La danza en plural y singular

Sydney Dance Company, dirigida por Rafael Bonachela, presenta hoy ‘2 One Another’, una reflexión sobre las relaciones humanas.

Sydney Dance Company tiene 45 años de historia y en la actualidad es considerado el grupo más importante de danza en Australia. / Cortesía Teatro Mayor

Two hace referencia a la pareja, one alude al individuo, mientras que another resume la idea de grupo. Con estas tres palabras la Sydney Dance Company define el montaje escogido para iniciar la temporada Australia Contemporánea en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. El título tiene la clave para adentrarse en el mundo personal, pero también permite acceder a universos ajenos y exhibe la manera en que los seres humanos establecen relaciones interpersonales.

2 One Another es una propuesta original del coreógrafo catalán Rafael Bonachela, quien está al frente de la Sydney Dance Company desde 2009. Con este montaje quiso rendir homenaje a sus 16 bailarines y para ello gestó una iniciativa basada en los movimientos, en los colores y en la luminosidad. El director observó durante varias temporadas las actitudes de sus discípulos en las extensas giras artísticas y obtuvo así el material suficiente para inspirarse y proponer una pieza de danza contemporánea, que en su puesta en escena vincula diversas facetas del trabajo creativo.

“Con 2 One Another buscaba tener un montaje visualmente espectacular. Para mí el cuerpo, el movimiento y la danza son importantes, y eso es lo que tenemos que transmitir cuando estamos en la tarima. La escenografía debía ser especial también, por eso contamos con una cortina de LED impactante que contrasta con las características de un escenario mayormente blanco. Me gusta lo tenue, lo misterioso, pero con esta obra queríamos una aceleración de luz y con ello la exploración de diversas texturas. Yo tenía la ilusión de abrazar el color y lograr que los bailarines se movieran de acuerdo con su propio latir”, comenta Rafael Bonachela, quien está trabajando en la consolidación de una compañía de creación de nuevos trabajos, no sólo suyos, sino de otros coreógrafos que han marcado la pauta.

Hace más de tres años el coreógrafo catalán llegó a la Sydney Dance Company para encargarse de ella durante dos meses. El grupo estaba en transición y sus integrantes acababan de vivir una tragedia porque su directora anterior había sido atropellada por un camión de la basura. Tuvieron un año de receso, luego entraron en un período sin dirección, pero encargaron a diferentes coreógrafos algunas piezas, y uno de los que figuraron en ese reparto pasajero fue Bonachela. En ese entonces vivía en Londres y trabajaba con una pequeña compañía de seis bailarines. Luego recibió la propuesta para asumir la dirección permanente. Al principio lo dudó, pero después pensó en el reto de estar al mando de los hilos de una compañía con más de cuatro décadas de historia y por la que habían pasado personajes tan importantes para el arte en movimiento como Graeme Murphy y Janet Vernon.

“El sabor de la compañía antes era un poco más clásico. Si debo ponerla en una categoría, tendría que decir que tenía mucha belleza y mucho humor. Fueron 20 años para darle esa personalidad al grupo. En mi caso, soy el coreógrafo residente, lo mío es pura danza con movimiento, energía, contacto físico y emoción. Soy español y esa pasión nunca sale de mí sino que crece cada día. Ahora la personalidad de la compañía es más abierta; no sólo presentamos un trabajo, sino que unimos y buscamos las cualidades de otros coreógrafos para que el público pueda tener una experiencia de la danza contemporánea muy amplia y generosa”, comenta Bonachela, quien fue declarado el año pasado uno de los cien personajes más influyentes dentro de la cotidianidad de Australia.

En 2 One Another no hay improvisación como tal. Ese componente se emplea durante el proceso de creación, en el que Bonachela provoca y estimula a los bailarines para que propongan, para que el movimiento se convierta en creador y se pueda dar forma física a las ideas.

En la Sydney Dance Company hay diferentes dinámicas, dependiendo del sabor y del color de cada propuesta. Sin embargo, lo que tienen en común todas es que sobre las tablas la situación está bajo absoluto control. No hay espacio ni tiempo para la inspiración espontánea. Eso lo tiene claro Rafael Bonachela y lo defiende argumentando que la danza es un arte individual con repercusiones colectivas.

 

 

Sydney Dance Company. Sábado 5 de octubre, 8:00 p.m. Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo, calle 170 Nº 67-51. Informes y boletería: www.primerafila.com.co.

 

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