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Petróleo sangriento

La ambición y las ansias de poder llevarán a Daniel Plainview a abandonarlo todo por la fiebre del "oro negro"

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Mónica Diago
19 de febrero de 2008 - 10:22 a. m.
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Daniel Day-Lewis vuelve a sorprender al público con una actuación impecable. No en vano este londinense está nominado al Oscar como mejor actor. El protagonista de There will be blood, como se titula originalmente la cinta, logra engañar al público con su actuación. Inicia como un sufrido minero llamado Daniel Plainview que genera hasta ternura pues detiene sus labores como explotador de petróleo para consentir a su pequeño hijo H.W, quien lo acompaña a todas partes. Poco a poco pasa de ser un humilde trabajador a convertirse en un ambicioso magnate de la industria petrolera, que escudriña en cada rincón de los Estados Unidos para encontrar terrenos donde este preciado líquido no se haya extraído. Un rumor sobre una población ubicada en Little Boston, donde posiblemente encontrará oro negro, hace que Daniel y su hijo se desplacen inmediatamente a este lugar, haciéndose pasar primero por cazadores de codornices. La vida en esta población gira en torno a una iglesia que dirige Eli Sunday, caracterizado por el naciente pero talentoso actor Paul Dano, conocido por su papel de Dwayne en Little miss sunshine. Eli se opone inicialmente a los ambiciosos planes de Daniel, pero al ver que es imposible contrarrestar a un poderoso magnate, decide pedirle que contribuya económicamente para el mejoramiento de su iglesia. Aquí inicia una batalla entre estos dos personajes. Las humillaciones constantes por parte y parte, las agresiones físicas y verbales, y el enfrentamiento entre dos mundos opuestos, deja ver una pareja de actores que se complementa perfectamente, y aunque Day Lewis dobla en edad a Paul Dano (25 años), la química entre los dos es evidente.

La concepción de la familia también se ve enfrentada en la cinta. Daniel sólo cuenta con la compañía de su hijo, pero su ambición por ser el mayor explotador petrolero lo llevará a perder uno de los motores de su vida. Mientras que Eli vive en medio de una familia numerosa que sigue al pie de la letra los mandatos de quien consideran no sólo su guía espiritual, sino la persona más inteligente de la casa, pues fue quien negoció con Daniel el precio de las tierras. Eli no sólo es respetado en su hogar, los fervorosos creyentes de Little Boston acuden a la iglesia diariamente a escuchar su sermón, y a ver los estruendosos exorcismos y sanaciones que realiza este joven sacerdote.

El destino hará que estos dos personajes se reencuentren tiempo después, pero las condiciones de ambos serán muy diferentes, y asimismo su sentimiento por el otro.

La película dura casi tres horas, pues hay momentos en que no pasa nada, simplemente se trata de ubicar al espectador en el espacio-tiempo de la época (pleno siglo XX), todo esto amenizado por la música del guitarrista de Radiohead Johnny Greenwood.

Su director Paul Thomas Anderson tiene tres nominaciones al Oscar: mejor director, mejor guión adaptado (la película está basada en la novela Oil (Petróleo) de Upton Sinclair y mejor película. Thomas fue también director de la Reconocida película Magnolia(1999) nominada en su tiempo a tres premios de la Academia. Daniel Day-Lewis ha reconocido en varias entrevistas que tenía muchos deseos de trabajar con este director, pues “él entiende lo que es esencial para el actor y concede cierto sentido de libertad a la hora de trabajar, en las escenas en que nos enfrentábamos Paul y yo era indispensable su orientación pues había momentos en que no salía nada bueno”.

Por Mónica Diago

 

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