“Mostró las consecuencias nefastas de la penalización del consumo de la droga”

El editor de la “Obra selecta” del sociólogo colombiano asegura que estos estudios permitieron entender la violencia de finales de los ochenta y fueron pioneros en abordar el tema del narcotráfico.

Alberto Valencia Gutiérrez, profesor de la Universidad del Valle. /Universidad del Valle

El próximo jueves se hará el lanzamiento oficial en Bogotá de la Obra selecta del sociólogo colombiano Álvaro Camacho Guizado, editada por la Universidad de los Andes y la Universidad del Valle.

Álvaro Camacho fue uno de los primeros estudiosos del narcotráfico y sus impactos en la sociedad. Como columnista de El Espectador cuestionó a fondo el poderío paramilitar, los desmanes de la guerrilla y el espíritu prohibicionista de la guerra contra las drogas, entre otros muchos temas. Sobre su Obra selecta conversamos con Alberto Valencia Gutiérrez, profesor del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Valle y encargado de la selección y edición de los textos.

Cuéntenos algo de su relación con Álvaro Camacho y de las razones que lo llevaron a reunir su obra.

Además de su valor intelectual, una de las principales motivaciones que tuve para hacer una recopilación de la obra de Álvaro Camacho es el reconocimiento institucional que la Universidad del Valle y en particular el Departamento de Ciencias Sociales al que pertenezco querían hacer a su contribución a la promoción de los estudios de sociología en el suroccidente colombiano. Camacho tuvo un liderazgo muy importante en la creación del programa de estudios de sociología de Univalle en 1979, de la maestría en sociología en 1990, de la creación del Centro de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Sociales y Económicas en 1975 y de la organización de un grupo de trabajo que aún perdura y mantiene las pautas originales. Trabajó además en tres universidades colombianas (Valle, Nacional y los Andes) y en todas dejó una huella por las iniciativas que generó para la institucionalización de la sociología en Colombia. Por eso no fue difícil encontrar en la Universidad de los Andes apoyo para nuestra iniciativa.

¿A qué generación perteneció y cuáles fueron algunas de sus influencias?

Álvaro Camacho perteneció a la segunda generación de sociólogos colombianos, en el marco de la sociología moderna, que tiene su comienzo en la fundación de la Facultad de Sociología de la Universidad Nacional en 1959. Sus principales maestros fueron en un comienzo Orlando Fals Borda, el cura Camilo Torres, Virginia Gutiérrez y todo el grupo de profesores de la Nacional de esa época. En la segunda mitad de los años 60 viajó a Estados Unidos y recibió una influencia enorme de la sociología empírica norteamericana. Igualmente estuvo muy marcado por el pensamiento de Marx (en el mejor sentido de la palabra) y algunos de los grandes clásicos de la sociología, como Max Weber, o modernos, como Wright Mills o Barrington Moore, entre otros.

¿Y en el plano político?

Me atrevería a decir que su principal aporte en ese plano consiste precisamente en la promoción de los estudios sociológicos de análisis de la sociedad colombiana. Participó en la Comisión de “violentólogos” de 1987, que publicó el libro Colombia: violencia y democracia, así como en los comienzos del Grupo de Memoria Histórica, que todavía sigue activo, e igualmente en diversas comisiones institucionales, entre ellas una orientada a reformar la Policía en los años 90. Su concepción pragmática de la sociología lo llevaba a pensar que ésta tiene sentido en la medida en que se inscriba en el proceso de transformación de la sociedad, como una de sus principales finalidades.

¿En qué consiste a grandes rasgos la edición de estos cuatro tomos de su obra y con qué criterios fueron seleccionados los textos?

Hemos publicado el 95% de la obra producida por Camacho en su vida en cuatro volúmenes, de acuerdo con las diversas temáticas: estudios de estructura y coyuntura sociopolítica, trabajo informal, violencia y conflicto, narcotráfico, y la inevitable sección de varios, que recoge lo que no cabe en las clasificaciones anteriores. El criterio de la selección ha sido en primer lugar el valor académico intrínseco de sus trabajos, pero igualmente dejar para la posteridad un documento que sirva para reconstruir la trayectoria de un intelectual en Colombia, activo durante los últimos 50 años, y la historia moderna de la sociología. Sin lugar a dudas Camacho es uno de los más emblemáticos representantes de la sociología colombiana contemporánea.

¿Cuáles fueron algunos de sus aportes a esa sociología y a las ciencias sociales colombianas?

Creo que los principales aportes de Álvaro Camacho a los estudios sobre la sociedad colombiana tienen que ver con dos aspectos: en primer lugar, los estudios sobre la violencia a finales de los años 80, en los cuales se pone de presente el carácter urbano y la pluralidad de violencias que existían en ese momento y que la opinión pública no necesariamente había detectado, y en segundo lugar, creo que fue un pionero de los estudios sobre el narcotráfico en Colombia y una de las personas que más se empeñaron en mostrar las consecuencias nefastas de la penalización del consumo de la droga.

¿Qué impresiones de la vida intelectual de Álvaro Camacho le dejó la relectura de sus textos?
 
Era en lo fundamental un sociólogo, para el cual la investigación empírica y el estudio de la sociedad colombiana era su principal prioridad. Creo que era una persona convencida de que el principal aporte que se puede hacer para la transformación de nuestra situación es promover la comprensión de los principales problemas que nos aquejan: la violencia, el narcotráfico, las condiciones del trabajo informal y la vida política en general.
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