Fernando Botero expone sus cuadros frente a clásicos renacentistas

El Museo de Bellas Artes de Budapest enfrenta pinturas del artista colombiano con obras de temas similares.

Una exposición del Museo de Bellas Artes de Budapest enfrenta pinturas del artista colombiano Fernando Botero con obras clásicas de siglos anteriores que interpretan temas similares.

Botero, que durante su carrera creó paráfrasis de obras de grandes maestros, como Velázquez, Van Eyck o Rafael, explicó en la capital húngara que es la primera vez que ve sus obras al lado de otras, del renacimiento, que representan el mismo tema.

Los organizadores de la muestra colocaron en las paredes del museo, como un juego artístico, el 'Picador' de Botero junto al 'Buñolero' de Ignacio Zuloaga, que interpretan temas semejantes, pero, naturalmente, difiriendo en su presentación.

Y es que según el pintor colombiano, los artistas "interpretan las mismas cosas pero en una forma diferente", mientras que aseguró que "hay mucho que aprender de los grandes maestros".

La muestra, que estará abierta hasta el 23 de enero, recoge unas 60 obras, pinturas y esculturas de Botero, seleccionadas por el artista especialmente para este Museo, ordenados según cuatro grandes temas: los paráfrasis, el pecado, los días cotidianos y los retratos.

El artista, oriundo de Medellín y conocido mundialmente por sus figuras voluminosas, explicó: "la temática de la pintura es la naturaleza y uno de pronto, cuando tiene una impresión fuerte, se desvía de esa temática central".

Es así que Botero llegó a elaborar temas como los de "la violencia en Colombia y la de la cárcel iraquí de Abu Ghraib, donde los soldados estadounidenses cometieron crueldades y brutalidades".

En ese sentido, lamentó que estas obras no puedan ser presentadas en Budapest, ya que las donó a universidades de Colombia y EE.UU., "para que la gente de allí también las conozca".

De todas formas, según Botero, los artistas después de esos fuertes impactos "siempre vuelven al gran tema de la naturaleza". El artista confesó que lo que más le interesa es el volumen y "pinturas que se interesan en los problemas de siempre, el color, la composición, el dibujo, el tema".

Hoy ya no hay muchos artistas que trabajen de esta forma, que "es una posición unida a la tradición, al contrario del arte de hoy que rompió con la tradición. Los artistas de hoy no se interesan en absoluto en ello", afirmó.

Según Botero, el arte debe llegar directamente a la gente y a las sensibilidades personales, "sin ningún intermediario o alguien que esté al lado explicando".

Es que la gran pintura no necesita explicación, como es el caso de un Tiziano o un Velázquez, aseguró el artista de 78 años.

Además, las obras no deben llegar sólo a las capas privilegiadas sino "también a niveles sociales bajos", aseguró.

"Ayer, por ejemplo, venía de Grecia y el hombre que me estaba cargando las maletas me pidió un autógrafo. Me sucede todo tiempo que la gente más humilde conoce mi trabajo", relató.

Fernando Botero, que reside en París para pintar y en Italia cuando trabaja en las esculturas, acaba de empezar una serie sobre la pasión de Cristo.

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