La hija de rock al parque

Simona Sánchez estará rockeando en Rock al parque, festival que espera a diario y que presenta hace nueve años.

Simona Sánchez. /Cristian Garavito.

Cuando Simona Sánchez se dio cuenta, estaba saltando al lado de Manu Chao y no sabía cómo se le había olvidado que era la presentadora del evento. “Usualmente las presentadoras son serias, bien puestas”, dice. Pero ella no. Ella admite estar loca, se deja llevar por la música, salta, brinca, canta. Porque como asegura su amigo el periodista y locutor Andrés López, Sánchez “es una hija de rock al parque”.

Martha Sánchez, la mamá, decidió que el mejor jardín en el que podía formarse su hija era ‘Malfalda’, institución ubicada hoy en el barrio Nicolás de Federmann. Allí, “los niños aprenden a soñar, a dormir, a pintar, a expresarse con convicción”, afirma Martha, quien es actriz de teatro y quiso, por decisión propia, educar a su hija sola. Por eso Simona lleva solo el apellido de la mamá.

La niña creció en medio del olor a la cultura: témperas, grupos musicales, colectivos infantiles creados por el distrito. Todo puesto al alcance de sus manos. Sus parques eran los prados de la Universidad Nacional y sus juguetes eran flautas y mini guitarras, instrumentos que le regaló la abuela. A los 7 años ingresó al conservatorio y hasta los 14 estudió música clásica. Asistía a clases con una rigurosidad de adulta que contrastaba con el look joven que lucía: tatuajes, piercings, el pelo alborotado, botas, jeans rotos y coloridos.

Y empezó a andar con todos los parches de músicos. Ahora, que tiene 30 años, no se asusta. “Ya es justo tener 30 porque yo sí que he vivido”, comenta. A los 17, se la pasaba con los integrantes de la banda de rock La Pestilencia y por acompañarlos un día a una entrevista en el programa Mucha Música, se quedó a reemplazar a la presentadora que estaba embarazada.

“Yo nunca me imaginé haciendo televisión. Digo, había estudiado teatro por mi mamá, pero pararse frente a una cámara es otra cosa”. Además estaba estudiando antropología y aunque es una carrera que permite probar muchas facetas, no encontraba mucha relación directa entre eso y lo que ella veía usualmente en las presentadoras colombianas: reinas de belleza o jovencitas que “estudian ocho semestres para sonreír a la cámara”. En realidad lo que quería ser siendo niña, era directora de Cine y Televisión, pero cuando creció y descubrió que las opciones en Colombia no eran las ideales, se quedó con la antropología y luego fue feliz con su decisión. Pero ¿presentadora?

Sus amigos le dijeron: “fresca, Simona. Si vas es a hablar de música”. Por ese lado la convencieron. Poco tiempo después, la buscaron en City Tv para presentar un programa infantil. . ‘¿Niños?’, pensó. “Pero si yo estoy llena de tatuajes”. Justamente los tatuajes y todos sus ademanes de rebelde, conquistaron a los productores y se quedó con el puesto. Junto a Andrés López se convirtió en la conductora. “Éramos ego y alter ego. Digamos que yo me sintonizaba con los niños que sentían que no encajaban, que no eran comunes.

Ahora presenta ‘Convénceme si puedes” o como ella lo llama: “el hijo ñoño de Canal 13”. Es un programa de debate en el que, según su director, Marino Aguado, los universitarios pueden discutir sobre temas que no son usuales para ellos. “Simona es perfecta para ese programa porque ella nunca vende sus principios”, agrega Andrés López.

Esa efusividad que demuestra en cada edición de rock al parque, a donde asiste desde que era una niña, contrasta con la rigurosidad que demuestra en su trabajo en Radiónica “si quiere una entrevista la guerrea. Es súper juiciosa. Es que el vínculo de Simona con la música es súper fuerte. Ella, a los nueve años, escuchaba a La Etnia en cassette”, cuenta Dahiana Rodríguez, compañera de trabajo.

Ahora, no va a existir por tres días. El rock y ella serán solo uno.

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