¿Cuándo es aceptable que un hombre se quite la camiseta?

En la playa vale. En el campo a veces. En la calle seguramente no. Las normas para saber cuándo es aceptable lucir torso.

Zac Efron en los MTV Movie Awards 2014.AFP

En Barcelona se ha visto obligados a tomar cartas en el asunto. Ante la proliferación de turistas que paseaban por la ciudad o se tomaban una cerveza en una terraza sin camiseta, el ayuntamiento aprobó en 2011 una ordenanza municipal que permite multar a todos aquellos que circulen por la vía pública desnudos o simplemente sin camiseta. 

Porque, seamos sinceros, no es lo mismo salir de casa para ser recibido en el mundo exterior por los pectorales de Hugh Jackman que hacerlo, por ejemplo, con un hooligan barrigón y borracho intentando recordar en qué ciudad ha dejado el carro. Tampoco resulta nada agradable descubrir cómo un pequeño e indefenso guisante ha quedado atrapado en el pecho lobo del hombre que, en la mesa de al lado, está poniéndose tibio de ensaladilla rusa.

Por eso, aunque las altas temperaturas y la relajación estival invitarán, dentro de poco, a quitarse la camiseta, solo existen unas pocas excepciones en las que hacerlo no constituye un motivo de condena social (además de en la cama y en la playa, claro está):

-Si has ganado un premio al mejor torso. Salir vestido a recoger el galardón de los MTV Movie Awards a la mejor actuación sin camisa es una gran incoherencia, además de un acto de falta de generosidad con todos los que no han podido ver ese trabajo interpretativo. Zac Efron demostró el pasado 15 de abril que, además de no ser un actor egoísta, es un hombre de palabra. (Ver galería Zac Efron, tendencia mundial por terminar sin camisa en los MTV).

Una semana antes de la ceremonia había prometido que si vencía a Thor en tan prestigiosa categoría subiría al escenario con el torso desnudo. Y es que si alguien tiene unos abdominales mejores que los de Chris Hemsworth, debe compartirlos con el mundo.

-Si te llamas Mario Casas (o, en su defecto internacional, Taylor Lautner) o Álex González. En ambos casos no solo está permitido que vayas por la vida sin camisa sino que es prácticamente obligatorio. Al menos en la pantalla. Porque una audiencia que va a ver una película o una serie de cualquiera de este tipo de actores y sale sin haber vislumbrado sus abdominales es una audiencia descontenta, defraudada, estafada. Por eso, los guionistas que escriben sus papeles merecen un reconocimiento especial.

Una vez agotadas las excusas para sacarles en la ducha, la cama, el gimnasio o probándose roma, solo unos auténticos profesionales de la creatividad puede seguir encontrando motivos aparentemente no gratuitos para quitarles la camiseta: manchas de café, colocación de micros de escucha, bebés recién nacidos y huérfanos que necesitan urgentemente que se les aplique el protocolo de contacto piel a piel (que consiste en colocar al bebé desnudo sobre el pecho también desnudo generalmente de alguno de sus padres)… Últimamente Justin Bieber también se ha apuntado a esta moda de no llevar camiseta solo que él lo hace en la vida real y a él no se lo piden.

-Si buscas una tarjeta amarilla. Quedarse en pechos para celebrar un gol es una forma de canalizar la euforia que Cristiano Ronaldo ha llevado a un nuevo nivel. Poniendo en tensión cada músculo de su cincelado torso desencadena un catálogo de emociones que van de la envidia al miedo, pasando el rechazo.

Para todos aquellos que no son aficionados al fútbol, la imagen que quedará asociada a este jugador será la de sus hercúleos abdominales a punto de reventar sobre el terreno de juego. Y para todos aquellos que se ven obligados a fingir que les interesa este deporte, el despelote de cintura para arriba de algún futbolista es siempre el momento más emocionante del enfrentamiento.

-Si has ganado un Tour de Francia. Bradley Wiggins no solo ganó la vuelta gala en 2012 sino también la medalla de oro en la categoría de contrarreloj durante los Juegos Olímpicos de Londres. Solo por eso le perdonamos porque actúe como cualquier otro turista inglés cuando visita Palma de Mallorca y vaya a cenar en pantalones y chanclas.

-Si trabajas en la obra, como jardinero, en el campo o eres el dueño de la empresa.

Cuando el termómetro sube de los 35 grados y uno tiene que pasarse 10 horas currando al aire libre, no hay normas de estilismo que valgan. Y el llamado moreno de albañil no les sienta bien ni a los idem. Mientras se cumpla la normativa de seguridad, los inspectores de trabajo y estilo no tienen nada que decir. El ministro Alberto Ruíz Gallardón multará a los empleados de los servicios de justicia que no vistan de acuerdo al decoro. Pero algo bueno tiene que tener ser autónomo en España.