Premiados por El Espectador y Color de Colombia

Estos son los afros del año

El tenista Frazier Rengifo, el periodista Álvaro Miguel Mina, la sargento mayor Elizabeth Filigrana y la magistrada de Salas de la JEP Xiomara Balanta están entre los ganadores. Premio póstumo a Magín Díaz.

Neyla Yadira Amú Venté, premio en Sector Público. Foto: Cristian Garavito - El Espectador

La deuda del país con sus afrodescendientes es tan grande que fue necesario crear un reconocimiento especial para exaltar a los miembros de esa comunidad que se destacan desde los más diversos roles por su contribución a la construcción de una Colombia mejor. Se trata del premio a los Afrocolombianos del Año, que ya va por su octava edición y que fue creado por El Espectador y la Fundación Color de Colombia para animar a los afros a seguir haciendo país, pero también —y muy especialmente— para recordarle al resto del país el inmenso aporte de la Colombia afrodescendiente.

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Para que no se nos olvide que las costas Pacífica y Caribe de las que tanto nos enorgullecemos por su belleza y riquezas naturales son también lugares en los que día tras día millones de colombianos luchan por sobrevivir en condiciones muchísimo más adversas que las de las grandes capitales. Para que no perdamos de vista que la carencia de oportunidades está condenando a los más pobres, muchos de ellos afrodescendientes, a reproducir los males en los que viven. Sin vías para comunicarse con el resto del país, sin infraestructura para sacar sus productos, sin escuelas para llevar a sus hijos. Sin centros de formación universitaria de alto nivel para programas tan necesarios como economía o ingenierías.

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El reconocimiento a los afrocolombianos se entrega anualmente y tiene un tiempo limitado: 10 años. Eso significa que llegará hasta 2019. Fue concebido así dado que sus promotores lo entienden como una acción afirmativa que al cabo de una década no será necesaria.

En 2019 —se pensó al crear este reconocimiento— ya no habrá que recordarle a Colombia lo obvio: que somos un país pluriétnico y multicultural, que hay unos desajustes sociales evidentes que dificultan el acceso de los afros a los bienes y servicios del Estado, que dicha población está subrepresentada en las esferas que toman las grandes decisiones, que la violencia y la corrupción se tomaron buena parte de las zonas que habitan debido a las fallas estatales y que la suma de todos estos males no sólo dificulta el cumplimiento de objetivos de desarrollo humano del país sino que, en lo estrictamente económico, habla con elocuencia de la miopía de un país que no mira hacia sus costas.

Por eso resulta más que meritorio el trabajo de los galardonados de este año, quienes fueron premiados el 6 de diciembre en el Club El Nogal, en Bogotá.

En la categoría Sector Público, el reconocimiento fue para Neyla Yadira Amú, jefa de la Oficina de Cooperación Internacional de la Gobernación del Cauca desde enero de 2016, quien logró que la Unión Europea celebrara por primera vez en el Cauca el Día de Europa, con la presencia de 15 embajadores y la firma de 10 memorandos de entendimiento y acuerdos de voluntad con organismos multilaterales. Es exbecaria de Georgetown.

En Sector Privado, el ganador fue Luis Alfredo Girón, gerente del Ingenio de Occidente S.A. y primer afrocolombiano en ocupar dicha posición en un ingenio azucarero.

Diego Iván Lucumí se quedó con el premio en la categoría Academia. Profesor asociado de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes y coordinador de la Maestría en Salud Pública de la misma universidad, es uno de los mayores expertos de su campo, con énfasis en prevención de las enfermedades cardiovasculares.

El premio en Fuerza Pública fue para la sargento mayor Elizabeth Filigrana, de la Fuerza Aérea Colombiana. Jefa de Información Pública del Comando General de las Fuerzas Militares desde enero, es la primera suboficial en ocupar ese cargo. Tiene 23 años de servicio y es comunicadora social.

El primer tenista afrocolombiano en ingresar a los ránquines mundiales de ATP y Universal Tennis Rating es Frazier Rengifo, quien ganó en la categoría de Deportes. Becario de la Universidad Estatal de East Tennessee (EE. UU.), finalista del UTR Boston Open y el UTR New Hampshire, es el primer afro en ser número uno nacional en las categorías 12, 14, 16 y 18, y en ser selección Colombia en dos suramericanos de 12 (Brasil) y 14 años (Perú). Ha ganado más de 70 torneos en sencillos y dobles.

Geovani Enrique Cogollo Moreno, rector de la Institución Educativa Técnica Alfonso López Pumarejo de Turbaco (Bolívar), ganó en la categoría de Educación. Ha liderado una dinámica educativa desde hace cuatro años, lo que le valió el Premio Compartir al Mejor Rector de Bolívar. Es ingeniero químico y magíster en educación de la Universidad de Cartagena.

Dilon Martínez ganó en Sector Social. Conocido por su trabajo como coordinador general del Comité Cívico por la Salvación y la Dignidad del Chocó, que organizó y lideró los paros cívicos del departamento en 2016 y 2017 (10 de mayo al 26 de junio), su labor marcó un hito en la movilización social y permitió la suscripción de acuerdos con la sociedad civil del Chocó para reivindicar algunas de sus necesidades más sentidas.

Pablo Palacios Rodríguez, estudiante de doctorado en el Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de los Andes, se quedó con el premio en la categoría Joven. Graduado con honores en biología de la Universidad Tecnológica del Chocó y coautor en 2017 de un extenso trabajo que demostró la incidencia, distribución actual y potencial de la quitridiomicosis, enfermedad de anfibios vinculada a la desaparición de múltiples poblaciones. También fue coautor en el descubrimiento de una nueva especie de rana venenosa en el noroccidente colombiano, nombrada Andinobates victimatus. Nacido en Cantón de San Pablo (Chocó).

El premio en Música y Artes fue concedido de manera póstuma al maestro Magín Díaz, recientemente fallecido a la edad de 95 años. En 2017 lanzó su primer disco como solista al lado de Totó la Momposina, Petrona Martínez, Gualajo y Carlos Vives; ganó el Premio Vida y Obra del Ministerio de Cultura, y hasta ganó un Grammy Latino. Nació en 1922, compuso Rosa, qué linda eres, La totuma, Por el norte, por el sur, Carmelina, El ciempiés, entre otras.

En Sector Salud, el premio fue declarado desierto, mientras que en Medios y Periodismo el reconocimiento fue para Álvaro Miguel Mina, leyenda viva de la crónica urbana del periodismo radial del suroccidente del país. En Justicia y Derecho, la ganadora fue Xiomara Balanta, magistrada designada de Salas de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Es docente investigadora de la Universidad de San Buenaventura de Cali desde 2008 y catedrática de posgrados de la Universidad Javeriana de la misma ciudad.

En Ciencia y Tecnología fue premiado Yesid Aguilar Lemus, director general y científico del proyecto Maderas Chocó, aprobado por el OCAD de Colciencias y financiado por el Fondo de Ciencia y Tecnología con $18.000 millones a cuatro años. Este proyecto sembrará 1’200.000 plántulas en 10.000 hectáreas del Chocó, en zonas afectadas por la minería y la extracción ilegal de madera.

 

 

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