Descubriendo Cuba desde las alturas

Marius Jovaisa pasó dos años de su vida intentando convencer al gobierno cubano para que le permitieran fotografiar la isla desde lo alto. Compró su propio avión e invirtió más de un millón de dólares para su proyecto. Hoy en día es la única persona que ha podido tomar fotos aéreas del país.

Marius JovaišaMarius Jovaiša, fotógrafo y publicista lituano.
Más de 50 mil imágenes logró captar Marius Jovaiša durante los cinco años que estuvo en Cuba, un país que según el fotógrafo lituano es “absolutamente único en el mundo” gracias a su variedad de paisajes, “tanto naturales como aquellos construidos por los humanos”. 
 
Jovaiša, de 42 años, aprovechó cada rincón de la isla para retratarla desde el aire, algo que nadie había logrado hasta el momento. (Vea: Así se ve Cuba desde las alturas)
 
El Capitolio Nacional de la Habana, el Cabo de San Antonio, la ciudad de Baracoa y el Cayo de las Brujas fueron tan sólo algunos de los lugares a donde llegó con su cámara. Desde el cielo, el lituano utilizó “los momentos más bonitos del día” para tomar las fotografías: “temprano en la mañana y tarde en la noche cuando el sol está bajo, las sombras son largas y los colores son increíblemente fuertes y poderosos”, aseguró.
 
Hace 12 años Jovaisa decidió dedicarse a la fotografía aérea que, en sus palabras, mezcla su atracción a los deportes cargados de adenalina (parapente, paracaidismo, puenting, wakeboard, snowboard, surf) y la pasión por la fotografía.
 
Así fue como en 2006 publicó su primer álbum de fotos titulado “Tranquilia. The land of peace”, que al español se traduciría como “Tranquilia. La tierra de la paz”. 
 
Luego vendría su ‘best-seller’ “Unseen Lithuania” (la Lituania que no se ha visto), con el cual decidió vender su empresa de publicidad y establecer una nueva compañía, Unseen Pictures (fotografías no vistas).
 
Tras la compilación de imágenes de su país natal y de un libro publicado sobre Belice (ubicado en el extremo noroeste de Centroamérica), Jovaiša se preguntó qué vendría después. “Viajé a Cuba y me di cuenta que nadie había tenido la oportunidad de tomar fotografías aéreas de ese increíble país debido al régimen político y algunas dificultades técnicas. Pensé que sería asombroso convertirme en el primer hombre del planeta en convencer al gobierno cubano para un proyecto como este”, manifestó.
 
Sabía que no era fácil porque varios lo habían intentado y siempre habían recibido la negativa del Estado que consideraba que detrás de sus intenciones había un objetivo político. Jovaisa lo entendía y aún así emprendió esta aventura en la que tardó dos años tramitando papeles. Se encontró con “requisitos descabellados, sorpresas desagradables y varios cambios de circunstancias y reglas”, que por poco lo hacen desistir de su idea. 
 
Sin embargo, la paciencia y la constancia fueron dos factores claves para que sus planes salieran adelante. Continuó viajando a Cuba, “visitando todos los ministerios, instituciones, fundaciones y asociaciones de arte posibles. Organicé seminarios y presentaciones e incluso hice una exposición de mis fotos de Lituania en una galería de La Habana. Doné docenas de mis libros anteriores y, finalmente, convencí al Ministerio de Cultura para apoyar mi proyecto”.
 
Pero después de dicha aprobación tuvo que sortear un problema más: en otros países podía alquilar un avión pequeño o un ultraligero, pero en Cuba necesitaba comprar su propio avión. "Lo pedí en Australia, lo trajimos por mar a la isla y luego nos tomó mucho tiempo lograr la certificación y preparar un equipo local con un piloto y un mecánico para hacerlo funcionar”, recuerda.
 
Entre 2010 y 2014 invirtió alrededor de un millón de dólares en su proyecto, financiado únicamente por él. A pesar de las dificultades de esos años, el tiempo que pasó en este país le permitió hacer varios amigos y conocer en detalle al pueblo cubano, al que describe como “sincero, acogedor y cálido”.
 
Al final alcanzó su cometido. Ahora Marius Jovaiša está enfocado en promocionar “Unseen Cuba” (La Cuba que no se ha visto), un libro de 440 páginas en el que reúne más de 300 fotos de la isla y que está disponible en www.unseencuba.com, Amazon y algunas librerías del sur de Florida (Estados Unidos).
 
El lituano señaló que la distribución de su obra se está ampliando y espera que en breve también esté disponible físicamente en más países. Agregó que “hasta el momento sólo tiene edición en inglés, pero estamos planeando producirlo en español y otros idiomas. También hay una aplicación para iOS y Android”.
 
Aunque no tiene afán de nuevos proyectos, no descartó la posibilidad de hacer otros libros sobre Latinoamérica pues ya ha visitado México, Perú, Chile, Argentina y Bolivia. Asimismo, manifestó que le gustaría conocer Colombia y un poco más de Brasil.

 

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