Para celebrar sus 40 años de trayectoria, Reynaldo Armas estuvo de fiesta con sus seguidores

Entrevista con el cantautor de música llanera que ayer celebró en el Astor Plaza sus 40 años de trayectoria artística como más le gusta: cantando todos sus éxitos.

¿Qué significa para usted celebrar sus 40 años de vida artística en Bogotá?

Una gran emoción. Yo quiero mucho esta ciudad. Aquí he vivido momentos muy especiales. Por eso vengo con mucha regularidad. Además siempre me voy lleno de recuerdos gratos. He preparado varias sorpresas que no puedo adelantar. Pero te comento algo, este va a ser un concierto inolvidable.

¿Cómo ha logrado mantenerse en el puesto número uno de la música llanera?

Porque no he cambiado mi estilo. Sigo por el mismo rumbo que inicié hace 40 años. Creo que eso ha sido clave, no se me ha dado jamás por incursionar en otros ritmos.  Es mi deber mantenerme fiel al público que me acompaña siempre.

¿Cuéntenos que sintió en el 2013 cuando obtuvo el Grammy Latino en la categoría de mejor álbum folclórico?

Fue muy emocionante. Pero sabes, este premio no es un antes ni un después en mi carrera. Obvio, cualquier artista anhela este reconocimiento pero el mejor premio para mí, después de la bendición de Dios, es el amor que el público me da aceptando mis canciones. Claro, el Grammy me vino muy bien, me ayuda, me estimula y ha sido un reimpulso.

¿Aspira a ganarse un Grammy nuevamente?

Sí, claro.  En el 2015 fui nominado pero no se dieron las cosas. El próximo año voy con toda.

¿Sigue viviendo en Venezuela?

De ahí soy y ahí me quedo. Esa es mi tierra querida. No quiero vivir como extranjero en ningún país. Soy optimista, vamos a salir adelante. Ahora estamos en un trance muy difícil pero en algún momento las cosas van a cambiar. Todos los venezolanos tenemos que aportar nuestro granito de arena.

¿Cuál es su aporte como artista a la situación que vive Venezuela?

No es mucho lo que un artista puede hacer desde los escenarios porque te estigmatizan. Yo, por lo menos, no quiero ser etiquetado ni exponerme a que me persigan. Sin embargo, tengo por ahí algunas canciones de contenido social. La más popular es  “El pueblo no tiene dueño”: -En seguida la canta con los ojos aguados-: Ha vuelto el hijo del pueblo, y aquí me tienen presente con el látigo en la mano. Nadie se haga indiferente. Traigo un clamor de justicia y la razón de existente en el nombre de mi gran pueblo, mi lindo pueblo voy a jugarme la suerte. No importa si en la batalla me entrevisto con la muerte. La cárcel y el cementerio se hicieron pa’ los valientes. El pueblo no tiene dueño,  el pueblo es independiente, que nadie venga diciendo que el pueblo le pertenece y menos quienes lo usan inescrupulosamente, una turba de ambiciosos que solo piensa en el poder y el billete pero cuando el pueblo sufre ninguno se compromete. Cuidaíto con mi pueblo…

¿Cómo ve la proyección de la música llanera?

La música llanera es particular, original y mágica. Por eso nunca va a morir. Seguirá avanzando y cruzando fronteras. A mis hijos siempre les digo, en este ritmo y letras hay un legado que les pertenece, ellos todos cantan. Yo me afano por llevarlos a reflexionar sobre lo que somos. Los jóvenes de los Llanos colombianos y venezolanos son una generación importante que debe tener convicción en esta música. Bueno, me preocupa la composición de los nuevos intérpretes. A veces por pegar un tema recurren a la sátira o al doble sentido. No se concentran por ponerle amor y profundidad a un tema.

Su consejo para los jóvenes que se inclinan por esta música

Que trabajen con convicción, entrega y disciplina. Estos factores son importantes para cualquier artista no solo para llaneros.

¿Ha pensado en retirarse?

No, uno no puede retirarse.  ¿Cómo dejo tirado a varias generaciones que han creído en mí y que están pendiente de cada producción, que se anotan en mis historias y están atentos a las siguientes?
 

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