Murió JG Ballard, uno de los autores de culto de la ciencia ficción

Se recuerda al autor por su novela autobiográfica de corte realista publicada en 1984: El Imperio del Sol.

Con JG Ballard ha muerto uno de los autores de culto de ciencia ficción, conocido sobre todo por su novela autobiográfica de corte realista ‘El Imperio del Sol', publicada en 1984.

Su fallecimiento a los 78 años, tras "larga enfermedad", fue comunicado a la prensa el pasado domingo por su agente literaria, Margaret Hanbury, quien destacó su "aguda" capacidad de observación de la vida contemporánea, "destilada en una serie de brillantes y poderosas novelas", traducidas a varios idiomas.

Nacido en 1930 en Shanghai, China, Ballard hizo dos años de medicina en la Universidad de Cambridge antes de convertirse en piloto de la Royal Air Force británica y trabajar sucesivamente en una agencia de publicidad, como vendedor de enciclopedias y director adjunto de la publicación científica ‘Chemistry and Industry'.

Su padre era un empresario algodonero asentado en China, pero Ballard creció totalmente aislado de la cultura de aquel país en el llamado International Settlement, una concesión británico-estadounidense en Shanghai.

En 1942, un año después de que los japoneses ocuparan Shanghai, la familia fue internada por los ocupantes en el campamento de Lunghua, donde permaneció hasta 1945.

Ballard y el resto de los internados estuvieron totalmente sin noticias sobre el desarrollo de la guerra hasta su liberación por las tropas norteamericanas al final del conflicto.

De su etapa en aquel campamento, Ballard dijo en cierta ocasión que "tenía recuerdos si no felices, al menos no desagradables".

"Tengo recuerdos de la brutalidad y las palizas que se producían allí de vez en cuando, pero al mismo tiempo éramos niños que nos dedicábamos a jugar a cualquier hora del día", explicó el escritor.

Aquellos recuerdos de infancia los plasmaría en su obra más famosa y al mismo tiempo más realista, ‘El Imperio del Sol', llevada al cine con éxito por Steven Spielberg.

Sus años formativos iban a marcar el tono de su prolífica carrera de escritor visionario y autor de fábulas con frecuencia apocalípticas
A pesar de ser considerado como un escritor de ciencia ficción, Ballard declaró en cierta ocasión que él no hacía otras cosa que "retratar la psicología del futuro".

Tras la liberación, la familia de Ballard permanecería aún un año en Shanghai antes de regresar a Gran Bretaña, país que al futuro escritor le dio una impresión de "frío, gris y aburrido".

Su primera novela, ‘The Drowned World', publicada en 1962, trata del derrumbamiento psicológico de un grupo de científicos en un Londres inundado por la fusión de los casquetes polares, obra en la que se adelanta a la actual preocupación por el cambio climático.

Su siguiente novela, ‘The Crystal World', escrita tras la muerte de su esposa en 1964, es una fábula mística que explora la transformación espiritual del mundo.

Esas dos novelas y ‘The Drought', de 1964, menos conocidas que otras posteriores como ‘El Imperio del Sol' o ‘Crash', figuran, según muchos críticos, entre las mejores obras del género fantástico del siglo XX.

El director cinematográfico David Cronenberg compraría los derechos de otra de sus obras más famosas, ‘Crash', publicada en 1973, sobre los deseos sexuales estimulados por los accidentes de automóviles, tema que le produjo una extraña y obsesiva fascinación.

De esos mismos años datan otras dos de sus obras más emblemáticas: ‘Concrete Island', de 1973, una auténtica pesadilla sobre un motorista atrapado en el asfalto, y ‘High-Rise' de 1975.

Tras ‘El Imperio del Sol', Ballard volvió a sus visiones apocalípticas con ‘The Day of the Creation' en 1988, que tiene como protagonista a un médico que trabaja en África y que abre un pequeño manantial que se transforma en un río que inunda todo el país.

Ballard escribió otros dos libros de relatos cortos, Running Wild en 1988 y War Fever en 1990, y una secuela de ‘El Imperio del Sol' titulada ‘The Kindness of Women' en 1991, seguida de otra obra igualmente autobiográfica: ‘Miracles of Life'.

En esta última se refirió a los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 como "un valiente intento de liberar a Estados Unidos del siglo XX".