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La nueva apuesta de Smith

La cinta se estrena este viernes en la pantalla nacional. Una vez más el cotizado actor Will Smith protagoniza y produce una historia que le apunta a los valores y la reflexión.

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Mónica Diago
13 de enero de 2009 - 09:23 p. m.
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Will Smith siempre tuvo muy claro lo que quería transmitir en su más reciente película, Siete almas: “un mensaje de amor”. Así lo confirma incluso su coprotagonista, Rosario Dawson, pues, cuando tuvieron que interpretar una escena de cama, el artista se tornó bastante inquieto, “¿cómo te toco?, ¿cómo lo hacemos?, me preguntaba. Incluso tuvo que pedirle ayuda a su amigo Tom Cruise, quien estaba en el set para ver actuar a su hijo Connor. Tenía miedo de que todo quedara en una simple escena de sexo, cuando en realidad quería reflejar amor y cariño”.

La apuesta de la película de Smith, quien repite no sólo como protagonista sino también como productor en una cinta del director Gabrielle Muccino, es contar una historia marcada por un  mensaje de superación, que se manifiesta en siete diferentes relatos.

Smith interpreta a Ben Thomas, un hombre que intenta redimir el peor error de su vida cumpliendo los deseos de siete personajes con vidas vulnerables que él intentará solucionar.

Una de éstas es Emily Posa, una litógrafa que necesita un trasplante de corazón para seguir viviendo. Con el paso del tiempo, Ben se enamora de ella y, a la vez, su intención de mejorar la vida de otros personajes se complica. La lista de estos beneficiados incluye a un operador de teléfonos ciego, una madre de dos hijos que es maltratada y amenazada por su novio —con quien Smith pone a prueba su español—, un entrenador de fútbol enfermo, entre otros. Ben no sólo se ve atormentado por los recuerdos de un fatal accidente que realmente es el motor de sus acciones, sino también por su hermano, un agente del FBI quien constantemente lo cuestiona la validez de sus actos.

Con la cinta el afroamericano se consolidó como la estrella más lucrativa de 2008, destronando a Johnny Deep. Sin embargo, el artista afirmó que su siguiente proyecto será una comedia, pues “la risa es una necesidad emocional, espiritual y física”.

Gabrielle Muccino, director de la cinta, comentó que no le interesa el recaudo en taquilla de la película, pues “se trata de un tipo de largometraje diferente que abre nuevas rutas dentro de lo convencional de Hollywood”.

Por Mónica Diago

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