La belleza que amenaza

Como acostumbra en su filmografía, el director francés presenta aquí a un personaje que se contradice con su realidad a través del sexo y el placer sin culpas.

Marine Vacth protagoniza ‘Joven y bonita’, decimocuarto filme de François Ozon. / Cortesía - Babilla

“La inocencia es como un leproso mudo que ha perdido su campana y que se pasea por el mundo sin mala intención”. La frase de Graham Greene es oportuna para comprender a la belleza que amenaza, encarnada –—y de qué manera cuando la carne representa las tentaciones del mundo que seducen castidades— por una adolescente (Marine Vacth) que madura prematuramente en Jeune & Jolie (Joven y bonita, Ozon, 2013). Aunque su inocencia no sea muda y tampoco se pasee por el mundo sin mala intención. Al contrario: la muchacha aprende con dolor y vértigo lo que será a largo plazo para ella la felicidad del sexo y aprovecha su belleza para confrontar, con buena o mala intención —según el cliente—, la voracidad masculina desaforada en su piel.

Observando los matices del ser humano en combate con los impulsos confusos de su corazón y sus instintos, amenazados por la muerte o por la soledad que permite hacer de la ficción un refugio para melancólicos, el cine de François Ozon ha enseñado desde finales de los años 90, con registros diversos a través de la comedia, el suspenso o el drama, sus visiones sobre la precariedad o la fortaleza de la pasión en situaciones extremas o, al menos, singulares: en el que es hasta ahora su último largometraje, Une nouvelle amie (2014), un viudo resuelve su nostalgia travistiéndose para satisfacer su alma femenina y para que su bebé no extrañe a la madre mientras lo cría con la devoción de una mujer extraviada en el cuerpo de un hombre.

Versión moderna de Lolita —la ninfa que inventó Vladimir Nabokov para que hiciera estragos en el cuerpo y en el alma de un profesor de literatura que enloqueció de pasión, doblegando su intelecto a la carne—, Isabelle, aparte de ser “joven y bonita”, tiene la astucia de las trepadoras —en sentido metafórico y físico— para hacer rentable el sexo, contradiciendo el entorno burgués y sosegado de su familia, donde su hermano menor es un alumno discreto de las acrobacias que realizan los adultos para sobrevivir.

Ozon es, en apariencia, un director suave, heredero de una forma intelectual para comprender la razón de las pasiones, que no juzga el comportamiento de sus personajes y respeta la autonomía de sus acciones. Propone situaciones éticamente explosivas, pero no comenta con severidad las miserias humanas, aunque la invención de una historia represente de manera implícita la perspectiva moral de su autor. Se comporta como un novelista del siglo XIX: si hubiera filmado Madame Bovary, habría dicho como Flaubert, “Madame Bovary soy yo”, sin intervenir en el tedioso y opaco destino de la infortunada Emma, pero sin negarse a expresar la compasión por su dolor y su tragedia.

En Joven y bonita, el diario filmado de la intimidad de Isabelle, los hechos transcurren con la naturaleza de lo cotidiano —y de lo excepcional: cuando la chica se inicia en la prostitución, su placer y la conciencia de sus actos no hacen de Isabelle alguien que hipoteque sus días al remordimiento o la culpa—. La naturaleza del sexo brilla con resplandor inquietante en el rostro de sutileza dramática que presenta Mademoiselle Vacth y se manifiesta de manera cautelosa con sonrisas tenues, miradas insinuantes, con la transformación vertiginosa que tiene su metamorfosis desde la pérdida de la virginidad a la mujer experta en tauromaquias carnales, abrumada por el llanto desolado que baña sus terapias con el psicoanalista cuando el miedo refleja la incertidumbre ante el presente según los demonios que invoca.

El sexo puede ser frívolo y la obsesión por la carne despierta la codicia en Isabelle. Ozon filma los episodios que vive la muchacha con la perspectiva diversa que descubren a su alrededor la ansiedad maternal por cuidar a los hijos; la manera como el entorno familiar es precario para proteger el destino de sus miembros; la vigilancia policial en tiempos de prostitución vía internet; los prejuicios morales que suponen una fatalidad ante lo que Isabelle asume como una forma de sobrevivir que le resulta tormentosamente placentera; la ansiedad por comprender los secretos geriátricos de un hombre que vivió pasiones clandestinas reveladas por la muerte.

El tiempo pautado en Jeune & Jolie por las estaciones y por las baladas pop de Madame Hardy —Oh, L’amour d’un garçon—, acompañando el crecimiento de Isabelle de un verano a otro, es descrito por Ozon con una edición sin sobresaltos; con una cámara serena, que llena sus encuadres con el rostro delicado de Isabelle, acercando al espectador a los cambios dramáticos de un personaje vulnerado progresivamente tras la superficie de su piel y de su rostro, donde se dibuja lo que sucede en la intimidad de su consciencia.

La chica prolonga así la visión del ser humano según Ozon, sumándose a la galería de personajes en contradicción con su realidad como la hemos visto narrada en una filmografía que ha intentado comprender los fantasmas de la viudez —Sous le sable (2000)—; las tensiones entre la belleza y su esplendor vs. la soledad de la inteligencia retada por la juventud —Swimming Pool (2003)—, o las reflexiones sobre el tiempo transcurrido, evocado cuando la muerte respira su aliento indeseable sobre el cuerpo en Le temps qui reste (2005) —un tiempo vislumbrado por Ozon con la mirada que abarca el material del que estamos hechos y que puede sorprendernos por la forma como descubrimos, tras vivir experiencias desconcertantes, que somos extraños ante nosotros mismos.

 * Para ver y conocer

‘Joven y bonita’ se exhibe en la sala Cine Colombia del centro comercial Andino. Consulte los horarios en www.cinecolombia.com. También está en las salas de Cine Tonalá (carrera 6ª Nº 35-37, barrio La Merced, www.cinetonala.co) y Cinema Paraíso (calle 120A Nº 5-69, Usaquén, www.cinemaparaiso.com.co). Vea el tráiler oficial de la producción en español en bit.ly/1hxv82Z. Marine Vacth, Charlotte Rampling y Nathalie Richard hacen parte del elenco.

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Hugo Chaparro Valderrama

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