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Mujeres exuberantes y vanales, deslumbradas por el lujo y el dinero, que orientan su vida a convertirse en el trofeo que exhiben ricos benefactores de dudosa reputación, invadirán la televisión colombiana en los próximos meses.
Se trata de una historia inspirada en el más reciente libro de Andrés López y que por ahora lleva el nombre tentativo de Las mujeres del cartel, más conocidas como las mujeres ‘prepago’.
Aunque López colaboró en un principio con los libretos de la serie, su participación terminó pronto y fue sustituido por otro guionista que se ha encargado de darle un giro diferente al proyecto, con nuevos libretos que toman distancia del libro original.
Con la dirección de Luis Alberto Restrepo, este programa comenzó sus grabaciones desde hace cuatro meses, con el telón de fondo de lugares mágicos y heterogéneos como Cartagena, Bogotá, Miami, Girardot, Ibagué y Nilo.
Esta serie también cuenta con grandes retos en la de producción, pues han rodado en aviones, helicópteros y un narcosubmarino que Braulio (Fernando Solórzano), el estereotipo clásico del traqueto, usa para traficar droga.
Amparo Grisales, Yuly Ferreira, Angélica Blandón, Alejandra Sandoval, Catherine Escobar y Andrea Gómez serán la cuota femenina responsable de interpretar a estas mujeres que tanto han dado de qué hablar por sus enredos en las sonadas historias de ‘narcos’ y mafiosos que últimamente han marcado la tendencia de las series de la televisión colombiana como Sin tetas no hay paraíso, El Cartel y El ventilador, sólo por mencionar algunas.
La pregunta que queda en el aire es por qué este tipo de producciones funcionan tan bien en términos de audiencia. Según el crítico de televisión Ómar Rincón, cada sociedad tiene sus grandes relatos colectivos. Argentina con el tema de los derechos humanos y la dictadura, Italia con los gánsters y Alemania con el nazismo, son algunos ejemplos de temas recurrentes en otros países.
“El hecho es que estos relatos se tienen que contar en las pantallas para comprenderlos y para contar cada cultura. Esconder nuestra realidad está mal, la televisión se hizo para mostrar nuestras miserias, temores y deseos. Por eso lo mejor es afrontarnos”, afirma el crítico.
Años antes el universo del ‘narco’ se veía con mucho moralismo, pero con estas nuevas series que muestran a un sujeto más actual y más humano, con una lógica elemental, se logra una identificación perfecta.
En la producción Rincón destaca que estas series están bien hechas, con ritmo, buenos diálogos y excelentes actuaciones. “Es nuestro relato nacional, Colombia acepta con esto que es un país ‘narco’ y ojalá que de ahí podamos sacar nuevas lógicas”, concluye.