Una nueva apuesta por la moda en Colombia

Que Condé Nast haya designado a la reconocida periodista de moda Kelly Talamas como directora creativa de “Vogue México y Latinoamérica”, y que, además, le haya asignado plaza en Bogotá significa mucho para el diseño nacional en particular y para el latino en general.

Kelly Talamas nació en Miami, estudió periodismo y siempre tuvo muy claro, desde su época universitaria, que quería trabajar para un nombre reconocido por la excelencia editorial, como “Vogue”. / AFP

Hace unos meses, Kelly Talamas se vio sorprendida por sus propias lágrimas en plena Plaza de las Armas de La Habana, al encontrar un nuevo rastro de su historia familiar en un anuario social de la década de los 40. El libro usado parecía haber estado esperando su llegada en un puesto esquinero de compraventa. Los nombres de varios protagonistas de su árbol genealógico ocupaban media página del volumen que tuvo entre sus manos. Le sobrevinieron la emoción, las memorias y las preguntas. Todas al tiempo.

Kelly Talamas nació en Miami y hasta hace un mes vivió en México. Junto con su hermana decidió reconocer el barrio, la casa y la gente que dieron vida a sus abuelos y a los hijos de ellos en Cuba. Son las nietas las que se empeñan en saber mejor quiénes son tras el exilio forzado de sus mayores a la costa de Estados Unidos al comienzo de la Revolución.

Esa mezcla de sangre americana que lleva Kelly Talamas es quizá una manera eficaz para situarla en el mapa geográfico que compone su trayectoria en la moda de la región latinoamericana. Su relación con Colombia se volvió especialmente activa desde que asumió el cargo de editora para Vogue México y Latinoamérica. Lo hemos podido comprobar, por ejemplo, en el Vogue Talents Corner que realiza anualmente en Colombiamoda. Este mes, del 26 al 28, el termómetro de Kelly Talamas para la moda nacional renovará su temperatura en una nueva cita en Medellín.

Mientras tanto, le pregunto por los retos que asume desde la dirección creativa de la publicación especializada.

Su nombramiento se puede leer como una apuesta mayor por la moda continental. ¿Es así? ¿Qué motiva a Condé Nast a crear este nuevo cargo para la publicación?

Este nombramiento es una clara señal sobre la apuesta que hace Condé Nast en Latinoamérica para desarrollar nuevas oportunidades en la región. Para nosotros es importante atender de cerca las necesidades del mercado y continuar haciendo crecer estratégicamente nuestra audiencia, que hasta el día de hoy suma más de 17 millones de lectores.

En “Vogue” la dirección creativa de la revista está en manos de la legendaria Grace Coddington, una referencia mundial para la moda. ¿Qué resaltaría del aporte que Coddington ha hecho a la moda desde su labor?

Coddington es un ícono en la industria de la moda, respetada y reconocida por la gran labor que ha hecho en Vogue durante 28 años de trabajo en la revista. Junto con Anna Wintour ha creado el estilo y sello tan distinguidos por los que la revista es conocida. Con su ojo creativo, Coddington ha creado unas de las imágenes más inolvidables de la moda, las mismas a las que, seguramente, seguiremos haciendo referencia en los próximos 20 o 30 años. Su trabajo es atemporal. Ella ha sabido captar momentos importantes en la sociedad y reflejarlos en una imagen.

¿Cuál le gustaría que fuera el sello de la dirección creativa de Kelly Talamas?

Con este nuevo puesto, me encantaría mostrar a través de Vogue lo que es la elegancia, la sofisticación y la capacidad creativa del talento y el estilo de vida en Latinoamérica. Mostrarle al mundo las riquezas que tenemos acá y seguir descubriendo e impulsando nuevos diseñadores, destinos y personalidades en nuestra región. Asimismo, una parte importante de mi responsabilidad es desarrollar más iniciativas como las que ya llevamos adelante en varios países, como Vogue en Vivo, Who’s On Next o Vogue Talents Corner.

A Mario Testino se le atribuye la siguiente cita: “Le dije a mi madre: cuando veas mi nombre en ‘Vogue’ querrá decir que por fin he llegado a donde era”. ¿Cómo le gusta contar su propio vínculo con la marca editorial de moda más famosa del mundo?

Condé Nast, y en particular Vogue, para mí, se han convertido en una familia. Estudié periodismo y siempre tenía muy claro desde la universidad que quería trabajar para un título de lujo reconocido por la excelencia editorial, como Vogue. Empecé en la revista siendo muy joven, como coordinadora editorial, y desde ahí fui creciendo. Me promovieron a editora de moda, cargo que tuve por cuatro años, hasta, eventualmente, convertirme en directora editorial. Vogue me llevó a México, donde viví cinco años y medio, y ahora estoy viviendo una nueva etapa en Colombia. Es un verdadero honor y orgullo para mí estar vinculada con este título y formar parte de su historia y crecimiento en nuestra región, Latinoamérica.

Se viste con prendas colombianas frecuentemente para asistir a eventos. Ahora parece añadirle más vapor a su compromiso con el país, teniendo en cuenta que, además, se trasladaría a Bogotá por tiempos prolongados. ¿Qué valora de la actual producción nacional?

La industria de la moda en Colombia siempre me ha llamado la atención. Primero, por su gran creatividad, y segundo, por su calidad impecable en materiales y confección. Aquí hay un vasto grupo de diseñadores con un punto de vista y sello muy único, cada uno con una propuesta diferente, pero siempre mostrando su esencia colombiana. En estos tiempos de globalización, hay que valorar lo propio. Creo que habla muy bien del mercado que los colombianos compren y usen el diseño local, y los creadores colombianos han logrado eso. La producción nacional transmite la sofisticación y elegancia de la cultura del país, y no es sorpresa que hoy día tengamos tantos diseñadores de Colombia conquistando la escena global de la moda.

Colombia es uno de los escenarios más seductores para proponer editoriales de moda. Ofrece paisajes, etnias, razas, lugares, gastronomía y temperaturas muy diversas. ¿Qué la hace vibrar especialmente en el país?

Yo creo que el mejor atributo de Colombia es su gente. Desde mi primera visita al país me quedé cautivada por su encanto. Los colombianos son alegres, cálidos, optimistas y llenos de vida con un estilo y sofisticación innatos. También tienen una riqueza cultural impresionante con unos paisajes que le quitan el aliento a cualquiera que visita el país. He ido descubriendo poco a poco algunas ciudades, y aún me faltan varias por conocer, pero cada una sirve de inspiración. El poder colombiano lo ves en el arte, lo escuchas en la música, y espero poder expresarlo más y más de una forma relevante en las páginas de Vogue.

* Periodista y politóloga. Editora fundadora de la revista digital especializada en moda www.sentadaensusillaverde.com.

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