Una ruta de la moda

Julia de Rodríguez, Ángel Yáñez, María L. Ortiz y Juan P. Socarrás presentan una fusión del campo y las vanguardias.

Ángel Yáñez, uno de los invitados a la fiesta de la moda de hoy en Cucunubá. / Cortesía Cromos

La textura del campo es única. Rescatar las artes milenarias del huso y del telar, habiendo pasado por el esquilado, el hilado y las agujas, es toda una ceremonia que lleva siglos dándoles sustento a los campesinos que, con el producido de sus ovejas, existen y sobreviven.

Escribo sobre Cucunubá, un pueblito escondido de Cundinamarca, ubicado en la frontera con Boyacá, con la bruma y el olor de los chircales, rodeado por grandes montañas y bosques de eucaliptos en los que el viento frío y el sol ardiente son habitantes permanentes de la región. Un pueblo tranquilo, con su tradicional plaza española y su iglesia, con los sembrados de papa y legumbres y el mercado habitual de cada sábado.

Las mujeres siguen la tradición de llevar sobre sus trenzas un sombrero de fieltro negro que adornan con bellas plumas de los pájaros del lugar; sus blusas son de arandelas blancas y sus pañolones, de paño con flecos en macramé sobre grandes faldones. Así se han vestido siempre desde la Colonia. Los hombres, por su parte, llevan siempre la ruana, que acompaña sus labores, tejida por ellos mismos.

Gracias a la Fundación Compartir, liderada por el empresario Pedro Gómez, quien nació en esa tierra hace ya más de ochenta años, Cucunubá recibe desde hace seis a propios y extraños. Con su liderazgo y empuje se ha creado una serie de eventos que se llevan a cabo durante el marco del Festival de la Lana, Festilana.

Hoy, sábado 19 de octubre, llegan a Cucunubá los cuatro diseñadores colombianos que desde hace seis años trabajan con los habitantes interesados en continuar con las técnicas y saberes de sus antepasados: Julia de Rodríguez, Ángel Yáñez, María Luisa Ortiz y Juan Pablo Socarrás se han dedicado a mezclar sus conocimientos con las labores tradicionales de los campesinos, logrando una fusión mágica de moda en todo su verdadero sentido. Las propuestas elaboradas con los tejidos se muestran en una pasarela internacional a nivel de montaje, luces y sonido, dirigida por el genio en el tema, Giovanni Lanzoni, con la participación de modelos de Informa y frente a un auditorio conformado por todos los habitantes de la región que llegan todos los años a concursar en el esquilado y en el arte del hilado con huso para optar por los premios que definirá un jurado especializado en el tema.

Este año vendrá por primera vez un invitado internacional para formar parte de la pasarela de moda de Festilana: Roberto López Etxeberria, un hombre de nacionalidad vasca. Lo conocí en la Fashion Week de Madrid y me impresionó vivamente su trabajo, con un arte sartorial muy detallado, basado en la lana y todos sus contrastes. “Llegaré con mi colección inspirada en el sur, donde intento abarcar todos los estratos sociales, a partir del campo y sus habitantes”.

 

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