Colombia desembarca en España

Martín Gómez está detrás de la nueva oficina en la capital española, creada en alianza con el Instituto Cervantes.

La exposición “Palabras de maíz y de café”, con la cual se inauguró la gestión en España. /Cortesía
Martín Gómez es uno de los habituales invitados al festival literario Kosmópolis en Barcelona por su trabajo analizando las tendencias del mundo editorial desde su página El ojo fisgón. Vive en Madrid y es el responsable de la nueva oficina del Caro y Cuervo en España.
 
¿A qué llega el Caro y Cuervo a Madrid y por qué?
 
El Instituto Caro y Cuervo (ICC) desembarca en España como resultado de un convenio entre el Instituto Cervantes y el Ministerio de Cultura de Colombia para abrir una oficina en la sede del Cervantes en Madrid. Llega, por un lado, para dar a conocer el patrimonio cultural colombiano en un sentido muy amplio, enfocándose en gran parte en el ámbito de los estudios lingüísticos y de filología, de las letras y de las lenguas indígenas, en lo cual el Caro y Cuervo viene trabajando desde hace unos años. Y también para dar a conocer el trabajo que se viene haciendo en Colombia en torno a la enseñanza del español como segunda lengua y como lengua extranjera.
 
¿Llega un Caro y Cuervo netamente científico o uno más inclinado hacia la gestión cultural?
 
Llega un Caro y Cuervo con varias líneas de trabajo, una de las cuales se centra en la difusión del conocimiento que producen los investigadores tanto del instituto mismo como de otras instituciones colombianas en nuestras diversas áreas de interés: lingüística, modelos de análisis lingüístico, literatura, filología y crítica literaria. Nuestros espacios de trabajo contribuyen a las ciencias sociales desde una perspectiva humanística. Así, también buscamos ser un espacio para dar a conocer la producción literaria colombiana (oral o escrita) y géneros como el periodismo.
 
¿Cómo va a desarrollarse el trabajo?
 
Estamos poniendo en marcha una programación mediante alianzas con diversos actores del mundo cultural español, como la Casa de América, el Círculo de Bellas Artes, la RAE, el Ministerio de Educación y Cultura de España, la Fundación Germán Sánchez Ruipérez (FGSR), la Fundéu, y editoriales que publican autores colombianos en España, para poder tener una programación cultural con charlas, conversaciones y conferencias. Y, por supuesto, vincularemos centros de investigación y universidades donde haya investigadores colombianos trabajando en estos temas o investigadores de otras nacionalidades que tengan la mirada puesta en Colombia dentro de sus proyectos y  estudios.
 
¿Cuál es la proyección?
 
Estamos haciendo actividades periódicas. Nuestra programación combina actividades que nos permitan crear vínculos con los diferentes actores del ámbito cultural y buscar nuevos públicos, como los conformados por cientos de colombianos que han desarrollado propuestas de gestión comunitaria en esta ciudad.
 
¿Y académicamente hay proyectos?
 
Estamos centrados en la difusión de conocimiento en torno a los ejes ya mencionados. Es importante dar a conocer trabajos como el Atlas Lingüístico y Etnográfico de Colombia, ALEC, con el cual dimos apertura a la exposición Palabras de maíz y de café, y estaremos enviando la más reciente producción académica del ICC a 30 bibliotecas del Cervantes en el mundo.
 
¿Qué actividades han hecho hasta el momento?
 
Palabras de maíz y de café fue una exposición que combinaba palabras e imágenes. Las imágenes fueron tomadas por los investigadores que trabajaron en campo entre 1950 y 1970, recorriendo diversas zonas de Colombia. Seleccionamos el maíz por ser un producto que representa una parte importante de América y el café por ser un producto representativo de Colombia. Esa primera exposición duró mes y medio y tuvo una muy buena acogida. De este modo ofrecimos una pequeña muestra de la diversidad lingüística de nuestro país y del trabajo que hace el Caro y Cuervo. Venimos conformando un fondo de autores colombianos que se donará a la red de bibliotecas del Instituto Cervantes, para llegar con novelas, poesía y literatura infantil. También estamos gestionando una donación de paquetes de producción académica (cerca de 25 títulos)  a las bibliotecas en África, América, Asia y Europa.
 
¿Cómo es la relación con la RAE?
 
Desde su creación, el ICC ha tenido una relación cercana con la RAE. Varios investigadores del Caro y Cuervo han hecho, y actualmente hacen, estudios de lexicografía en la RAE. Pretendemos consolidar ese vínculo, pues las dos entidades tienen espacios comunes de investigación. Una de las salas de la RAE se llama Rufino José Cuervo, en homenaje a todos los aportes que hizo al idioma. También tenemos muy buena relación con la Fundación Germán Sánchez Ruipérez, que se dedica a fomentar la lectura desde su sede en la Casa del Lector, y tenemos la posibilidad de trabajar con la Fundación del Español Urgente (Fundéu) de la Agencia Efe y el BBVA. La idea es ampliar ese círculo tanto con entidades públicas como con organizaciones privadas. Uno de los muchos objetivos es trabajar con autores cuyo trabajo esté siendo publicado en España, independientemente de que sean poco conocidos o muy conocidos.