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hace 1 hora

La vida más allá del género

La actriz de “Orange is the New Black”, próxima a estrenar su tercera temporada en Netflix, habla sobre la fama, los tabús y la exitosa serie de televisión.

Laverne Cox dice que las minorías en Estados Unidos tienen muy poca representación en la industria del cine y la televisión. /Cortesía

A pesar de que Laverne Cox es hoy toda una celebridad en Estados Unidos luego de convertirse en la primera actriz transgénero en ser nominada a los prestigiosos Premios Emmy de televisión, su vida no ha sido para nada el cuento de hadas que hoy vive la talentosa actriz. Matoneada desde pequeña por haber nacido en un cuerpo que siempre desconoció y del cual intentó librarse con escasos 11 años tomando un tarro de analgésicos, Cox sería, años más tarde y luego de la transformación quirúrgica que la convertiría en mujer, la líder del movimiento transgénero en ese país, promotora incansable de la igualdad para esta minoría.

Laverne nació en el seno de una familia afroamericana en Alabama, donde creció en medio de una crisis de identidad sexual constante hasta el día que encontró en la actuación, durante su paso por Nueva York, la estrella que le hacía falta. Con un poco de suerte y mucho trabajo caló poco a poco en la pantalla chica hasta convertirse en una de las estrellas de Orange is the New Black, una de las series más exitosas de la televisión pague por ver en Netflix. Ha sido portada de la revista Time, ha posado desnuda para Allure, es columnista invitada del Huffington Post y acaba de grabar un piloto para CBS. Todo sin dar respiro al recorrido constante que realiza por Estados Unidos dando charlas dirigidas a jóvenes con crisis de identidad de género.

Para dialogar sobre la fama, los tabús de género y la exitosa serie de televisión que le cambió la vida, hablamos con la actriz en la ciudad de Los Ángeles durante el lanzamiento de la tercera temporada de Orange, la cual se podrá ver en Netflix a partir de junio.

¿Qué tanto cree que ha cambiado la forma de ver televisión con la llegada de series como “Orange is the New Black” hace dos años?

Pensar que esta serie fue la que marcó el inicio de esta nueva forma de ver y consumir televisión me parece increíble. La idea de permitir al televidente ver todos los capítulos de una sola vez en vez de uno cada semana quita la presión a sus creadores. Es una televisión más pura, 100% comprometida. Es un modelo distinto, para los suscriptores, y eso les permite hablar de todo y sin tapujos. Bajo esa idea crearon Orange is the New Black, la historia de una cárcel diversa y multirracial con toda clase de personajes femeninos que de una u otra forma representan el colorido y muchas veces desigual universo de nuestro género. Esto les ha permitido a los escritores poner el dedo sobre muchos tabús de la identidad de las mujeres hoy. Eso nunca se había visto de una forma tan cruda, pero a la vez con tanto humor.

¿Qué es lo mejor de la tercera temporada?

Habrá que verlo, pero yo estoy fascinada con que a esta altura de la trama todas las reclusas tienen sus historias bien desarrolladas. Por ejemplo, mi personaje, Sophia, tiene momentos en que, a pesar de que cuando los filmaba yo sabía que eran de ficción, me removieron el alma, pues he vivido cosas parecidas en mi proceso. Cada vez se pone mejor.

¿Alguna vez pensó que su personaje pasaría de tener un rol menor en las primeras temporadas a ser un papel fundamental de la historia?

No, para nada. Para mí, al principio era suficiente con el honor de estar en un show escrito por esa genio, Jenji Kohan, creadora de Weeds. Nunca lo esperé. Sin embargo, todo fue fluyendo a medida que la serie avanzaba, al punto de que los diferentes personajes, entre ellos el mío, tomaron una fuerza que les dio el protagonismo en la historia. Como somos tantos personajes, tomó tiempo para que cada uno de ellos alcanzara la dimensión que los creadores querían darle.

¿Hay suficiente diversidad en la televisión en cuanto a género hoy día?

Creo que aún falta mucho por recorrer. Las minorías de todo tipo, sean sexuales como yo, de color o religión, siguen siendo mínimas en la industria del entretenimiento en Estados Unidos. En mi caso esta serie y mi personaje han ayudado a mover el debate sobre el transgenerismo. Sin embargo, no me gusta la idea de que sea una tendencia, porque las tendencias pasan y se van. Prefiero la noción de que realmente estamos procurando un cambio. Y eso sólo va a pasar cuando la verdadera diversidad que existe en Estados Unidos se vea representada en las pantallas de televisión.

¿Qué es lo mejor de trabajar con un reparto básicamente de mujeres?

Que entiendes que lo que nos une como mujeres es nuestra humanidad y empatía por la otra, no cómo nos vemos, de dónde venimos o en qué creemos. La convicción de que la tolerancia es un resultado directo de la diversidad. Esa es una lección increíble.

¿Por qué cree que el show es tan popular en el mundo?

Porque de una u otra forma todo tipo de mujer va a encontrar un personaje de la serie en el que se vea reflejada. Esa cercanía no se da cuando ves historias en la televisión que, por más conmovedoras que sean, no tienen nada que ver contigo. Los libretistas son unos genios al hacer una combinación perfecta entre la realidad y la comedia de la vida de cada una de estas mujeres.

¿Qué la enorgullece de su personaje?

Su fuerza, el hecho de luchar por decidir quién es y por encontrar en sí misma el lugar donde se siente plena. Para muchas mujeres es difícil porque tenemos una presión cultural sobre lo que es ser femeninas, sobre cómo se tienen que ver nuestros cuerpos, cómo se tienen que vestir o no. Una presión que no nos permite ser quienes realmente queremos ser.

¿Los hombres deben ver “Orange is the New Black”?

Por supuesto. Mira, salió un estudio que dice que cerca del 80% de los hombres que tienen hijas quieren que sean independientes, pero, por el contrario, no quieren que sus hijos varones estén en relaciones con mujeres independientes. El hecho de que las mujeres tengan igual o más poder que los hombres confunde su rol, según el estudio. La idea de ser un hombre se cuestiona una vez su rol de tener el poder se pierde. Es por eso que hoy a muchas mujeres independientes y exitosas se les dificulta relacionarse con los hombres. De eso también hablamos en el show (risas).