Así es el rock libre

El viernes comienza el festival Rock al Parque, una institución entre los amantes de la música en Colombia. Estarán Black Label Society, Anthrax, Exodus, Meridian Brothers, entre otras bandas. Esta es su historia.

El rock y su público se encerraban a poguear en bares donde no cabían más de quince personas. Gente joven o de corazón joven usaba estos encuentros diminutos para liberarse de lo que sonaba usualmente en los grandes conciertos capitalinos. Era como si al fin pudieran explotar, sentir. Hardcore, metal, punk o reggae no encajaban en los oídos de algunos adultos o de los que vivían como adultos. Ahí, escondidos, sólo se quejaban los vecinos más mojigatos. Los rockeros eran raros y sus beats no salían de cuatro paredes.

Un día, Mario Duarte, el vocalista de la banda La Derecha, pensó que el rock necesitaba respirar. A otras bandas les pasaba lo mismo: pedían a gritos tocar para un público masivo. Bertha Quintero, subdirectora del Instituto Distrital de las Artes, no tuvo reparos, les dijo “hagámoslo” y Julio Correal lo bautizó: Rock al Parque.

“Pensamos que era chévere generar un espacio de expresión de la juventud”, aseguró Correal en una entrevista para City TV. El primer festival se realizó en tres escenarios: la Media Torta, el parque Simón Bolívar y el barrio 20 de Julio. Querían cubrir centro, norte y sur de la ciudad. Para Aterciopelados, 1280 Almas, La Derecha y todas las bandas que participaron, “era un sueño”, afirmó Duarte.

Las cosas al principio no fueron fáciles. Cuenta Bertha Quintero que el Concejo de Bogotá la citó para rendir cuentas y la declaró persona no grata porque estaba promoviendo música no colombiana. Con los años, Rock al Parque fue declarado patrimonio de la ciudad. “El festival define una ruta para circular la música y las artes, lo que se ha convertido en una política pública que ha perdurado y sigue vigente”, afirma Quintero.

Según Correal, en estos 20 años Rock al Parque “ha cambiado, y aunque sigue mandando el estrato popular, ya he visto el parchecito estrato cinco o seis porque mejoró el cartel. Llegó un momento en que el festival tenía que crecer”. En palabras del músico Andrés Cardona, este evento “es un catalizador del consumo y de la producción local de música alternativa. También le da la oportunidad a Colombia de ver bandas internacionales. No sería posible de otra manera”.

Músicos de la escena local trabajan por ingresar a la selección de Rock al Parque. Es una excelente oportunidad para presentar su trabajo frente a la mayor cantidad de personas. Chucky García, curador de la edición de este año, busca reconocer bandas que crecieron con el festival y, al mismo tiempo, incluir agrupaciones que, aunque no se han presentado, han sobresalido a lo largo de su carrera. En el caso de las bandas internacionales, pretende reunir las más representativas y así darles gusto a los diferentes nichos musicales de los asistentes.

“El festival debe responder a una serie de sectores artísticos, expectativas del público y de los medios de comunicación. Como curador, uno repasa su pasado y se imagina hacia dónde debe ir a futuro. Tan importantes como estos primeros 20 años que se cumplen son los próximos 20 que le esperan”, agrega García. Por eso, la protagonista de 2014 será la contundencia instrumental porque, según dice, así “lo exigen los cánones del rock desde hace medio siglo”.

Con Aterciopelados, Black Label Society, Carajo, De la Tierra, Exodus, Fishbone, Gepe, Hoppo!, Juana Molina, Killswitch Engage, La Etnnia, Nile, Pro-Pain, Sly & Robbie, The Casualties y otros por confirmar, se celebrarán los primeros 20 años de estar rockeando sin pudores, gratis y al aire libre. Dos décadas que han unido a diferentes tribus urbanas en el mismo espacio. Ni siquiera la tecnología, con sus herramientas sofisticadas para consumir música, logra robarle audiencia. La gente quiere sol y calle, quiere rock, al parque.
 

 

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