Crescendo espiritual

La Orquesta Sinfónica Metropolitana Batuta, dirigida por el venezolano Manuel López-Gómez, acompañará al violinista de origen japonés Ryu Goto en el fortalecimiento de la campaña ‘El poder transformador de la música’.

Ryu Goto, de 24 años, ha tocado con las orquestas más importantes del mundo y tiene un contrato con el sello especializado Deutsche Grammophon. / Fotos: Cortesía Fundación Batuta

En Ryu Goto conviven en armonía la física, las artes marciales y la interpretación musical. Con las ciencias exactas, que estudió profesionalmente en la Universidad de Harvard, comprendió el funcionamiento de su cuerpo desde el cerebro. Por otro lado, gracias a las pruebas de exigencia física y a la competencia deportiva, comenzó a creer en la intuición. Y con la música descifró el vínculo entre las artes y el compromiso social, aspecto que ha potencializado su destreza en la ejecución del violín.

Con la intervención de la física y la asesoría permanente de las artes marciales, este violinista nacido en Nueva York y de ancestros japoneses, ha entendido que para él no es suficiente tocar virtuosamente el instrumento con el que se encontró antes de cumplir tres años. Por eso cree que su labor como artista estaría truncada si se dedicara simplemente a pararse en el escenario sin más reto que brillar detrás de las partituras.

Ryu Goto tampoco quedaría contento si esa actividad, de por sí compleja, de interpretar a algunos de los compositores clásicos por excelencia, se limitara al lucimiento personal y a recibir, desde cualquier punto de la geografía mundial, aplausos contundentes para respaldarla. Para él, lo más relevante de ser una figura musical es tener la oportunidad de compartir sus conocimientos con los demás.

“A menudo se descuidan la música y las artes como aspectos no esenciales de la vida de los seres humanos. Sin embargo, tanto la música como las artes tienen un efecto muy tangible en la conformación de las comunidades y de los individuos que las integran. Según lo evidenciado por las miles de vidas que han transformado la Fundación Batuta y organizaciones con mentalidad similar, las artes pueden dirigir a las personas a que tengan una vida sana y estimularlas para que sus futuros sean brillantes. Por eso el concierto que ofreceremos en Colombia se llama El poder transformador de la música”, comenta Goto, quien a sus 24 años ha tocado con las orquestas más importantes del planeta.

En conferencias, clases magistrales y las sesiones bautizadas por los músicos como “clínicas”, el violinista afirma que aprende mucho más que durante todos los años de formación artística en América y en Asia. En las interminables jornadas de estudio solitario, repitiendo ejercicios y realizando escalas completas hasta el agotamiento físico, se adquiere destreza en el violín, pero es en el contacto con los demás que se llega a la sensibilización absoluta. En el momento de enseñar, compromiso que ha asumido Ryu Goto en instituciones como Julliard School y Harvard Bach Society Orchestra, hace el ejercicio de pensar en la cotidianidad del violinista y traduce sus contenidos técnicos en experiencias de vida.

Este músico no se siente tan identificado con la palabra “maestro”; le gusta mucho más la expresión “tutor” para definir su relación con el arte sonoro. La iniciativa de acompañar a figuras nacientes de la música, colaborarles en sus propuestas y ayudarles a resolver sus inquietudes en la práctica, se ha transformado en aspectos tan esenciales como el mismo hecho de asimilar las complejas partituras de Niccolò Paganini (1782-1840), uno de los más famosos colegas, quien convirtió la interpretación del violín en un espectáculo tan exigente como virtuoso.

“El violín que utilizo para el Concierto Paganini y que emplearé en El poder transformador de la música es el mismo. Me encontré con ese instrumento hace unos diez años, cuando estaba buscando algo para convocar mi propio estilo. Un amigo de los propietarios de instrumentos de la familia Peresson me convenció de adquirirlo, y ahora no lo cambio por nada. Me gustó por su gran tono y por su condición confiable. Mi violín no es tan viejo, fue creado en 1983, y me complace saber que no tiene mucha historia detrás, porque pienso construir su historia a partir de la mía”, asegura Ryu Goto, quien ofreció un concierto memorable en homenaje a las víctimas de los ataques a las Torres Gemelas, en Nueva York, y tiene un contrato artístico con el sello especializado Deutsche Grammophon.

En su concierto en Bogotá, este violinista contará con el respaldo de la Orquesta Sinfónica Metropolitana Batuta, bajo la dirección del maestro venezolano Manuel López-Gómez, e interpretarán obras de Piotr Ilich Tchaikovski (1840-1893). El repertorio estará determinado, como dice Ryu Goto, por la condición cálida de las cuerdas de su violín, un instrumento que a su lado tiene historia y comienza a ser testigo de El poder transformador de la música.

 

 

 

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Sábado 26 de octubre, 7:30 p.m.

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