Pablo Helman, el argentino que borró las arrugas de "El Irlandés"

Noticias destacadas de Cine

Scorsese ansiaba hacer "El Irlandés", pero necesitaba un "lifting" de urgencia: Robert de Niro y Al Pacino debían parecer tanto ancianos como jóvenes. Ahí entraron el argentino Pablo Helman y su equipo, nominados al Óscar por la magia que borró las arrugas de esta cumbre del cine mafioso.

"Fue un trabajo completamente diferente de lo que hacemos", admitió  Pablo Helman en una entrevista telefónica con la agencia Efe.

"Generalmente hacemos explosiones, robots o persecuciones en carros. Pero este fue un trabajo en el que hemos aprendido mucho acerca de animación y de trabajar con los actores. Va a ser difícil encontrar otro trabajo parecido a este", añadió.

Junto a sus compatriotas Leandro Estebecorena y Nelson Sepúlveda y el francés Stephane Grabli, Helman optará el domingo a la estatuilla a los mejores efectos especiales por esta superproducción de Netflix.

Mientras que para sus tres compañeros será su primera candidatura al Óscar, para Helman es su tercera nominación tras "Star Wars: Episode II - Attack of the Clones" (2002) y "War of the Worlds" (2005).

El equipo de "El Irlandés" se enfrentará a "Avengers Endgame", "1917", "The Lion King" y "Star Wars: Episode IX - The Rise of Skywalker". Con fino humor, Helman concedió que su "viaje" hasta el mundo de los efectos visuales ha sido "un poco extraño".

"Vine hace 40 años a EE.UU. para estudiar música. Estuve estudiando composición para películas. Pero en los años 80, las cosas estaban cambiando en Los Ángeles de lo óptico a lo digital", recordó.

"Como siempre me encantó la computación, empecé a trabajar como compaginador en una televisión. Y, de repente, me encontré haciendo el show "Star Trek: The Next Generation" (1987-1994). Después hice "Apollo 13" (1995), "Independence Day" (1996) y ya me vine a San Francisco para trabajar en Industrial Light & Magic (ILM)", dijo sobre la compañía fundada por George Lucas.

"También he tenido muchísima suerte con el equipo con el que trabajo. Siempre me ha gustado trabajar con un equipo porque es mucho más fácil culpar a alguien en lugar de tener la culpa uno solo...", bromeó.

Aunque para viaje extraño el de "El Irlandés", una idea que Scorsese conservó entre ceja y ceja durante años y de la que Helman supo cuando colaboró con él en "Silence" (2016).

"Me dijo que tenía una película que quería hacer pero que no la podía hacer (...). Me mandó el guion y lo leí esa misma noche. En la mañana, cuando empezamos a filmar otra vez, le dije que queríamos hacerlo", aseguró.

Los primeros pasos para rejuvenecer al reparto de "El Irlandés" comenzaron con una prueba inicial con De Niro recreando una escena de "Goodfellas" (1990).

"Les gustó tanto el test que directamente me dijo Marty que quería hacer la película. Pero eso fue hace cuatro años. Nos tomó dos años escribir el programa de computación para capturar las actuaciones sin marcadores en la cara, ya que De Niro dijo que no quería usar marcadores en la cara ni ningún tipo de tecnología que le impidiera hacer la actuación", afirmó.

Esto planteó algunas dudas en Helman, pero el argentino subrayó que su equipo es "fuerte" y tenía "tanta confianza" que siempre creyeron que lo sacarían adelante.

"Hicimos un nuevo sistema que capturara la luz y textura de la cara con tres cámaras: la del centro es la del director y las otras dos laterales capturan imágenes con luz infrarroja", explicó.

"La luz infrarroja se deshace de las sombras en la cara. Y el programa de computación toma toda la información de las tres cámaras y la convierte en geometría tridimensional. Es un tipo de trabajo para la NASA (risas), pero es un trabajo que nos encanta", defendió.

Con 500 artistas involucrados para la titánica tarea de bordar 1.750 tomas, Helman recordó que la intención de "El Irlandés" no era viajar en el tiempo.

"Scorsese no quería rebobinar la película 30 años y ver a Jimmy Conway (el papel de De Niro en 'Goodfellas'). Los hicimos jóvenes en el sentido de los personajes porque los personajes tienen caras más anchas. No ibas a ver a De Niro como se veía en 'Taxi Driver' (1976) porque estaba muy flaco entonces", detalló.

Otro punto clave fue "deconstruir" las interpretaciones respetando "cómo mueven las mejillas, la boca, los ojos...".

"La parte tecnológica es también una parte humana: es entender por qué que uno siente lo que siente cuando ve a un actor", consideró Helman.

"La actuación de ellos es su actuación y no se puede cambiar (...). La actuación tiene que venir de algún lado: de los actores, animadores... Pero tiene que venir de algún lado. La computadora nunca va a hacerse cargo de eso", indicó. Finalmente, Helman alabó sin reservas a Scorsese.

"Tiene una literatura visual increíble. Y ama el cine. Se puede pasar horas y horas hablando de cine (...). Y también es una persona con muy buen humor y a la que le encanta colaborar", cerró.

Comparte en redes: