George Clooney responde a las críticas del alcalde de Londres

El actor sigue defendiendo el retorno a Grecia de los frisos del Partenón, llevados a Inglaterra en el siglo XIX.

AFP

George Clooney rechazó unas críticas del alcalde de Londres, Boris Johnson, contra él por defender el retorno a Grecia de los frisos del Partenón y, entre bromas, el actor las achacó al whisky, según revela la prensa británica.

El actor, que estuvo en Londres promocionando su película "The Monuments Men", se mostró a favor de que los frisos, llevados a Inglaterra en el siglo XIX, vuelvan a Grecia.

En respuesta a estos comentarios, el alcalde conservador de esta capital contestó que Clooney estaba defendiendo una "agenda hitleriana" para los tesoros culturales de Londres.

La reacción del actor no se hizo esperar y, al enterarse de que le había comparado con Hitler, Clooney dijo que es probable que se tratara de una "hipérbole regada con algunos whiskies".

"Soy un gran admirador del alcalde y estoy seguro de que mi honorable amigo no tenía la intención real de compararme con Hitler", dijo el actor, en unas declaraciones que publica la prensa.

Clooney comparó la retirada de los mármoles del Partenón como si la "estatua de David hubiera sido vendida a Inglaterra" y "sus brazos al Vaticano".

Varios frisos del Partenón, llevados a Inglaterra en 1806 por el embajador británico en Constantinopla, Lord Elgin, están en el Museo Británico, si bien Grecia los ha reclamado.

El Museo Británico ha rechazado varias peticiones para retornar los mármoles a Grecia y defiende que los conserva legalmente.

En sus declaraciones, Clooney consideró apropiado hablar de este asunto y afirmó que los ciudadanos británicos están a favor de que vuelvan a Grecia.

La polémica sobre los frisos, conocidos también en el Reino Unido como los mármoles de Elgin, empezó la semana pasada cuando Clooney estaba promocionado la película "The Monuments Men", basada en la novela del estadounidense Robert M. Edsel.

La película narra la historia real de unos expertos en arte estadounidenses y británicos, con apenas bagaje militar, que se afiliaron al Ejército de EE.UU. para frenar el expolio cultural de los nazis en Europa al final de la II Guerra Mundial.