Roman Polanski exhibe su pasión por la Fórmula 1 en "Weekend of a Champion"

Sobre la victoria de Jackie Stewart en el Gran Premio de Mónaco de 1971.

El director Roman Polanski y el piloto de Fórmula 1 Jackie Stewart en el Festival de Cannes 2013.
El director Roman Polanski y el piloto de Fórmula 1 Jackie Stewart en el Festival de Cannes 2013. Afp.

El director franco-polaco Roman Polanski ofrece con "Weekend of a Champion", que se presentó en Cannes, un acceso privilegiado al mundo de la Fórmula 1 y a los cuatro días que precedieron, en 1971, a la victoria de Jackie Stewart en el Gran Premio de Mónaco.

La cinta fue rodada ese año y aparte de su presentación en la Berlinale de un año nunca se había visto en los cines, y no lo hubiera sido ahora de no haberse descubierto, por casualidad, sus negativos en un laboratorio británico.

Un documental que ha vuelto a ser montado y que acompaña al triple campeón del mundo y a Polanski, amigo suyo de juventud, por el circuito del Principado, el hotel en el que se alojaron y su círculo más íntimo, regalando una complicidad que al mismo tiempo permite acercarse a los secretos de ese mundillo.

"Era una época en la que los pilotos eran ginecólogos amateur, y el médico (del circuito) un ginecólogo profesional", bromea en un momento de la cinta el piloto, aludiendo con ello a cómo ha cambiado la situación del sector desde entonces.

La cámara le persigue en su camino hacia su décimo cuarta victoria y hacia su entonces segundo título mundial, y recoge desde el nerviosismo previo a la carrera hasta sus reflexiones sobre lo que le motiva a seguir corriendo.

Más de cuarenta años después de que fuera grabado, la pareja protagonista se reúne en el mismo hotel de entonces para recordar ese fin de semana, echar la vista atrás sobre su amistad y sus respectivas carreras, y añadir al proyecto una escena final.

"No tenía ni idea de que iba a alcanzar tanto éxito y ni de que una vez alcanzado, iba a mantenerlo", reconoce en ese repaso el piloto, que confiesa cómo su dislexia le hacía llegar a fingir cantar el himno nacional o estar constantemente bajo la presión de tener que aparentar la inteligencia que se le presuponía.

Juntos reviven unos años en los que prácticamente no había carrera sin accidente grave, en los que Stewart perdió a cinco de sus mejores amigos en los circuitos, y en los que la protección del público y de la prensa que cubría esas competiciones era casi tan inexistente como la que protegía a los corredores.

"En los sesenta y los setenta el sexo era seguro y conducir uno de esos coches mucho más peligroso", concluye el británico.

El ruido infernal del famoso túnel de Mónaco, "que por entonces era más corto y no estaba casi iluminado", o comentarios sobre las mejoras registradas desde entonces se intercalan igualmente en esa cinta, que está producida por Polanski pero dirigida por Frank Pavick.

La personalidad del piloto es clave en el atractivo de esta obra proyectada en sesión especial, y además de sustentar todo el metraje, consigue transmitir a aficionados y profanos la adrenalina y el entusiasmo que le proporcionaba el asfalto.

Con ella, además, el cineasta franco-polaco hace triplete en esta 66 edición del Festival de Cannes, donde presenta en competición "La Vénus à la fourrure", y aparece retratado en el documental "Seduced and Abandoned", filmado por Alec Baldwin y James Toback en el certamen del año anterior.

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