Festelar: de los surcos que trazó Aterciopelados a las fértiles semillas de hoy

El nuevo festival de música local tuvo 10 bandas en escena. Con una amplia gama musical, deleitó a miles de asistentes con más de 12 horas de música, esparcimiento y paz. Lo mejor de las nuevas bandas con la compañía de un mito viviente de la música nacional.

Fotos: Shock. Alejandra Mar / @Alejandra_Mar_

Cada banda que bajaba, pasaba a hacer parte del público del Festelar. El festival que reúne lo mejor de los sonidos actuales del país se presentó el sábado en Bogotá, con una absoluta complicidad entre todos los artistas que hicieron parte del cartel, pese a estar en orillas diferentes en cuanto a propuestas musicales. Arte en ondas de salsa, rock, rap, cumbia, dancehall, dub, jazz y pop, retumbaron en la carpa del Centro de Eventos. Diez artistas que se encargaron de recrear un circuito por el cual pasaron los sonidos más importantes de la actualidad colombiana, con la legendaria banda Aterciopelados como abanderada.

Con una organización impecable, Festelar se unió al circuito de festivales de la ciudad, con la disposición de llevar en su nómina artistas locales que estén dando de qué hablar tanto en Colombia como en el exterior. Su segundo “round” será el próximo 29 de octubre, cuando Medellín reciba a prácticamente la misma nómina que estuvo en Bogotá, con la gran incorporación de un Bomba Estéreo que hará del cartel que se disfrutará en el Aeroparque Juan Pablo II algo difícilmente comparable con otros festivales de música local.

El certamen se abrió oficialmente hacia las 4:00 p.m. El Freaky fue el encargado de “bautizar” el nuevo festival de la ciudad. La expectativa era grande, pues ese mismo día se había confirmado “Bad boys”, su última canción, como la número 1 en varias listas radiales del país. El colectivo audiovisual respondió como mejor sabe: con baile y fiesta y, aunque por momentos se les vio preocupados debido al tipo de show que generalmente ofrecen (más nocturno y de club), hicieron mover a una carpa que quedó con la temperatura justa para lo que venía. Dancehall, cumbia y hasta vallenato, hicieron parte del repertorio de la banda.

La dosis de “One Love” estuvo a cargo de la inyección que Profetas suministró al Centro de Eventos. Se encargaron de canalizar la energía del lugar y hacer olvidar a la gente que estaban en una gran  carpa a las afueras de Bogotá. Con música suave y mensajes de amor, pero también sonidos latinos y letras de fiesta, la banda conformada por Antombo Langangui y Pablo Fortaleza logró sintetizar el sentir africano (tierra natal de Antombo) con el sabor caribeño que por esencia tiene la agrupación. La vocalista y sus sensuales movimientos, hicieron aún más intensa la presentación.

El turno llegó para LosPetitFellas. La banda, también se vio sorprendida por el diversísimo público del certamen, pero aun así logró moverlo con su tradicional fusión del rap de Nicolai Fella con la guitarra de Sebastian Panesso, el bajo de Daniel Pedroza y el saxofón de Juan Villacrez. Siempre bajo la batuta de Cesar Henao (batería) y Andrés Gómez (teclados), la agrupación contagió al público de su energía: sus habituales espectadores se divirtieron viendo una vez más a su banda, mientras que quienes ignoraban de su existencia estuvieron prestos a escuchar su singular extracto musical. Un detalle logístico cuando el vocalista de la banda bajó al público, por poco empaña una gran presentación.

Una de las grandes presentaciones del Festelar estuvo a cargo de Superlitio. Una avalancha de sonidos diversos hizo que el público no se quedara quieto. Hubo para todos. Funk, reggae y sintetizadores, bajo un manto de rock sobre el que se configuró la presentación, pusieron a zapatear hasta a quienes veían a la banda por primera vez. Las letras de amor, alegría, rumba y hasta despecho, fueron coreadas por los asistentes que también distendieron los ojos con un buen show visual. De “Puro goce”, la canción con la que decidieron subir su telón, a “Colmillos”, con la que lo bajaron, la agrupación estuvo montada sobre un mismo buque de energía, en el cual no faltaron sus clásicos.

El gran capítulo de la noche, como no podía ser de otra forma, lo protagonizó Aterciopelados. La ya legendaria banda del país dio cátedra a sus pupilos de cómo hacer un show en vivo. Burbujas, flores gigantes, intervención de dos artistas del cartel (Antombo, Profetas – Catalina, Monsieur Periné) y hasta rimas en vivo, hicieron parte de un repertorio plagado de clásicos y con una que otra de sus últimas canciones. “Florecita rockera”, “Maligno” y “Bolero falaz”, las canciones que coreó todo el público, en momentos en que dos y hasta tres generaciones se fundían bajo la figura mítica de Andrea Echeverri y Héctor Buitrago. Los dos astros del rock nacional, como acostumbran, no desaprovecharon su oportunidad para invitar a los colombianos a darle una oportunidad a la paz en el país, y salir el próximo 2 de octubre a refrendar los acuerdos entre Gobierno y Farc.

La noche cayó sobre el Centro de Eventos. El turno era para Esteman, todo un fenómeno dentro de la nueva ola de músicos colombianos. Esteban Mateus, quien además estaba presentando su último álbum, convirtió la tarima del festival en un escenario en el que logró desenvolver su propuesta. Comedia, melodrama, pop, baile, sonidos pegajosos y show visual, se tradujeron en sonidos que bajaron directamente a un público que lleva más de seis años viendo cómo el show de Esteman sigue creciendo e incorporando nuevos elementos. El vocalista de la banda tuvo también la fortuna de compartir tarima con Andrea Echeverri, cuando juntos interpretaron “Aquí estoy yo”.

La presentación de Monsieur Periné fue otro apartado escrito con mayúsculas. Con una puesta en escena difícil de comparar, la banda demostró por qué su internacionalización y vigencia en las grandes estaciones de radio del país. Catalina García, vocalista de la banda, pudo robarse todas las miradas con sus bailes, mímicas y su intachable interpretación en francés, su segundo idioma. No obstante, moderó perfectamente el show y todos los miembros de la banda se lucieron en su momento. Funk, rock&roll, jazz,  soul y mucho amor, fueron los ingredientes de una de las mejores presentaciones del Festelar, en la que incluso participó Vicente García, quien interpretó “Nuestra canción” junto a su amada. El show visual con tintes retro y los logos de la agrupación fueron el broche de oro de Periné en tarima.

La temperatura era un confuso dualismo. Afuera de la carpa, el frío tenía a los asistentes caminando de un lado a otro, fumando y tomando café. Adentro, los grados estaban en un punto elevado. Tras siete artistas, la banda encargada de recargar la energía del público fue Sidestepper. Y así fue. Reggae, dub, cumbia y música caribe, aplacaron la energía del público con una calma que lograron establecer durante su presentación. Sonidos suaves, electrónicos y cósmicos, se tradujeron en sonrisas y tersos movimientos que dejaron a los asistentes listos para el remate del certamen: “Más papaya”, éxito irrefutable del grupo, y las dos agrupaciones encargadas de cerrar el festival.

La clausura del Festelar era inminente. La energía del lugar empezaba a asemejarse más a una fiesta. Y así fue. La voz oficial del evento presentó a La 33 y el público enloqueció. La carpa recibió a una de las bandas más queridas por él público de Bogotá, casa absoluta de la agrupación. Sin más preámbulo, tocaron los primeros compases de su salsa y todo el mundo corrió a buscar pareja. Como en un bar neoyorquino de los 70’s, increíblemente los bogotanos empezaron a demostrar que en la capital también hay mucho sabor, y que su profundidad musical incluso sobrepasa la propuesta de bandas del pacífico o el caribe. Pasajes de jazz, funk y arengas a su cuna, complementaron otra fuerte presentación del certamen.

No pudo haber mejor clausura del Festelar que Systema Solar. La agrupación, que estuvo la mayor parte dentro del escenario, sabía con qué mover a las personas con las que estuvo compartiendo hasta minutos antes de que fuera su turno. Todo el poder y energía de la banda se iba trasladando de las voces hip hop de “John Primera” e “Índigo” a las cajas de arte de Daniboom, Pellegrino y DJ Corpas, desde donde lanzaban ráfagas de dub, scratchs y cumbia. Los visuales a cargo de “Pata de perro”, la piedra angular de la banda, complementaron un cierre al que llegaron con energía pocos asistentes. “El botón del pantalón”, su letra de libertad y ritmo de vida, pusieron fin a un festival que promete arrasar y hacerse mucho más grande a medida que cuenta ediciones.

Aterciopelados no fue la única agrpación que llevó un mensaje de paz al festival. Profetas, Monsieur Periné, LosPetitFellas y Systema Solar, hablaron de la importancia de la reconciliación, reconocer al otro, de respetarlo pese a sus creencias y de dar una oportunidad a la paz en Colombia. Y todos lo demostraron bajándose de la tarima inmediatamente a observar y disfrutar el show de sus colegas, así su propuesta se encontrara en otra orilla de la suya.

Festelar se estrenó como un nuevo arquetipo para articular paz y cultura de la música local, a la que busca exaltar y homenajear. La primera experiencia dejó ver a una banda, por experiencia y trayectoria, en otro nivel, y a nueve promesas de la música hasta hace unas semanas, pues demostraron que ya son estandartes de la escena nacional. Y aunque el público fue muy diverso, eso nunca importó: Festelar se propuso ser una fiesta multigénero, y lo logró.

 

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