Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.

Nicole Kidman habla de su renacimiento personal y profesional

"Estar con mis hijos pesa más que cualquier película", dice la actriz.

Toni García, El País de España

01 de julio de 2014 - 11:54 a. m.
Nicole Kidman.
PUBLICIDAD

Nicole Kidman (1967, Hawai) es una de las actrices de Hollywood más famosas del mundo y la que mayor escrutinio público ha sufrido desde los tiempos de leyendas como Ann-Margret y Maureen O'Hara. De negro riguroso, y con unos tacones que elevan sus 1,80 metros hasta las alturas, Kidman se sienta en su suite de un lujoso hotel de Toronto dispuesta a responder a las preguntas que sean necesarias.

No hay ni rastro de relaciones públicas ni ningún otro vigilante (en ocasiones los hay hasta reloj en mano) que amenace con cortar la entrevista si toma derroteros inadecuados. La actriz, de manos largas y dedos inquietos, presenta su último filme, "El largo viaje" (The railway man), donde interpreta a la esposa de un traumatizado veterano de guerra, otra oportunidad de demostrar que es una profesional de primer nivel.

"Me encanta interpretar a personajes reales, como Patti Lomax en este caso; es un honor y una responsabilidad, pero te permite explorar tu trabajo de una forma distinta. La cantidad de información a tu alcance tiene mucha importancia a la hora de preparar un papel. Es cierto que a veces eso puede abrumarte, pero si sabes lidiar con ello, la riqueza de matices puede ayudarte de una forma extraordinaria", cuenta.

La pelirroja se hizo famosa en todo el mundo por su interpretación en "Terror a bordo" (aquella película donde un psicópata tomaba al asalto el barco de una pareja en medio del océano) y saltó a los tabloides después de casarse con Tom Cruise el 24 de diciembre de 1990. Un matrimonio que duró una década y de la que la actriz no parece tener muy buen recuerdo: "Cuando eres muy joven crees que las cosas saldrán de una manera solo porque tú quieres. Lamentablemente, esto no funciona así y es muy duro tener que descubrirlo y digerirlo. En mi actual matrimonio las cosas funcionan de otra manera porque las expectativas son distintas y porque tienes la suficiente experiencia como para saber que es cosa de dos y que el esfuerzo tiene que ser mutuo", explica abriendo mucho los ojos.

Read more!

Desde que debutó en la pantalla grande, allá por 1983, Kidman ha tenido tiempo de (casi) todo y su talento la ha llevado a ganar premios por todo el mundo. En su haber destacan tres nominaciones al Óscar, y una estatuilla en el zurrón (la que ganó por "Las horas", donde interpreta a Virginia Woolf). La actriz, cuya última nominación se remonta a 2011, está muy orgullosa de su premio.

"Yo no tengo el Óscar en el baño [risas]. No, en serio, es muy bonito que te digan que has hecho un buen trabajo. Es algo especial y la verdad es que tengo unos recuerdos maravillosos de aquella noche. Que además me lo dieran por interpretar a un personaje tan importante como Virginia Woolf es aún mejor: estoy muy orgullosa de ello". Y añade: "Siempre quise ser actriz, desde muy pequeña sentí fascinación por el cine y el teatro y poder ganarme la vida de esta manera es una alegría constante. Me siento orgullosa de hacer lo que me gusta".

A pesar de ello, la protagonista de película de culto como "Moulin rouge! " o "Eyes wide shut" reconoce que algo ha cambiado en su vida desde que se casó con el músico Keith Urban, allá por 2006.

"Ahora puedo permitirme el lujo de escoger lo que me gusta. Tengo niños pequeños [tiene dos hijos con el cantante de country] y trabajo por puro gusto, lo cual es un lujo. Estar con mis hijos pesa más que cualquier película, así que cuando hago algo tiene que ser porque realmente me apetezca y no porque necesito hacerlo: en ese sentido soy extremadamente afortunada (sonríe). Recuerdo lo duro que era esperar junto al teléfono que alguien se dignara a llamarte o cuando ibas corriendo de una audición a otra, así que agradezco esta tranquilidad y espero que dure mucho, muchísimo".

Read more!

Al contrario que con Cruise, a la actriz no le molesta hablar de Urban, con el que parece haber encontrado cierta estabilidad: "Keith es el amor de mi vida, es un hombre bueno, un músico fantástico y el mejor padre del mundo. Puedo decir que me hace muy feliz tener a alguien así en mi vida".

Nicole Kidman también reconoce que la descendencia ha modificado sus prioridades: "Tener hijos con Keith me ha cambiado totalmente, me anima a tener una vida más sana y tranquila, a estar más en casa y a prescindir de cosas superfluas. Necesitaba esa estabilidad en mi vida, creo que todo el mundo la necesita: es difícil poder caminar sin eso".

No ad for you

En 30 años de carrera, la hawaiana de nacimiento pero australiana de adopción (se trasladó allí a los tres años) se ha cruzado con todo tipo de personajes, algunos, como el realizador Stanley Kubrick, auténticos tanques emocionales: "En mis relaciones personales no me da miedo nadie, amanso a las fieras [risas]. No, de verdad, Stanley era un hombre increíble. Es cierto que había mucha complejidad en lo que hacía, pero si estabas focalizado en tu trabajo era alguien con el que rodar se convertía en una experiencia extremadamente emocionante. Cuando eres actor trabajas con personas de todo tipo y algunas están muy contentas de haberse conocido, pero no es el caso de Stanley: estaba obsesionado con su trabajo y por eso -años después de su muerte- la gente sigue hablando de él y de sus películas", explica.

Pero no solo de cine vive el hombre, y durante los últimos años se ha visto en la portada de medios de comunicación de todo tipo por su afición al bótox y su intensa transformación física, muy alejada de la Kidman de los años ochenta y -según sus detractores- un error que le ha costado expresividad y le ha restado recursos como actriz. Ella reconoce que no todo ha sido bueno: "Lo del bótox fue un error, fruto de la presión y del deseo de lucir mejor: algo que les pasa a muchas actrices en Hollywood. Puedo decir que no he vuelto a usarlo y que lo que ves ahora es fruto de una vida sana, de alejarme del humo del tabaco y de dormir todas las horas que puedo: nada de cirugía", cuenta la actriz, forzando una sonrisa.

No ad for you

Sin embargo, y a pesar de sus críticos, Nicole Kidman vive una suerte de renacimiento profesional que se concreta en media docena de proyectos (muchos de ellos ya en posproducción) y colaboraciones con directores como Werner Herzog y actores como James Franco o Hugo Weaving.

La actriz es optimista: "Creo que he llegado a un punto en mi carrera en que ya no tengo nada que demostrar y puedo dedicarme a disfrutar y aprender. ¿Que si me quedan cosas por aprender? Muchísimas, por supuesto que sí. Creo que una actriz nunca deja de sumar, de absorber... Es la esencia de nuestro trabajo: tratar de ser otra persona utilizando el conocimiento que tenemos de sus emociones, sus mecanismos, su rutina. No hay nada mejor que poder ser una persona distinta cada vez que empiezas un nuevo proyecto".
 

Por Toni García, El País de España

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.