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Un paraíso para los amantes de la playa es la mejor definición de Aruba. Isla caribeña que se ha convertido en uno de los destinos más atractivos para la luna de miel, pero también para pasar las mejores vacaciones en un espacio que lo tiene todo. Las costas están pobladas de fina arena blanca y tranquilas aguas de azul zafiro que conquistan a primera vista por la tranquilidad y belleza que se respira en el lugar.
Gracias al magnífico clima del que goza todo el año, Aruba siempre será considerada un destino especial para todos los amantes de los deportes náuticos como el snorkelling que se practica en medio de aguas mansas y cristalinas y en donde podrá apreciar a cientos de peces tropicales. Lo único que se necesita es una máscara de buceo, snorkel y capacidad pulmonar para nadar.
Otros, por el contrario, prefieren bucear o tomar un curso en Malmoe o la laguna Commandeurs Baai, famosos sitios por los espectaculares barcos hundidos e interesantes formaciones de coral que dominan el reino submarino.
Eso incluye los restos del naufragio Antilla, de 400 pies de largo, el más grande del Caribe. La mayoría de los sitios para bucear están a lo largo de las protegidas costas en el oeste y el sur. Aruba está rodeada por una larga meseta arenosa de poca profundidad, por lo que ir en barco a los arrecifes de enfrente de la costa es la manera más conveniente.
En las aguas poco profundas de 20 a 100 pies con poca corriente y una superficie plana, encontrará formaciones de coral muy interesantes denominadas Red Sail Sports en donde se pueden hacer inmersiones catalogadas como las mejores de Aruba.
Por sus paisajes caribeños la isla se ha convertido en escenario para jugar golf, montar a caballo o simplemente caminar. Por la noche se puede disfrutar de varios casinos y espectáculos al estilo de grandes ciudades del mundo expertos en entretenimiento. Aruba muestra indicios de sus influencias holandesas (sigue formando parte de los Países Bajos) y junto a ese encanto de ser una ciudad antigua, su mayor atractivo radica en el esparcimiento y la diversión del mundo moderno.
Pero uno de los sitios que no puede dejar de visitar es Oranjestad, su capital, situada en la costa sur cerca del punto oeste de la isla. Es muy pintoresca con su arquitectura colonial holandesa de colores pasteles. Cada mañana en el puerto, los pescadores venden sus productos frescos directamente de sus barcos. En el centro de la ciudad hay varios centros comerciales.
Entre otras atracciones están Las Ruinas de Bushiribana, donde aparece un horno de fundición de oro que fue construido en piedra natural en 1825 y que funcionó durante la mayor parte del siglo XIX. Se dice que el horno durante los 90 años que estuvo en servicio produjo cerca de tres millones de libras del metal. Sus atractivos también incluyen muros desmoronados, catalogados como una joya histórica.