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Más que una obsesión, hacer la versión cinematográfica de Del amor y otros demonios, para Hilda Hidalgo ha sido toda una dicha. La directora, guionista y productora costarricense, ha dedicado los últimos cuatro años al desarrollo del guión basado en la novela de Gabriel García Márquez y ahora se prepara para iniciar el rodaje en Cartagena, la ciudad que se le ha ido grabando en la piel.
Del amor y otros demonios es también el primer largometraje y la primera adaptación de la tica. Su experiencia en el cine se ha enfocado en cortometrajes y documentales de guión original, todos ellos con un tema en particular: el amor. Pero no el amor color de rosa, sino el que ella define como subversivo y trascendental, el prohibido y que va más allá de lo físico y del tiempo, elementos presentes en esta historia garciamarquiana.
Hidalgo tuvo su primer acercamiento a este relato cuando fue publicado en 1994. Diez años después, durante un taller de guión con el mismo Gabo en la Escuela Internacional de Cine y Tv de La Habana, de donde es egresada, le comentó al autor que la historia era la más cinematográfica de su obra y le preguntó por qué no se había llevado al cine. La respuesta del Nobel colombiano le confirmó su apreciación, pero más le sorprendió su pregunta: “¿te gustaría hacer la película?”, a lo que la directora respondió con un sí modesto y rotundo a la vez.
“Mi encuentro con esta historia tiene mucho de providencial, de casualidad, pero también de causalidad. Creo que no habría podido adaptar ninguna otra obra de Gabo, porque no me siento cercana a la temática de otras de sus novelas. Para mí es una oportunidad extraordinaria, una fortuna poder contar una historia tan linda, tan mística y de una gran limpieza dramatúrgica”, afirma la directora, quien también produce la cinta en compañía con la colombiana Clara María Ochoa.
Los retos y las buenas sorpresas han sido una constante en estos cuatro años. Hidalgo cuenta que desde el principio Gabriel García Márquez fue muy generoso, le cedió los derechos de la novela casi por un monto simbólico y le dio total libertad para trabajar. Por ello, su primer reto fue encontrar su propio universo poético, pues considera que tanto el guión como la película son obras de arte separadas de la novela. El segundo desafío fue encontrar a los verdaderos protagonistas.
“Uno como director tiene el guión, va acomodando las condiciones de producción, pero hasta que se tienen los actores es que dices ahora sí puedo hacer la película. Y esto me pasó apenas el año pasado cuando finalmente encontré a Pablo Derqui, el español que interpretará a Cayetano Delaura y a Eliza Triana, quien será Sierva María. Ha sido un proceso largo, pero cuando vi a los dos actores juntos se hizo la magia, ese momento en el que uno como director dice: sí, esa es la química que necesito”, relata.
Hidalgo concluye que llevar al cine Del amor y otros demonios ha sido un regalo de la vida, que haber logrado encontrar en el guión un universo visual propio, la llena de felicidad y espera que su historia trascienda al público como lo ha hecho con ella.