El príncipe Caspian es el nombre del segundo lanzamiento en cine de Las crónicas de Narnia, que se realizará a finales de mayo en Colombia.
La historia narra el regreso de los hermanos Pevensie a una Narnia muy diferente a la que habían dejado en su primera aventura. El rey Miraz gobierna ahora el país encantado con mano de hierro. Las míticas criaturas de Narnia tuvieron que esconderse y los Pevensie tratarán de devolverle la tranquilidad al territorio.
El filme presenta batallas más grandes que las de El león, la bruja y el ropero, efectos más llamativos y más personajes. Para esta nueva entrega de la saga el director, Andrew Adamson, recorrió Nueva Zelanda, República Checa, Eslovenia y Polonia, buscando las locaciones adecuadas.
Howard Berger, creador de todos los minotauros, sátiros, centauros y demás bestias de Narnia en El león, la bruja y el ropero, habló sobre su trabajo.
¿Qué cambios vamos a ver en este nuevo filme?
Vamos a agrandar la población de Narnia en cuanto a grupos etarios y orígenes étnicos, tenemos una especie de afronarnianos, duendes femeninos, más centauros femeninos, centauros niños, centauros de 100 años y faunos de 80 años. Para el príncipe Caspian se nos ocurrió un diseño más animalístico, menos humanoide.
De todas las criaturas que creó para Narnia, ¿cuál es su favorita?
Es difícil elegir, pero creo que mi criatura favorita debería ser el señor Tumnus. Si no los dividimos entre buenos y
malos, yo adoro a Otmin, quien fue nuestro minotauro principal en el primer filme. Me parece ‘supercool’ y lo grandioso es que el actor que lo interpretó, Shane Rangi, volvió a El príncipe Caspian para interpretar a otro minotauro llamado Asterius. Es un minotauro mayor y gastado, así que tuvimos que esculpirle nuevamente el rostro para que se viera más anciano. Shane es grandioso, realmente sabe cómo moverse con ese traje que le hicimos. Además, interpreta a otros siete personajes en la película.
¿Le preocupa que en algún punto los gráficos computarizados se impongan sobre los tradicionales efectos de maquillaje que usted crea?
No, no creo que eso ocurra. Pienso que lo que ocurrió fue que, después del estreno de Parque jurásico, el CGI pasó a estar en primer plano, como un nuevo truco de magia. Pero es caro, lleva mucho tiempo y, cuando no está bien hecho, es muy malo. Uno piensa en filmes con personajes digitales y Parque jurásico fue magnífico, los filmes de El señor de los anillos fueron sobresalientes, pero en el medio hubo cosas verdaderamente terribles. Lo que también me parece interesante es que muchos buenos directores jóvenes, como Andrew Adamson, se han dado cuenta de que lo que funciona es una combinación de técnicas y creo que con estas películas lo hemos demostrado.
¿Cuántas criaturas en total ha creado para ‘El príncipe Caspian’?
Llevo 130 criaturas. En El león, la bruja y el ropero teníamos 75. En total hay 42 maquilladores que trabajan todos los días en estas creaciones.
¿Qué es lo más difícil de su trabajo?
¡Levantarme tan temprano! Es como si dormir no existiera desde hace tres meses. Cada mañana llegamos cinco horas antes de que lleguen a filmar. Nos toca maquillar los personajes, vestirlos a todos para que cuando el director llegue, esté todo preparado. Por lo general empezamos a las 2:00 de la mañana. Cuando haces eso durante seis o siete días seguidos, empiezas a sentirte un poco embotado, como si corrieras el peligro de aparecer caminando en medio de una toma con una cabeza de minotauro.
¿Nunca se aburriría de Narnia?
No, porque estos filmes son mi obsesión. Me entusiasmé mucho cuando supe que haría el primer filme y de todos los que he realizado es el más caro para mí. De verdad, te digo que sería feliz si sólo hiciera de ahora en adelante filmes de Narnia, sin trabajar en nada más. Suena como una locura, lo sé, pero te juro que es la verdad.