Elecciones 2018: Colombia elige presidente

hace 3 horas

Un mes sin Michael Jackson

Lo último sobre su muerte es que su médico personal, Conrad Murray, tenía varios fármacos en la residencia del artista.

Un mes después de la muerte del ‘rey del pop' aún no se sabe dónde descansa eternamente su cuerpo ni cuál fue la verdadera causa del fallecimiento.

Los rumores sobre su extraña vida casi no han parado, y lo último que se supo es que van a relanzar su autobiografía publicada en 1988, que van a transformar su cabello en diamantes, que usaba una prótesis nasal y que habría tenido un hijo en secreto.

Sobre las causas de su muerte, este sábado el portal TMZ.com publicó que el médico personal de Michael Jackson, Conrad Murray, tenía un alijo de fármacos, incluido el anestésico Propofol.

TMZ, que ha seguido con detalle todo lo relacionado con Jackson, citó como fuente de su información a "versiones policiales", que no identifica. "Los informantes dicen que cuando la Policía de Los Angeles inspeccionó por primera vez la residencia de Jackson la noche que éste murió, no encontró Propofol o muchos de los otros fármacos que estaban en la casa".

El sábado siguiente a la muerte de Jackson, según TMZ, Murray habló con el Departamento de Policía de Los Ángeles y "la información que brindó causó otra orden de allanamiento más amplia".

"Los policías volvieron a la casa el lunes siguiente y descubrieron varios medicamentos guardados en secreto en un ropero de la habitación para huéspedes en la cual se alojaba Murray", agregó.

Entre esos compuestos, indicó TMZ, se encuentra Propofol, "el medicamento que las autoridades creen que mató a Michael Jackson".

Por esta razón, las autoridades de Los Angeles ya iniciaron una investigación en la oficina forense del condado para determinar si algunos empleados divulgaron ilegalmente o vendieron información relacionada con la muerte del cantante Michael Jackson.

"Las autoridades quieren determinar, con seguridad, que no haya ocurrido algo ilegal", dijo el portavoz de la jefatura de Policía, Steve Whitmore.

La Junta del Condado, que ordenó la investigación, iniciada la noche del pasado viernes, también pidió una auditoría de la oficina forense, señaló Mark Ridley Thomas, miembro de ese concejo.

Por su parte, la auditora contralora del condado, Wendy Watanabe, dijo al diario Los Angeles Times que programó una auditoría, pero que no está relacionada con la investigación sobre Jackson.

Craigh Harvey, el principal investigador en la oficina forense, explicó que algunos empleados que vieron, de manera inapropiada, los documentos relacionados con Jackson, recibieron advertencias, tal como lo estipulan las reglas del servicio civil del Condado, y que no eran necesarias más investigaciones.

El Times de Los Angeles indicó que a los miembros de la Junta les disgustaron las descripciones detalladas del cadáver de Jackson publicadas en tabloides británicos y en The New York Post antes del funeral, el pasado 7 de julio.

Dos semanas atrás Ridley Thomas pidió una reunión a puertas cerradas con funcionarios de la oficina forense para expresar sus preocupaciones.

"Después que The Times informó esta semana que el certificado de muerte (de Jackson) ha sido visto más de 300 veces, incluidas las vistas por parte de media docena de empleados de la Oficina Forense que no están involucrados en la investigación, los concejales se pusieron en contacto con la Jefatura de Policía", señaló Thomas.

Chismes del rey

Random House y otras editoriales han comprado los derechos de reimpresión de la exitosa autobiografía de Michael Jackson ‘Moonwalk', lanzada al mercado por primera vez en 1988, dijo el viernes pasado la casa de publicaciones.

El libro, en el que el fallecido ícono pop habla sobre su fama, su carrera como músico y de su famosa familia, volverá a publicarse en octubre luego de su muerte el mes pasado. Cada copia costará 25 dólares.

Por otro lado, una empresa de Chicago informó este viernes que había obtenido parte del cabello de Jackson quemado mientras rodaba en 1984 un comercial para Pepsi y pensaba crear una edición limitada de diamantes a partir de él.