"El perverso de Dios quería que yo fuera virreina"

Taliana Vargas llegó finalmente de vuelta a Bogotá. Se siente feliz y tranquila por el papel que desempeñó en Vietnam y asegura que dio lo mejor de sí en el certamen. 'Me siento completamente satisfecha'.

La virreina universal de la belleza, Taliana Vargas, volvió a Colombia después de casi un mes en Vietnam.  A pesar del interminable vuelo, lucía radiante, alegre y, sobre todo, hermosa. Su experiencia en el país asiático le dejó grandes amigas, muchos contactos, planes a futuro, muchos deseos de seguir realizando trabajo social para su país  y una nueva forma de ver la vida, mucho más pausada, tranquila.

"En la vida hay que hacer las cosas bien, o no se hacen. Mi mamá siempre me dijo que hay que sentirse reina aunque no se tenga una corona, y eso fue lo que yo me sentí todo el tiempo, una triunfadora". Para Taliana el sólo hecho de haber llegado al virreinato es en sí un gran éxito. Pasó de pensar que los reinados funcionaban a manera de "mafia", en donde, para llegar a representar a su departamento o país necesitaría sobre todo influencias, a darse cuenta que con su esfuerzo y constancia podía llegar a un concurso internacional.

El vestido que usó el día del reinado dice mucho de su forma de ver la vida. A partir de su triunfo a nivel internacional, se declara ella misma como una "embajadora de la alegría, de las cosas positivas", y eso fue lo que sintió al ver el diseño de Beatriz Camacho, inspirado en la antigua Grecia y particularmente en 'Tali', la diosa de la alegría; después de ver el traje de gala, supo que no debía seguir buscando, aunque el diseño original hubiese sido pensado para otra mujer. Después de probárselo, se dio cuenta que ese era el indicado, porque de todos los vestidos del mundo, con ese era con el que se sentía más cómoda. "Al otro día del reinado, todos los periódicos de Vietnam abrieron diciendo que mi vestido era el mejor de la noche".

Para Taliana que la corona haya quedado en manos de Venezuela y no en las suyas no es cuestión de mala suerte sino, por el contrario, "la voluntad de Dios. La corona era un regalo de Dios para ella y de mi boca nunca saldrá una palabra negativa sobre 'Nana', que es una mujer carismática, disciplinada, bella por dentro y por fuera".

Los planes es seguir en el futuro inmediato incluyen el acompañar a los colombianos en Nueva York el 20 de julio y apoyar todas las fundiciones que tiene a su cargo el Concurso Nacional de Belleza. Más adelante planea seguir siendo una joven universitaria, dedicada a sus estudios, pero también al trabajo social, del que está completamente enamorada. Su fundación San Vicente de Paul sigue creciendo, enseñando a los niños sobre el dios que ella tanto ama. "Quiero tener una vida".

“El virreinato no tuvo nada que ver con la pregunta”

La eterna pregunta de las razones del virreinato lleva inevitablemente a mirar la respuesta que dio la concursante, como la causa de su ‘derrota’. Taliana Considera que no regresar a colombia con la corona tiene razones más místicas más místicas que terrenales. Recuerda que en el momento de responder “se me vinieron tantas cosas bonitas a la cabeza que la garganta se me cerró. El perverso de Dios quería que yo fuera virreina”.