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Puede que sea un preconcepto o una simple sensación, pero muchos espectadores se preguntan por qué insistir en el tema de la posguerra española. Se tiene la percepción de que se ha hablado mucho sobre el tema, pero para Benito Zambrano, director de 'La voz dormida', esto no es del todo real puesto que sólo el 2% del cine que se hace en España actualmente trata de la guerra civil o la posguerra.
“Es importante marcar las épocas por la actitud y el comportamiento de cómo reaccionó la derecha española, lo que pasó durante 40 años y cómo nos vendieron la historia. A partir de abril de 1939 el nivel de represión era terrible. Lo que más ha influenciado en la España de ahora son esos 40 años de dictadura ¿Por qué no podemos hablar de esa época? Porque duele”, sentencia Zambrano.
Lo cierto es que los horrores de la historia que convulsionaron el mundo son y serán materia fecunda para el cine, para acaso exorcizar, enfrentar o recordar los pasos perdidos y dolorosos de una memoria que por momentos parece llena de huecos.
'La voz dormida', basada en la novela homónima de Dulce Chacón, que tuvo más de 300 mil lectores, fue la novela que impactó a Benito Zambrano y supo que esas letras tendrían un afortunado eco en imágenes.
Para Zambrano esta película toca fibras profundas en la memoria porque al final la España de hoy es el resultado de su pasado. “Es curioso que los programas de tv que más han tenido éxito en España son ¿Cuéntame cómo pasó? y Amar en tiempos revueltos revuelto, que empiezan con la posguerra y llevan más de 10 temporadas. En televisión, el contexto histórico se utiliza como excusa pero no se meten en política, por eso es más fácil y pasa más ante el público”. (Aquí se puede ver el tráiler).
'La voz dormida' retrata a Pepita (María León), una joven cordobesa quien abandona su pueblo para viajar a Madrid y estar cerca de su hermana, Hortensia (Inma Cuesta), que está embarazada y en prisión por sus convicciones políticas republicanas. Esta es la historia de dos hermanas en la que una luchará y moverá cielo y tierra para intentar retirar la pena de muerte que pesa sobre una de ellas y para que el niño que nace bajo las rejas se lo entreguen en vez de darlo en adopción o a un orfanato. Las imágenes muestran la penosa situación de las mujeres silenciadas, atormentadas en la cárcel madrileña de las Ventas.
La actuación de María León es para destacar porque su personaje se debate entre la inocencia y la firmeza de carácter siendo este su primer papel protagónico y su segunda película de cine. Ese no fue no fue sólo el único reto si se toma en cuenta que gran parte de la película está llorando “Es una emoción que le sale naturalmente , entendió muy bien el personaje, encajó perfectamente con el rol y le imprimió esa frescura y picardía de mujer latina”, afirma el director. Este papel le valió el premio Goya a mejor actriz revelación y la Concha de Plata a la Mejor Actriz en el Festival de San Sebastián en 2011.
El hecho de que en la primera película de Zambrano, 'Solas', también se hubiera adentrado en el universo femenino puede ser casualidad. “Vengo de una sociedad muy matriarcal, siempre me ha fascinado el mundo de las mujeres y me he sentido atraído hacia ese mundo precisamente porque no lo conozco. Cuando el hombre tiene un conflicto, la mujer tiene tres”. Según el director, intenta tratar a los personajes como seres humanos, de entenderlos, para que cada uno tenga su particularidad al margen de que sea hombre o mujer.
La película, que dura un poco más de dos horas, tiene una fotografía muy cuidada, un buen manejo de la iluminación, uso del color y puesta en escena pero el tratamiento de la historia se va por momentos por las ramas del melodrama, del sentimentalismo, exagerando el número de lágrimas, pecando por instantes en clichés y lugares comunes que logran crear distanciamiento, todo lo contrario de la intención de su director. Algunos la encontrarán profundamente conmovedora, otros no tragarán entero ese mundo de sufrimiento y de miedo donde los malos y los buenos tienen muy pocos matices.