Classicstone, el ensamble tributo a Pink Floyd

Cinco músicos colombianos llevan una década rindiéndole homenaje a la banda británica con el montaje de su álbum “The Wall”. Esta propuesta, así como sus versiones de Queen y de los Beatles, ha sido interpretada en escenarios internacionales.

Antes de montar temas de los Beatles y de Queen, Classicstone asumió el reto de interpretar una obra conceptual como The Wall, de la banda británica Pink Floyd.  / Archivo particular
Antes de montar temas de los Beatles y de Queen, Classicstone asumió el reto de interpretar una obra conceptual como The Wall, de la banda británica Pink Floyd. / Archivo particular

Disfrutar a Pink Floyd sin el scratch (el rasgado tradicional) del acetato representa casi lo mismo que escucharlo con él. La razón es muy sencilla. La música de esta agrupación supera la conquista auditiva porque su sonido es capaz de entrar en el cuerpo sin transitar por la vía directa entre los oídos y el cerebro.

Lo hace por el estómago cuando las vibraciones del bajo ejecutado por Roger Waters asumen su faceta más intensa, lo realiza por los ojos si se trata de propuestas conceptuales como la mayoría de los ejercicios experimentales de la banda británica, en los que las imágenes y el juego de luces son casi tan contundentes como el contenido sonoro; o lo consigue por el espíritu, ese órgano intangible que para algunos está en todas partes y para otros en ninguna.

Pink Floyd no es progresivo porque a algún crítico intrépido le dio por catalogarlo de esa manera, encasillando un estilo que ni antes ni ahora ha tenido corral y, así, facilitarles la vida a quienes son felices ubicándolo todo dentro de cuadrículas. La banda británica es progresiva porque, sin duda, va adelante. El grupo lidera todo un movimiento que, a partir de la psicodelia, se la juega por abrir otros canales de comunicación, mientras los demás se empeñan en saturar un solo registro siguiendo alternativas para besar el éxito. Con Syd Barrett intentó ser diferente y con David Gilmour lo logró al pisar terrenos casi inexplorados como el rock sinfónico y el arte progresista.

Poco se hablaba de obras en el rock y mucho menos se le ponía a la música el apellido “conceptual”. Pink Floyd comenzó a abrir esa senda al componer álbumes completos, sin cortes, en los que un tema estaba ligado con el siguiente, algo impensable en este tiempo dominado por singles (sencillos) de no más de cuatro minutos de duración con la única finalidad de ser radiados y conjugar el verbo ‘estar’ dentro de los listados de popularidad.

Al pulverizar las imposiciones del tiempo los integrantes de la banda británica lograron elaborar registros tan impactantes (audio, visual y espiritualmente, otra vez) como Atom Heart Mother, Meddle, The Dark Side Of The Moon, The Division Bell, Whish You Were Here y The Wall. Fue precisamente The Wall la obra que inspiró a unos músicos colombianos, muy jóvenes, a realizar un tributo a Pink Floyd y a conformar el grupo que en la actualidad se conoce como Classicstone.

“Hace mucho años pensamos en montar Jesucristo Super Estrella, la ópera rock, pero en ese entonces era muy complicado porque no conocíamos tantos cantantes, entonces abandonamos la idea. Sin embargo, después armamos un ensamble, es decir una banda no constante, con mucha gente y presentamos por primera vez The Wall, eso fue en 2005 y fue el punto de partida de Classicstone”, cuenta Juan Andrés Rodríguez, baterista y fundador de la agrupación.

Al comienzo, los integrantes de Classicstone solamente querían interpretar esa obra en público una sola vez, pero terminaron volviéndose un grupo y hoy pueden decir que ya tienen una hoja de vida interesante asumiendo retos como el hecho de aproximarse a piezas conceptuales del rock and roll.

Antes, para el grupo el tema pasaba por cantidad de gente que se subía al escenario porque, incluso, llegaron a tocar con una orquesta completa y ahora que son cinco -Diana Osorio (teclados y coros), Juan Andrés Rodríguez (batería), Javier Ojeda (bajo y coros), Sebastián Sero (guitarra y voz) y Juan Carlos Abella (guitarra y voz)- han descubierto sus potencialidades. Después de una década de música Classicstone son mucho menos de los que querían ser pero tocan mejor.

“Lo más rico, y al mismo tiempo lo más retador, de presentar este show sobre The Wall es que cuando arrancamos sabemos que no podemos parar porque se trata de obras conceptuales que se escuchan de comienzo a fin. La sensación de no tener respiros entre canciones puede ser difícil y desgastante, pero también se sabe que es una obra sólida que no admite modificaciones”, dicen los músicos de Classicstone, para quienes Pink Floyd les abrió la posibilidad de hacer otros tributos a bandas como Queen y los Beatles.

Cuando el grupo colombiano empezó con los homenajes no era muy habitual en el país escuchar la expresión “banda tributo”, pero ahora el término se ha popularizado. Classicstone se ha presentado en escenarios internacionales llevando sus montajes específicos de sus tres bandas inglesas favoritas.

“Desde el principio pusimos la regla de no mezclar los grupos a quienes interpretamos en un mismo concierto, pero puedo decir que lo que cambia entre el show dedicado a Pink Floyd y el concierto de Queen es la energía. Los Beatles, por ejemplo, están en la mitad del camino entre estas dos bandas”, confiesa Juan Andrés Rodríguez, momentos previos al concierto que ofrecerá Classicstone interpretando The Wall, sintonizándose con su faceta más conceptual.

Hoy, 8:00 p.m., en el Teatro Libre de Chapinero, Calle 62 # 9A- 65 (Bogotá). Información y boletería: 5 93 63 00 y www.tuboleta.com

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