El arte del desecho

Esta es la historia de una mujer y de su empresa dedicada a la elaboración de productos como billeteras, carteras y llaveros con residuos de cartón, papel y plástico.

Vanesa Velásquez Puerta y la materia prima de su trabajo. / Cortesía

Enviar hojas de vida era su empleo más constante, siempre conservando la buena actitud, la esperanza, y al mismo tiempo escuchando propuestas laborales que resultaban humillantes, indignantes y con salarios irrisorios. Presentía que muchas hojas de vida seguramente se quedaban en la bandeja de entrada o en la papelera de los correos electrónicos de las empresas, porque nunca la contactaban. Cansada de la realidad del desempleo, porque la realidad es una y es dura, no es la que describe el DANE con sus estadísticas, Vanesa Velásquez Puerta decidió encarar la situación desde el emprendimiento empresarial, pues la incertidumbre no podía detener más su vida y sus sueños.

Vanesa Velásquez Puerta nació el 5 de marzo de 1985 en Medellín. Estudió publicidad en Ideartes en la misma ciudad. Se considera una mujer creativa, innovadora y emprendedora. Decidió emprender Eywa Billeteras Ecológicas hace siete años, debido a su situación de desempleo, porque es justamente en las adversidades que se conoce la fortaleza con que se cuenta y donde surgen las mejores ideas, aquellas que se hacen invisibles desde la comodidad.

El nacimiento de la idea fue la mezcla de varias situaciones. Una de ellas, particularmente, es una anécdota: al llegar a su casa una noche en la que compartió con sus amigos en una licorera, sin tomarse un trago, pero medio despistada, abrió su bolso y se llevó la sorpresa de encontrar una caja de aguardiente vacía de tetrapak. Alguien le había hecho la “maldad”, quizá la que le cambiaría la vida para bien.

Empezó a jugar con la caja y se preguntó dónde depositar eso que no es degradable ni reciclable. Entonces decidió hacer un objeto con ella, y fue así como surgió su primera billetera ecológica. Como el producto tuvo buena acogida entre su grupo de amigos, decidió elaborar más y empezó a mezclar los materiales no reciclables, dándole una solución a tantas envolturas y materiales que se denominan basura, pero que para ella se convirtieron en materia prima.

Los productos elaborados por la empresa son muy duraderos y consisten en billeteras, bolsos, cosmetiqueras, monederos, portadocumentos, llaveros y accesorios como collares, manillas y aretes, entre otros.

De manera masiva hace souvenirs empresariales muy ecológicos, personalizados, para evitar que empresas y personas consuman productos traídos de otros países y que casi siempre no son reciclables, teniendo distintas opciones innovadoras y, sobre todo, muy acordes con el cuidado del medio ambiente.

Los materiales que utiliza son principalmente residuos de papel, cartón, cajas de tetrapak, diversos plásticos, entre ellos el pet, empaques de mecato y dulces, así como etiquetas de los envases de cerveza, anillas de lata y tapas de gaseosa.

Vanesa Velásquez comenzó con esta idea. Con el tiempo su padre, su madre, su hermana y su novio han hecho parte activa de ella, ya que creció como negocio, por lo que actualmente es una empresa familiar en la que cada uno juega un papel muy importante.

La empresa no sólo comercializa productos, también realiza talleres de sensibilización y concientización ambiental dirigidos a diferentes comunidades, colegios, preescolares y grupos de la tercera edad, entre otros públicos. Se trata de charlas de 30 minutos sobre la importancia del cuidado del medio ambiente, técnicas para reciclar y reutilizar algunos residuos sólidos. Posteriormente hacen manualidades ecológicas que cada uno se lleva como recuerdo.

El trabajo de Eywa ha ido muy de la mano con las licoreras, brindándoles soluciones innovadoras en el manejo de residuos, y con los recicladores de las calles, con quienes intercambia materiales por alimentos o ropa usada.

Hay que resaltar que diversas empresas que elaboran productos empacados en materiales no reciclables han felicitado y reconocido el trabajo de Velásquez Puerta, ya que su empresa les da vida de nuevo, por lo cual se han sentido contentos de que se les haga una publicidad implícita en los productos que elabora y, sobre todo, que los materiales tengan una disposición final adecuada.

La idea a futuro es exportar sus productos, porque actualmente lo hacen con amigos o conocidos que van a viajar, y trabajar con más maquinaria para poder sacar nuevos estilos, utilizar otros materiales y hacer de su empresa un negocio grande que genere empleo, especialmente para las madres cabeza de familia.

Desde hace siete años Vanesa Velásquez Puerta aprovecha diferentes residuos sólidos para su empresa y les da solución a la disposición final de los mismos, contribuyendo así con el cuidado del medio ambiente y prolongando la vida útil de los materiales no reciclables. El nombre Eywa está inspirado en la deidad de los personajes de la película Avatar: el árbol de las buenas energías.

Con su empresa y sus ideas, Velásquez ha participado en diferentes concursos y convocatorias a nivel nacional, en los cuales ha ganado incentivos económicos o maquinaria para mejorar su empresa. Fue ganadora de Antójate de Antioquia, Emprender Para la Vida, Capital Semilla y Don Pepe Emprendedor. Ha sido expositora en Colombiamoda, Exporresiduos Medellín, el Salón de Inventores, Días del Aire, Mercado Verde y Expoartesanías en Bogotá.

 

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