Funciones a las 8:00 p.m. los días 5 y 6 de marzo en Bogotá

Fabiana Medina y su “delirio performático” sobre Emma Reyes

Noticias destacadas de Gente

Con su grupo, Mukashi Mukashi, la actriz y directora estrena la obra “EresMyEma” en el Teatro Estudio Julio Mario Santo Domingo. Se trata de su aproximación a la vida de la pintora y escritora colombiana.

¿Por qué la atrajeron el personaje y la obra de Emma Reyes?

Después de un vuelo compré el libro de las cartas en francés (Memorias por correspondencia) y ya no pude soltarlo. Me conmovió mucho esta mujer por muchas cosas, por el paralelo con lo que pudo ser la vida de mi abuela, de mi madre... Me metí mucho y dije quiero hacer esto en teatro; inicialmente quería hacer las cartas, pero están tan bien escritas que para qué volver a contar lo que en lectura ya es tan bonito. Seguí investigando sobre ella, pude hablar con Germán Arciniegas, con Álvaro Medina, pude ver algunas de sus obras, leí todos sus relatos y entonces ya pude ver el después del libro. Ya la cabeza me dijo: “Tú lo que quieres es hablar de Emma Reyes”. Mi objetivo se convirtió en presentarle a Colombia a una paisana, que no conocemos y de la cual podemos estar completamente orgullosos.

¿Por qué decidió hacer el papel de Emma Reyes?

Cumplí cincuenta también y Emma (Reyes) empezó a escribir sus memorias a los cincuenta años y también vivió entre Francia y Colombia. Empecé a encontrar muchos paralelos, empecé a tener mucha identificación y tomé la decisión de hacer ese papel. Yo quiero que ella pase a través de mí y transmitirla de alguna manera.

¿Cómo fueron las primeras ideas que tuvo para realizar un montaje sobre un personaje de estas características?

Cuando empecé a imaginarme cómo sería el texto de la pieza que le quería dedicar a la pintora y escritora colombiana Emma Reyes, llegaron a mi mente cuadros que se iniciaban con la frase ¿qué pasaría si? Uno de esos cuadros pintaba la historia imaginaria de un encuentro entre Emma Reyes y Frida Kahlo en el cielo.

Sería como el cuadro de las dos Fridas...

Así es. Kahlo tendría conectado tequila en el corazón, mientras que Reyes, una botella de vino o de aguardiente. Y me imaginé, además, que las dos se reirían mucho y ya no les dolería nada. Ya no tendrían que seguir ningún parámetro ni satisfacer a ningún crítico.

Al ser un personaje del mundo del arte plástico, permite tener mucho impacto visual para plasmarla en escena…

Es un campo que como artista teatral me permite usar todos los juguetes que tengo a disposición, porque estoy contando sobre su vida, sobre su obra, sobre su pasado y estoy imaginando escenas que no existieron en su vida, como por ejemplo el encuentro con Frida Kahlo. Por eso lo llamo un “delirio performático”. Más que una obra de teatro, me doy la licencia de delirar sobre lo que me produjo conocerla a ella a través de los escritos, las obras y las pinturas.

La puesta en escena también tiene mucha experimentación escenográfica, por ejemplo, con las luces y proyecciones, ¿por qué?

Eso también se dio porque la participación de los actores que están dentro de la obra fue decisiva, de todos, me incluyo ahí. Cada uno puso un pedacito de su vida en relación con Emma, o en relación con los personajes que la rodearon. Cuando la gente vea la obra, no se trata de una obra biográfica que se cuenta en orden cronológico; no, es una obra que muestra instantes, que se devuelve en el tiempo y en la cual a veces tomamos distancia. A medida que hemos avanzado con Mukashi nos hemos dado cuenta de que el teatro es hermosísimo, pero si se aleja del espectador se convierte en un arte inaccesible, que no se puede comprender. Y nosotros somos ese espectador también. Las últimas obras nos han ido acercando más a esta visión performática del teatro, en la cual somos seres humanos, ante todo, como el público.

¿Cómo ha evolucionado el lenguaje de Mukashi Mukashi?

Uno va buscando su estilo y obviamente uno comienza con la escuela que tuvo. Mi escuela fue obviamente el Teatro Malandro (Suiza) y las máscaras. Así arranqué mi colectivo y luego empecé a hacer traducciones y ahí fue cuando vino DéjameDecirteAlgo (de Rémi De Vos). Poco a poco con el colectivo vamos encontrando cuál es nuestra huella, de qué manera queremos contar las historias.

¿Cómo ha sido el trabajo en el teatro durante el tiempo de pandemia?

No tengo miedo y Emma son productos de la pandemia, de alguna manera, en ellas realmente nos permitimos mostrar las historias como las sentimos. Y queremos muchísima libertad, no estamos siguiendo una escuela, complaciendo un estilo o diciendo esto se debe hacer así, realmente estamos en la pura creación, pero sí hay una escritura del escenario y hay una inmensa participación de los actores, que no son solo intérpretes sino son creadores.

Comparte en redes: