Omar Rayo interviene los colores de los juguetes

Gracias a su nieto, el maestro presenta su obra más iluminada en el MamBo, museo que presenta estrategia para recaudar fondos.

Para Omar Rayo lo fundamental en la vida es inspirar buenos sentimientos, producir belleza, alegría, pasión y amor. Por eso, en Mateo's Toys, su obra más reciente, el artista interviene el verde, amarillo, azul y naranja; los "colores del juego", según explica él mismo.

La razón fundamental para dejar a un lado el rojo oscuro, el blanco y el negro, los típicos colores que se han visto durante años en la obra del artista vallecaucano, es su nieto Mateo, quien llenó de alegría la vida del maestro luego de haber sufrido un infarto que afectó varios órganos de su cuerpo.

"Mi relación con Mateo es difícil porque ya no estoy acostumbrado a los niños, pero se ha convertido en mi gran amigo y en mi crítico más fiel. Cada vez que termino un cuadro lo cuelgo en la pared y si a él le gusta chilla y da gritos de felicidad señalándome" dice orgullosamente Rayo.

Y aunque le gusta tener siempre la aprobación de Mateo, el artista es contundente al decir que no le gustan los críticos y que no pinta para ellos sino para él mismo.

"Sé hasta dónde soy bueno y cuándo debo cambiar un cuadro", dice alegremente Rayo, quien siempre proyecta agradecimiento con la vida. Por ello, cuando se le pregunta qué es lo mejor o lo más bonito que ha vivido, sin dudar responde que el simple hecho de vivir y respirar es suficiente para que él sea feliz.

¿Qué le falta por hacer?

Todo, seguir respirando para poder pintar la belleza de la vida. Siempre espero tener la creatividad para plasmar las cosas que me sorprenden todavía: un pájaro, una flor, todo lo cotidiano.

¿Por qué siente tanta gratitud?

Por la experiencia, por viajar tanto. Hace muchos años estuve en China invitado por ese gobierno, y no hay forma de expresar la gratitud que sentí cuando ellos al ver los videos sobre el Museo Rayo (ubicado en Roldanillo, Valle) no podían creer que yo fuera capaz de tener un museo al que consideraban del primer mundo.

La obra de Omar Rayo llega a Bogotá luego de varias décadas de ausencia en la capital colombiana. Su regreso se debe a la amistad que lo une con la directora del Museo de Arte Moderno de Bogotá, Gloria Zea, y a las ganar de exponerle a sus amigos y allegados.

Aunque Mateo's Toys es la exposición más iluminada de Omar Rayo, no deja a un lado lo más importante de su obra: las sombras o el "duende", como él mismo lo llama, aquel efecto que alguna vez en Japón hicieron que los visitantes ensuciaran la pared cada vez que se acercaban a ella para comprobar que el relieve creado por las sombras era virtual.

Una vez finalice la exhibición en el Museo de Arte de Bogotá, MamBo, los 52 cuadros de Mateo's Toys viajarán a Venezuela y México. Mientras tanto, Rayo sigue dibujando y plasmando en ‘Roldayork' (la unión entre Roldanillo y Nueva York) todo lo que lo seduce, porque según cuenta, pinta todos los días para seguir con la disciplina que lo ha llevado a ser uno de los artistas latinos más importantes del mundo.

El MamBo fusiona la cultura con la tecnología

El Museo de Arte Moderno de Bogotá lanza la campaña con la que recaudará fondos para la ampliación de la sede. Se trata de una unión entre tecnología y arte que darán la posibilidad de tener un computador cuya tapa exhibirá una de seis obras de los artistas más destacados en el mundo de la pintura.

Los computadores de la empresa Lenovo estarán entonces pintados por Alejandro Obregón, Jorge Elías Triana, Julio Larraz, Ramiro Llona, Andrés de Santa María y Guillermo Wiedemann. Las máquinas son Ideapad S10 tendrán un procesador Atom N270, una velocidad de 1.6 Ghz, 1 GB de memoria, pantalla 10.2" LED, disco duro de 160 GB, sistema operativo Windows XP Home, 6 celdas de batería, cámara de 1.3 mega pixeles, bluetooth y garantía de un año.

El valor de cada portátil será de $1.149.000 y será entregado al comprador en un estuche de lujo que incluye un escrito especial expedido por la institución cultural creada en octubre de 1.963.

La ampliación del MamBo se regirá a los planos que el arquitecto colombiano Rogelio Salmona dejó listos antes de su muerte. La constará de un edificio de 17.500 metros cuadrados, conectado a la sede actual e incluirá salas de exposiciones, librería, auditorio, cafetería, restaurantes, biblioteca, oficinas y parqueaderos.

3.000 obras de los más importantes artistas nacionales y extranjeros hacen parte de la colección permanente del museo y que hoy reposan en bodegas por falta de espacio.