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Sentada encima de las piernas de un cura, así se describe la imagen con la que Britney volvió a reaparecer en el mercado disquero de EE.UU.
Ante las sugestivas fotos, las críticas no se hicieron esperar. El presidente de la Liga Católica de EE.UU., Bill Donahue, señaló que las imágenes de la cantante que aparecen en un libreto incluido en el disco son de "muy mal gusto".
En algunas imágenes Spears, de 25 años, aparece con una cruz en el cuello, sentada sobre las piernas de un cura mostrando el muslo o apoyándose de manera seductora sobre un confesionario.
"Estas imágenes me ponen toda su vida en perspectiva. Esta chica está que se hunde. No la dejan ni tener a sus hijos porque no es lo suficientemente responsable, ahora vemos que tampoco es capaz de entretener", indicó Donahue
Esta polémica recuerda a la levantada por la cantante Madonna con el vídeo correspondiente a su canción del disco "Like a prayer", que estaba lleno de simbología religiosa combinado con movimientos sinuosos. Entonces diferentes grupos católicos pusieron el grito en el cielo por la misma razón.
La directora de comunicación de la Liga Católica, Kiera McCaffrey, indicó que las imágenes son una "publicidad barata" que solo "sirven para que se hable de ella".
"Debería centrarse en cantar y bailar y tratar de entretener, sin mofarse del sacramento católico", agregó.
La salida del disco ha llegado acompañado esta semana de críticas de lo más variado, aunque en general los expertos musicales valoran positivamente el disco
Todos coinciden en que lo mejor es que sea el público con su decisión de comprarlo o no, el que dé su dictamen final hacia la calidad del mismo.
El disco es el quinto trabajo de Spears grabado en un estudio, y ofrece un total de 12 canciones bailables.
"Gimme More" es el primer sencillo, y el resto de las canciones llevan títulos como "Piece of Me" ; "Radar" ; "Break The Ice" ; "Heaven On Earth" ; "Get Naked (I Got A Plan)" ; "Freakshow" ; "Toy Soldier" ; "Hot as ice" ; "Ooh Ooh Baby" ; "Perfect Lover" y "Why Should I Be Sad" .
El pasado 24 un grupo de antiguos empleados descontentos con la artista hicieron un llamamiento para no adquirir el disco "hasta que la actriz no se restablezca de sus problemas personales".
"Esto solo es una idea, una sugerencia, pero creemos que es lo que Spears necesita. Como todos podemos ver las cosas no le van bien y hay mucha gente intentando ayudarla pero no funciona", señalaron los ex empleados.
El disco fue lanzado en uno de los momentos de la vida personal de la cantante donde sus fanáticos la reconocen más por sus repetidos escándalos que por sus méritos profesionales.
Desde que hace cuatro años sacara su último disco, su vida de casada, su divorcio, sus dos maternidades, sus salidas nocturnas, su ingreso en un centro de rehabilitación, su apariencia física y el rapado de su pelo, la han convertido en el centro del huracán de la prensa por motivos ajenos a su profesión.
La aparición de Spears en los medios de comunicación a lo largo de estos años ha estado centrada en un 99 por ciento de los casos en las turbulencias de su vida personal.
En las televisiones estadounidenses se ve a diario a la artista acudiendo a comisarias de policía o entrando en los juzgados donde mantiene una agria batalla con su ex marido Kevin Federline, por la custodia de sus hijos Sean Preston, de dos años, y Jayden James, de uno.
Hoy mismo está previsto que el Tribunal Superior de Los Ángeles de su dictamen final sobre el caso.
Mientras tanto sus seguidores esperan con ansia para ver si Britney es capaz de desbancar del número uno de la listas de éxito al veterano Bruce Springsteen.