“No soportaría a alguien como mi personaje”

Ganador del Óscar como mejor actor de reparto, Simmons recuerda aquí su trabajo para el filme dirigido por Damien Chazelle, donde interpreta a Terence Fletcher, un profesor de música despiadado.

Miles Teller (Andrew Neiman) y J.K. Simmons (Terence Fletcher) en una de las escenas de ‘Whiplash’, estrenada en octubre del año pasado y un éxito en taquilla (más de US$12 millones). /Sony Pictures

Quienes no lo vieron en el cine con la película Whiplash, en la serie de TV The Closer o en el personaje de J. Jonah Jameson de Spider-Man, al menos tuvieron que haber escuchado su voz en los dibujos animados de Ultimate Spider-Man o Marvel’s Avengers Assemble. Incluso en Estados Unidos aparece constantemente en televisión, detrás del buen humor de un comercial de la compañía de seguros Farmers. Lo cierto es que habrá que ir acostumbrándose a verlo más seguido, porque después de que ganara el Óscar como mejor actor de reparto será difícil olvidarnos de J.K. Simmons. Y en medio de la emoción de semejante logro, lo entrevistamos en el mismo teatro Dolby, donde vivió el momento más importante de su carrera.

En realidad, hoy pocos se acuerdan de que en la misma categoría estaban Mark Ruffalo (Foxcatcher), Edward Norton (Birdman), Robert Duvall (The Judge) y Ethan Hawke (Boyhood). La competencia no era para nada fácil. Pero solamente J.K. Simmons pudo subir a recibir el Óscar.

La película Whiplash no lo muestra como el mejor realmente. Todo lo contrario. J.K. Simmons recibió el Óscar por mostrarse como el peor instructor de música que empuja hasta al límite a sus estudiantes (en especial al baterista que interpreta Miles Teller), exigiendo al máximo su potencial... aunque no utilice la forma más amable para lograrlo. Y el Óscar tiene mucho que ver con la transformación en aquel rol, porque en la realidad J.K. es muchísimo más cordial que su personaje.

Más allá del Óscar, la gente en Estados Unidos lo reconoce mucho más por ‘Spider-Man’ o por los comerciales de la compañía de seguros Farmers.

Me reconocen también por el videojuego Portal 2, donde puse mi voz (de Cave Johnson, el fundador de Aperture Science) y hace poco se acercó alguien a decirme que me había visto en una obra off Broadway de 1994. Claro que hay muchos que se acercan por el personaje de Jonah Jameson en los cómics de Spider-Man y Marvel, por lo que tiene mucho más sentido que me reconozcan. Pero probablemente hay más gente que vio el comercial de la compañía de seguros Farmers y me divierte mucho hacerlos. Pero es fácil saber si me reconocen por la película Oz o Whiplash, por la forma en que se acercan: es completamente diferente.

¿Se da cuenta de que a partir de ahora lo van a recordar mucho más por el Óscar? ¿Hasta qué punto sintió la presión de llegar a la ceremonia, sabiendo que era el favorito para ganar en la categoría de Mejor actor de reparto?

Honestamente, no sabía lo que se suponía que tenía que hacer desde que se estrenó la película hasta ahora. Ya hice mi trabajo (risas). Es cierto que la gente decía que era el favorito y eso siempre sonó bien, pero lo que siempre me interesó fue prestarle atención a la película, esperando que más gente vaya a verla al cine. Claro que me gustó saber que era el favorito, sí... y por lo visto no se equivocaron (risas).

Y más allá de la actuación, ¿le parece que se merece el Óscar por algo más, con la película ‘Whiplash’?

Esa es mi pregunta favorita porque todos queremos llegar al cine como si fuéramos Arnold Schwarzenegger. Hice muchísima gimnasia para esta película. Un par de años antes estaba en pésimo estado físico por otro personaje y necesitaba una razón para volver. Y para esta película volví al gimnasio y bajé como 30 kilos. Todavía sigo luchando contra la gordura lo mejor que puedo.

Mirando hacia atrás en el tiempo, ¿algún día en particular de su vida puede compararse con la gloria de la noche del Óscar?

El 9 de enero fue genial, porque cumplí 60 años y estaba en Nueva York, donde había vivido la tercera parte de mi vida. Mi esposa me había organizado una fiesta, que no fue sorpresa, pero fue una buena fiesta con un grupo de amigos de Nueva York que no suelo ver tan seguido. Fue maravilloso ser el único en el lugar que conocía a todos, porque era gente que había conocido en diferentes momentos de mi vida, con primos de los dos lados de mi familia, además de mi esposa, mis hijos y muy buenos amigos. Fue una noche inolvidable.

Con el límite de los 45 segundos que apenas tiene en la ceremonia del Óscar, ¿se quedó con ganas de agradecerle a alguien más?

Honestamente, hay miles de personas a las que me gustaría agradecer, si realmente tuviera el tiempo. Pero mi familia está siempre de primera en mi lista, con mis padres, mi esposa y mis hijos.

¿Es verdad que después de haber visto en cine sus exigencias como profesor de música en la película ‘Whiplash’ hubo gente que pensaba aprender a tocar la batería y ahora prefiere el piano?

(Risas) Mis hijos tocan la batería y tienen 16 y 13 años. Mi hija es muy buena baterista. Somos una familia muy musical. Oí que muchas personas de todas las edades que son músicas se inspiraron con la película y otras salieron aterrorizadas. Lo que me encanta de esta película es que la gente no sale del cine con el mismo mensaje. Realmente inspira al debate sobre el precio que deberíamos pagar por la grandeza.

¿Usted tomaría lecciones de música con un profesor tan exigente como el que interpretó en cine?

Personalmente, no soportaría a alguien como mi personaje. Iría a tocar la batería con otro instructor.

¿Llegó a tener algún profesor de teatro como su personaje en el cine? ¿Cree que realmente es necesario gritar y humillar al máximo para conseguir el mejor talento de un artista?

Conmigo funciona mejor un acercamiento gentil y amable. No respondo muy bien a los gritos y el abuso físico, y por suerte muy pocas veces tuve que soportar algo parecido.

¿Y qué consejo le daría entonces a alguien que tiene talento pero no sabe encontrar el fuego que lo ilumine al máximo?

Honestamente, el mejor consejo que puedo darle a un artista joven, un músico o un actor es que siga haciendo lo que hace, trabajando duro para desarrollar bien una base fuerte, como trabajar en las escalas musicales si es músico o tomar clases como actor, trabajando sobre un escenario. Hay que formar bien la base más fundamental. Tuve un director de coro brillante cuando estuve en la universidad, y cuando la gente se frustraba él siempre decía que primero era necesario conseguir un balance perfecto con el ritmo y las notas perfectas antes de empezar a hacer música. Por eso pienso que es tan importante aprender lo fundamental primero.

Y en su caso, ¿cómo fue que recibió el ofrecimiento fundamental para hacer una película como ‘Whiplash’?

Vino con un email de Jason Reitman y cada página era más emocionante que la anterior. Me pareció una oportunidad excitante si lograba ser esa persona que habían creado. Y aquí estoy... Fue uno de los mejores guiones que he leído en toda mi carrera. Definitivamente figura entre los mejores cinco guiones que me han ofrecido y el Óscar es la mejor cereza del postre.

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