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5 Jan 2022 - 1:30 p. m.

“Don’t Look Up”: ¿Qué haríamos en Colombia si un asteroide se acercara a nosotros?

De la mano del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional (OAN), se creó un caso hipotético que demuestra qué tan preparado está el país ante un escenario apocalíptico del calibre de la exitosa película de Netflix, protagonizada por Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence y Timothée Chalamet.
El llamado de la OAN es a guardar la calma, no confesar amores escondidos ni pecados secretos, hasta tanto no se realice la predicción completa de la trayectoria del cuerpo celeste y se conozca el punto exacto del planeta donde se daría la eventual colisión.
El llamado de la OAN es a guardar la calma, no confesar amores escondidos ni pecados secretos, hasta tanto no se realice la predicción completa de la trayectoria del cuerpo celeste y se conozca el punto exacto del planeta donde se daría la eventual colisión.
Foto: OAN

Además de contar con un grupo de estrellas en su cast, No miren arriba es un filme que desafía la poca atención que prestamos a los eventos astronómicos que podrían afectar la vida como la conocemos. Leonardo DiCaprio (Doctor Randal Mindy) junto con Jennifer Lawrence (Kate Dibiasky), tratan de alertar a la humanidad sobre la colisión fatídica de una roca del tamaño del Monte Everest, que sorpresivamente es considerada por muchos como una noticia irrelevante.

De la mano del Observatorio Astronómico de la Universidad Nacional (OAN), se creó un caso hipotético que demuestra qué tan preparado está el país ante un escenario apocalíptico del calibre de la exitosa película de Netflix, protagonizada por Leonardo DiCaprio, Jennifer Lawrence y Timothée Chalamet.

Si estuviéramos ad-portas de una catástrofe como esta, ¡claro que tendríamos distintas entidades con capa de superhéroe que observan y analizan a diario el comportamiento del espacio! El OAN ha ejercido esta labor desde 1803, fecha de su fundación, y actualmente se encuentra adscrito a la Facultad de Ciencias en la sede universitaria en Bogotá. Aquí, al igual que en el Centro de Estudios de la Universidad de Michigan (que figura en la película) se investigan, enseñan y persiguen asteroides, cometas y toda suerte de cuerpos celestes. De momento, con un marcador favorable al Observatorio: OAN 1 - Apocalípsis 0.

Y es que el OAN ha logrado observar numerosos eventos gracias a sus capacidades tecnológicas, de las cuales nos enteramos únicamente por las noticias, pero que van desde eclipses lunares y solares, tránsitos de planetas y uno no muy lejano al descrito en No miren arriba: el impacto de los fragmentos del cometa Shoemaker-Levy 9 con el planeta Júpiter en el año 1995. Es decir, esto ya pasó y no muy lejos de aquí si lo vemos en proporciones astronómicas.

Para poder identificar estos objetos, alertar y proteger a nuestra nación, el OAN cuenta con un equipo estelar de profesionales que estudian y analizan minuciosamente características como el umbral de brillo de los cuerpos estelares, lo que permite determinar su órbita y establecer a qué distancia se encuentran de la Tierra. En la película, Kate Dibiasky descubre esta amenaza en un día de estudio e investigación común y corriente, al ritmo del hip hop, y según el OAN la realidad no se aleja de la ficción de No miren arriba, pues identificar asteroides o cometas no son actividades de extrema complejidad, su registro muchas veces se da de manera casual, observando otros objetos celestes.

Y es por esto que el proceso manejado por la entidad que podría salvarnos de un final fatídico, es similar al utilizado por el Dr. Mindy y su grupo de estudiantes, una foto que pasa por distintos algoritmos de procesamiento de imagen que determinan, forma, orientación, posición, si impactaría o no la Tierra. Lo que en español significa: Colombia también puede y tiene con qué identificar y alertar la llegada de un asteroide.

¡Gracias al cielo! Sin embargo, en caso de identificar un asteroide de gran tamaño con un rumbo inminente hacia la Tierra, como el “asesino de planetas” que se presenta en la película, lo cierto es que casi ningún país tendría mucho que hacer ante una catástrofe de semejantes dimensiones. Apenas ahora algunas agencias espaciales han explorado experimentos a escala real en este sentido.

El llamado de la OAN es a guardar la calma, no confesar amores escondidos ni pecados secretos, hasta tanto no se realice la predicción completa de la trayectoria del cuerpo celeste y se conozca el punto exacto del planeta donde se daría la eventual colisión. No hay que olvidar que nuestro planeta cuenta con una gran cantidad de su superficie cubierta por océanos y regiones deshabitadas, puede que el asteroide caiga en una zona desértica donde las consecuencias de la colisión sean menores.

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