Murió Tristram Cary, padre de la electrónica

El compositor musical británico Tristram Cary, que trabajó para artistas como Pink Floyd y creó las partituras de películas como “The Ladykillers”  (1955), falleció el pasado día 24 a los 82 años en la ciudad australiana de Adelaida, donde residía desde 1974.

La familia de Cary, considerado uno de los padres de la música electrónica, anunció su muerte, él fue uno de los responsables del legendario sonido del álbum conceptual de Pink Floyd “Dark Side of the Moon” , al participar en la creación del sintetizador VCS3, había nacido en Oxford el 14 de mayo de 1925 y era el tercer hijo del literato Joyce Cary.

Aunque comenzó una carrera de ciencias en su ciudad natal, con la llegada de la II Guerra Mundial se vio obligado a interrumpir su trayectoria académica para servir en la marina británica entre 1943 y 1946.

Fue entonces cuando, al descubrir la capacidad de recepción de sonido de los radares alemanes, desvió el propósito bélico hacia la inquietud artística y las posibilidades de la cinta magnética. El desarrollo tecnológico de la guerra estaba gestando, sin saberlo, la música que todavía impera.

Tras la contienda, Cary comenzó a dar rienda suelta a su vocación musical en el Tritity College de la Música, de tal manera que ya en los años cincuenta comenzó a trabajar como compositor y a perfilar la idea de abrir su propio estudio de grabación.

Su primera gran oportunidad le llegó gracias a los míticos estudios de cine británicos Ealing, que en 1955 obtuvieron uno de sus grandes éxitos con la comedia “The Ladykillers”, de Alexander Mackendrick, y el éxito de la película se vio correspondido por la repercusión de su trabajo para la serie “Doctor Who”.
 
Con la ciencia ficción como excusa, Cary experimentó con el sonido de aparatos electrónicos que, poco a poco, iba sentando las bases del nuevo género.

Tras la serie, y gracias al dinero que le reportó la composición de la música ambiental del pabellón británico en la Exposición Universal de Montreal en 1967, Cary pudo por fin abrir su propio estudio de música electrónica  (Electronic Music Studio o EMS) en el Royal College of Music, una labor pionera que alumbró sonidos jamás escuchados hasta entonces.

 

 

últimas noticias

"The Zoo", mucho más que un festival