15 Jun 2019 - 2:32 p. m.

El agujero negro hecho documental

Este sábado el canal Smithsonian presenta el documental “Cazadores de agujeros negros” que sigue al equipo que durante años trabajó para poder tomar la primera imagen de un agujero negro. "Es un desafío tecnológico gigante que abarca todo el mundo y parece que podría ser de una película de superhéroes, y es 100% real”, dice el productor Tim Evans.

Lilian Contreras Fajardo / @ProhibidodeLili

Sheperd Doeleman es un astrofísico estadounidense que trabaja en el Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian. Él presenta al espectador todo el proceso que fue un desafío de principio a fin porque básicamente no se sabía si el dinero y el tiempo invertido iba a dar un resultado tangible.  / Windfall Productions
Sheperd Doeleman es un astrofísico estadounidense que trabaja en el Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian. Él presenta al espectador todo el proceso que fue un desafío de principio a fin porque básicamente no se sabía si el dinero y el tiempo invertido iba a dar un resultado tangible. / Windfall Productions

El 10 de abril de 2019 los científicos del proyecto Event Horizon Telescope (Telescopio del Horizonte de Sucesos) dieron a conocer al mundo la primera imagen de un agujero negro. Esa imagen, en palabras del doctor Sheperd Doeleman, marca una nueva dirección en la astronomía y desafía las teorías de Albert Einstein porque es la primea real que se tiene del lugar donde la luz se pierde para siempre. (Le recomendamos: Cuatro siglos de ecuaciones para ver el agujero negro).

Explicar en lenguaje no científico qué es un agujero es una tarea difícil, casi tan complicada como el trabajo que tuvo que hacer el equipo de producción del documental Cazadores de agujeros negros (se estrena el 15 de junio en Smithsonian Channel y DirecTV GO), que debió condensar en 44 minutos el trabajo del equipo que, dirigido por Doeleman, contó con más de 200 científicos de todo el mundo. La imagen del agujero negro se logró al compaginar exactamente a ocho telescopios de los observatorios ubicados en Arizona, Hawaii, Chile, Antártida, España y México que, al juntarse, crearon un telescopio virtual con un diámetro que abarca todo el planeta Tierra.

La tarea que se realizó en 2017 no fue sencilla porque, además de contar con el equipo de cada uno de los observatorios, tocó ajustar los telescopios que no fueron diseñados para esta misión y sincronizar, entre otras cosas, el reloj máster de hidrógeno de todos para que funcionaran a la misma millonésima de millonésima de un segundo. Sólo tenían cinco oportunidades de tomar la imagen al unísono, y el equipo también debía tener a su favor el clima. Finalmente, la misión se llevó a cabo y otro grupo se encargó de analizar los datos y crear los algoritmos correctos para desclasificarlos y poderlos leer.

Tim Evans, productor ejecutivo de Smithsonian Channel, explica que Cazadores de agujeros negros no tuvo como objetivo ser un programa educativo, sino un seguimiento a las personas detrás del proyecto que abarcó una década y costó 50 millones de dólares.

Seguimos a estas personas durante dos años y vimos a qué desafíos se enfrentaron y qué se necesita para crear un avance tan trascendental. Permitimos que los propios científicos nos dijeran los detalles técnicos y afortunadamente científicos como Doeleman y Katie Bouman (la ingeniera que creó el algoritmo para ver el agujero negro) saben bien cómo explicar conceptos científicos importantes”.

Para hacer el tema comprensible para la audiencia también recurrieron a teóricos físicos, quienes con palabras sencillas describen un agujero negro. Para Scott Hughes es “una frontera que una vez se cruza adiós, estás fuera de contacto con el resto del universo. No sabemos cuál sea el destino final, pero tal vez no sea bueno”; mientras que para su colega Max Tegmark, también del Centro de Física Teórica del MIT, es un lugar que condensa “casi todas las ideas locas que suenan a ciencia ficción (…) la frontera del salvaje oeste de la física”.

Toda esa explicación se recrea con imágenes creadas digitalmente pues, aunque era fundamental ubicar al espectador sobre el aspecto del agujero negro, los realizadores sólo usan la imagen real al final.

Teniendo claro qué es lo que se quiere captar, el equipo dirigido por Doeleman presenta al espectador todo el proceso que fue un desafío de principio a fin porque básicamente no se sabía si el dinero y el tiempo invertido iba a dar un resultado tangible. Para Evans, quien ha estado detrás de documentales realizados por otros canales, éste como ningún otro se sumerge en un mundo científico que trasciende fronteras y en el que las matemáticas demuestran que son el lenguaje universal. Así mismo, revela el arduo trabajo que implica crear un experimento científico internacional y documenta “el avance más importante en astrofísica en una generación”, un hecho bastante significativo para él porque “el Telescopio del Horizonte de Sucesos ha cambiado fundamentalmente la comprensión del cosmos”.

Sin embargo, el programa de televisión también deja claro a la audiencia que por más que se trate de ciencia, hay cuestiones que no se pueden controlar y que no hay otro camino que tener paciencia, como cuando tocó esperar a que en el Polo Sur se reanudaran los vuelos, tras cinco meses de oscuridad, para poder transportar los datos recolectados por el telescopio.

Cazadores de agujeros negros fue especialmente difícil de producir porque fue filmado durante dos años en cuatro continentes, ya que sólo así se podía documentar el trabajo científico real. “Solo al estar en los laboratorios y observatorios y filmar durante horas, pudimos obtener esos momentos de verdadero descubrimiento científico. Tienes que grabar mucho para obtener el momento ‘eureka’”, explica.

Evans se refiere al instante en el que logran ver por primera vez la imagen de un agujero negro. Eso fue gracias al trabajo de Katie Bouman, la ingeniera que desarrolló el algoritmo capaz de unir y reconstruir todas las diminutas piezas de información que tomaron con el Telescopio del Horizonte de Sucesos. (Video: ¿Cómo se hizo la primera imagen de un agujero negro?).

Solo hay una imagen de un agujero negro que es real y esa es la imagen al final. El equipo tardó más de 20 años en adquirir esa imagen única de 50 millones de años luz de distancia ... ¡y está un poco borrosa!”, explica el productor que cree que en esta época de noticias falsas y virales todavía existe una audiencia que quiere ver programas de no ficción reales. “Nada es falso en la búsqueda de fotografiar un agujero negro. Es un desafío tecnológico gigante que abarca todo el mundo y parece que podría ser de una película de superhéroes, y es 100% real”, añade.

Sheperd Doeleman, quien también hace parte del Centro de Astrofísica Harvard & Smithsonian, reflexiona al final del documental: “Esto nos muestra que el espacio-tiempo se distorsiona en la forma que Einstein predijo que pasaría en el borde del agujero negro, el más extremo ambiente en el universo. Estos fotones están luchando por alejarse del hoyo negro y este los absorbe con su inmensa gravedad. Solo de vez en cuando, algunos de ellos quizá logren escapar… así que vemos la misma definición de esta superficie donde la luz se pierde para siempre”.

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