Blake Lively está cansada de los estereotipos

La actriz asegura que es absurdo que la presenten como un rostro bonito con una vida perfecta, ya que ella y su esposo, Ryan Reynolds, son ser humanos con defectos y virtudes.

Ryan Reynolds y Blake Lively.

Para la actriz Blake Lively no solo resulta absurdo leer en la prensa que su vida junto a su atractivo marido Ryan Reynolds y las dos hijas que tienen en común -James e Inez- es una especie de cuento de hadas, también le resulta ofensivo porque en su opinión no es más que otra manera de reducirla a un estereotipo -el de un rostro bonito con mucha suerte- que de alguna manera encaje en los cánones femeninos que Hollywood encuentra aceptables, en lugar de asimilar que es un ser humano complejo con sus luces y sus sombras. 

"Es absurdo, y es una forma de simplificar a los demás. No todos los hombres, pero sí una parte de ellos, sienten el deseo de comprender y controlar a las mujeres. Y para conseguirlo, tienes que convertirlas en algo que puedas comprender. Pero las mujeres somos complejas", denuncia la antigua protagonista de "Gossip Girl" en una entrevista con Glamour.

Al mismo tiempo, Blake tampoco se hace ilusiones sobre los motivos por los que el mundo entero parece adorar la unión que forma junto a su marido, ya que sabe muy bien que la balanza podría haberse inclinado fácilmente en la otra dirección: convirtiéndolos en una pareja odiada si se les hubiera presentado como tal.

"Es un recordatorio de que no todo lo que ves en los medios es real. La noche antes de cualquier entrevista siempre me da mucha ansiedad, porque me pregunto cómo va a venderme la otra persona. Así que cuando lees: "Tiene una vida perfecta" o "Su vida se está desmoronando", es solo porque eligen distintas narrativas para cada persona. Y esa visión es la que permanece", apunta.

El hecho de haberse convertido en el ejemplo a seguir para muchas parejas, por la imagen de cordialidad, cercanía y camaradería que proyectan, también le hace sentirse incómoda debido a la curiosidad que genera en torno a la privacidad que ella tanto trata de proteger.

"Tanto mi marido como yo somos personas muy tímidas que nos expresamos mejor cuando actuamos, cuando nos escondemos haciéndonos pasar por otra persona. Así que el hecho de que gente muy tímida tenga que compartir a esa otra persona también muy tímida con el resto del mundo -algo que en ocasiones acaba haciendo daño- resulta muy raro a nivel emocional. Pero en todo caso, son problemas del primer mundo".

Temas relacionados

 

últimas noticias

Justin Bieber, oficialmente 'casado'

Murió Ara Güler, el ojo de Estambul