"Prisoners": suspenso y angustia por la desaparición de dos niñas

Hugh Jackman y Jake Gyllenhaall protagonizan la película en la que dos familias felices se enfrentan una de las peores situaciones de la vida.

"Prisoners" es una sangrienta película en la que Hugh Jackman realiza una peligrosa búsqueda para rescatar a su hija secuestrada.Tomada de Imdb.com

Hugh Jackman y Jake Gyllenhaal protagonizan un interesante enfrentamiento actoral en "Prisoners", la primera incursión del canadiense Denis Villeneuve en el cine en inglés, un thriller angustioso y laberíntico en el que la ambientación tiene un papel preponderante.

Dos familias felices en un vecindario indeterminado de una ciudad cualquiera de Estados Unidos.

Las casas, prefabricadas y perfectas, se suceden a lo largo de las limpias carreteras en una zona de clase media en la que todos viven en paz. Una calma que tiene todas las papeletas para ser rota en mil pedazos y es con eso con lo que juega Villenueve. (Ver el tráiler).

Las dos niñas pequeñas de las dos familias desaparecen sin dejar rastro y el padre de una de ellas, Keller (Jackman), un hombre profundamente conservador y religioso, se enfrenta al derrumbamiento de su mundo sin saber qué hacer.

Toda la narración de la película recae sobre los hombros de Jackman, que hace una espléndida interpretación, llena de fuerza y energía, con el contrapeso adecuado en la tranquilidad que transmite el personaje de Gyllenhaal, el detective Loki.

Villeneuve construye magistralmente el ambiente opresivo en el que se desarrolla la acción, le da el protagonismo necesario a la climatología y hace avanzar la narración entre giros continuos a un guión que atrapa al espectador durante más de dos horas y media.

Junto a Jackman y Gyllenhal, un grupo de actores entre los que están Terrence Howard, Viola Davis, Maria Bello, Melissa Leo o Paul Dano, complementan bien la acción de la pareja protagonista y contribuyen a crear la necesaria confusión en todo thriller que se precie.

Pero, pese a todos sus elementos positivos, "Prisoners" tiene algo de "deja vu". La historia detrás de la desgracia tiene poco de original, al igual que la desesperación de un padre dispuesto a todo para recuperar a su hija.

Aunque es entretenido, está bien rodado y los actores cumplen perfectamente su papel, "Prisoners" no alcanza la altura de "Incendies", la dura y sutil película con la que Villeneuve optó a un Óscar al mejor filme de lengua no inglesa.

A su favor tiene sobre todo a una estupenda pareja protagonista que atraerá a muchos espectadores a los cines latinoamericanos, a los que llegará a partir de la semana próxima.