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Mucho se dice todos los días sobre ser mamá y sobre todas las implicaciones que tiene para la vida tomar la decisión de traer un hijo al mundo, pero las especulaciones son diferentes a la realidad y hay quienes dicen, con toda la seguridad, que lo más difícil de tener un hijo es el parto. No es verdad. Amalia es una película que se mete en la piel de una madre que debe enfrentarse a la angustia en carne propia, y su directora, Ana Sofía Osorio, logró transmitir a través de la pantalla grande la realidad del día a día de una madre.
“Amalia es mi versión de la maternidad y enfrenta dos versiones distintas de la misma. Es la historia de Cristina, una mujer que tiene un embarazo de alto riesgo a los 40 años y que por esta razón tiene que estar metida en una habitación todo el tiempo. Esta situación la lleva a renunciar a su vida cotidiana en pro de ese niño que está por nacer. Además, tiene una hija adolescente, fruto de un primer matrimonio... Su hija salió una tarde cualquiera a reunirse con sus amigas y en el lugar en el que estaba hubo una explosión. Lo que se muestra en esta película es el sufrimiento de Cristina, porque su instinto maternal la obliga a salir a buscar a su hija, pero también la obliga a guardar la calma por el hijo que está esperando”, cuenta la directora, quien además es la guionista de la película.
El conflicto entre Cristina, interpretada por Ángela Carrizosa, y su suegra Helena, a quien le da vida María Cecilia Botero, es la trama central de la película, porque las dos ven la maternidad desde puntos de vista completamente diferentes por las épocas a las que pertenecen, pero las une el hecho de que son madres y saben lo que se siente que un hijo esté en peligro. Para María Cecilia Botero es importante abordar el tema, y no solo por parte de las madres, sino de los padres también, pues considera que nunca se le ha dado la visibilidad necesaria a este tema y la gente lo toma a la ligera.
“Hablar de eso siempre va a ser esencial, y creo que debería hacerse más énfasis en todo lo que implica la maternidad. Y la paternidad también, porque siento que a veces es invisible. En la película se presenta esta situación de que Cristina está a punto de parir y su hija adolescente se va y hay una explosión, y ella no se puede mover... Esa sensación de no poder salir corriendo a buscar a su hija, que es lo que el instinto manda, es lo que le da sentido a la película. Y por otra parte está Helena, la suegra, que la está cuidando y que está más preocupada de que no le vaya a pasar nada a su nieto que de lo que le pasó a Amalia, la hija de Cristina”, comenta María Cecilia, quien además hace énfasis en que la preocupación que sienten los padres por sus hijos está siempre presente, así ya sean mayores.
El significado de Amalia va más allá del drama, busca dejar en sus espectadores una dosis prudente de conciencia sobre lo que significa la responsabilidad por un ser humano que uno mismo trajo al mundo. Se trata de que las personas que no tienen hijos logren, de algún modo, asimilar el comportamiento de sus propios padres, porque, según Botero, a veces se hace tarde para entenderlos. “Hay una cosa que es fundamental, y yo la vine a comprender mucho tiempo después, y es que uno empieza a ser buen hijo cuando se convierte en padre, justo en ese momento uno entiende a los papás”, dice la actriz.
Para Ángela Carrizosa, interpretar el papel de Cristina no fue difícil, pues justo había sido madre un año antes de grabar la película y tenía claro su rol. “Ser madre me ayudó mucho a entender el cuerpo y lo que uno siente como mamá. Interpretando a Cristina estaba partida en dos, pero no fue tan difícil como lo había imaginado. El hecho de tener a mi bebé me ayudó a entender el papel mucho mejor. Si no hubiera pasado eso, muy probablemente no lo hubiera entendido y no lo habría hecho bien”, comenta la actriz, quien hizo énfasis en la carga que las mujeres tienen al asumir el rol de madre y que es invisible a los ojos de los demás.
Por medio de Amalia, Ana Sofía Osorio quiso recordarles a las mujeres que, aun estando embarazadas, siguen siendo mujeres y que hay que tomar en consideración todos los cambios hormonales y fisiológicos que implica el período de gestación, y que no se trata de ser consciente de que se está formando una vida adentro, sino que también es importante tener claro a qué costo, las renuncias positivas y negativas que está haciendo la mujer al decidir ser madre y todas las decisiones que esto implica.
Aunque la película es hecha cien por ciento en Colombia, no fue fácil llevarla a cabo. Alexánder Giraldo, productor de Amalia, habló sobre las ventajas y las desventajas que tuvo su realización. “Esta película vinculó el trabajo de amigos y compañeros cercanos. Normalmente en Colombia hacer cine es muy costoso y en el caso de esta cinta la única posibilidad que tuvimos para hacerla fue juntar energías y fuerzas para, casi de modo colaborativo, realizar el proyecto. La película se hizo muy rápido, otra cosa que la hace valiosa y menos costosa. Fueron solo 12 días de rodaje, tiene 73 minutos y está rodada en dos locaciones solamente”, puntualizó el productor, y agregó que el filme pudo financiarse en parte gracias a la Ley 814 de cine.
Esta película, ganadora del Fondo de Desarrollo Cinematográfico y con amplia exposición y ovación en el Chicago Latino Film Festival, se estrena en las principales salas del país el jueves 9 de mayo.