Las actividades irán hasta el 10 de diciembre

Alejandra Borrero: “En Colombia a una víctima siempre la revictimizan”

La actriz y activista social presenta la sexta edición del festival Ni con el Pétalo de una Rosa, un evento para transformar los imaginarios de violencia contra las mujeres desde el arte.

Alejandra Borrero quiere que las mujeres sepan que están protegidas por las leyes del país, “pero no por los servidores públicos”. / Cortesía

Bajo el eslogan “Es tiempo de mujeres, es tiempo de igualdad”, la actriz y activista por los derechos de las mujeres Alejandra Borrero presenta la sexta edición del festival Ni con el Pétalo de una Rosa, cuyo objetivo es sensibilizar a la sociedad colombiana sobre la importancia de erradicar la violencia de género e incentivar el empoderamiento de las mujeres. El evento, que tiene lugar en Bogotá, irá hasta el 10 de diciembre.

Llevan seis años realizando el festival, ¿qué es lo nuevo en esta edición?

Este año el festival es multicolor. Le apostamos a la diversidad porque este es un evento para toda la familia, especialmente para que las mujeres se inspiren y rompan sus barreras. Tendremos varias actividades artísticas donde llevaremos un mensaje sobre la importancia de erradicar la violencia de género en el país.

¿Por qué las actividades se realizan por medio del arte?

Porque es la mejor forma de tocar la sensibilidad de las personas y es así como se cambian los imaginarios de violencia. La idea es que el arte incite, abra ventanas y puertas para que uno pueda hablar sobre estos temas que a veces son tan horribles. Asimismo, que invite a reflexionar un poco sobre la situación que viven las mujeres. Tenemos una vida muy diferente a la de los hombres y de alguna manera ellos no son conscientes de todo esto, así que es importante mostrar que también tenemos derechos. El arte con tema social funciona muy bien porque te permite ver las cosas desde otra manera.

Durante todo este tiempo, ¿el festival solo se ha desarrollado en Bogotá?

Hemos realizado varios festivales, algunos de ellos por todo el país, otros han estado por las localidades de Bogotá y otros dentro de la casa. Nos interesa tocar el país entero y por eso es que queremos hacer público este tipo de actividades que realizamos.

¿Considera que el festival ha mitigado la violencia de género en el país?

El festival ayuda a muchas mujeres y las hace sentir acompañadas. Considero que cada vez se denuncia más, se conoce más sobre la situación de las mujeres. Cuando empezamos, hace once años, la gente se reía y nos decía que eso no era tan grave. Nosotras hemos puesto en la agenda pública lo grave de la situación y hemos incidido en un tema de visibilidad.

Si bien el festival es una buena alternativa para contrarrestar la problemática de violencia en el país, ¿por qué otro medio se podría hacer?

Hay miles de personas en Colombia haciendo mucho trabajo alrededor de este tema. Cada uno de los organismos que trabaja por las mujeres en este país hace un trabajo arduo y duro, lo que pasa es que falta mucho más. Hay que seguir haciéndolo porque todo sirve. Todos nacimos y crecimos en una sociedad donde nos enseñaron que las mujeres teníamos menos voz, que no éramos importantes, que necesitamos ser bonitas y sexys, pero no autónomas e inteligentes. Poco a poco los niños empiezan a ver las cosas de otra manera y esa es la sociedad a la que estamos apostando.

En Colombia, por así decirlo, es un tabú hablar de los casos de abuso, ¿cómo romper este estigma para generar un cambio real?

En Colombia a una víctima siempre la revictimizan. Una mujer que sale a hablar de que fue abusada, en vez de ayudarla, la tildan de que qué estaba haciendo, cómo estaba vestida y dónde estaba. No es tan sencillo ponerse en el ojo público, porque existe un gran miedo a reconocernos como víctimas y, sobre todo, de recocer la situación en la que vivimos las mujeres. Colombia tiene unos índices altos de abuso sexual, por eso, este es un tema muy complejo que deberíamos tratar de la mejor manera. La impunidad del país asusta a las mujeres, porque si sales a denunciar la persona puede voltear las cosas y al final quedas como un zapato y tu caso no queda en nada. No es tan sencillo. No tenemos una sociedad que esté preparada para asumir este tipo de cosas.

¿Cómo lograr este cambio?

Muchas mujeres están todavía en silencio y es entendible. Lo primero que hay que hacer es hablar, es decir esto me pasó, esto sentí, y creo que cuando uno habla, empieza a sanar. Lo segundo es cuidarse, una mujer que está siendo amenazada por su marido y que le está diciendo que la va a matar tiene que tomar en serio este tipo de cosas y hacer algo. Hay tantas cosas que podemos hacer alrededor de esto y no solamente denunciar, porque si bien es muy importante hacerlo, las estadísticas sobre el tema no lo son. En Colombia la impunidad es grandísima y por eso muchas prefieren callarse porque temen y ya no confían en nada.

Hay una ley que es la 1257, que lleva más de diez años y no la conoce nadie, y es la Ley de la Mujer. Las invito a que la lean y la estudien y sepan que estamos protegidas por las leyes de nuestro país, pero no por los servidores públicos.

¿Qué opina del movimiento #MeToo?

Me alegra que no haya tenido tanto éxito aquí porque es una moda que empieza, para mí, a proliferar. Fue muy importante que en Hollywood se abriera el panorama y nos diéramos cuenta de que las divas más divinas han sufrido de abuso, de acosos, y que para llegar hasta donde han llegado han tenido que sortear este tipo de horrores, porque nos ha tocado a todas en todos los lugares en que hemos estado.

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2019-11-28T21:00:00-05:00

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2019-11-29T06:48:11-05:00

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María Hernández Cárcamo / [email protected]

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Alejandra Borrero: “En Colombia a una víctima siempre la revictimizan”

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