Sady González y la violencia

<p>Los inicios de Sady González como fotógrafo fueron un presagio de lo que viviría años después. Su madre le dio una &quot;máquina de retratar&quot; y le pidió que tomara la última imagen del abuelo, recién muerto.</p>

Años después sería testigo del Bogotazo y de la violencia bipartidista: su trabajo como fotógrafo de cedulación del partido liberal, trabajo altamente peligros en aquellos días, lo llevó a través de Antioquia y Cundinamarca. Después montaría su negocio de fotografía "Foto Sady", administrado por su esposa Esperanza Uribe.

Fotografió la violencia para Cromos, El Tiempo, El Espectador y Semana; el 9 de abril estaba con el presidente Mariano Ospina Pérez en el Palacio de San Carlos, estaba fotografiándolo, como era su costumbre.

Después se enteraría de los disparos al líder liberal, corrió hasta la clínica y lo encontró moribundo: fotografió Pedro Eliseo Cruz levantando la cabeza del caudillo. Después de eso, y a pesar de los disturbios, González salía sagradamente a tomar fotografías del bogotazo, a fin de cuentas su profesión empezó con la muerte misma.