Lo que su tatuador no le contó sobre Buda, Om y Yin-yang

Estos símbolos provenientes de Asia se han transformado en simples imágenes decorativas en Occidente. Aquí una pequeña aproximación a su significado real.

Buda, Om y Yin-Yang.Cortesía

¿Es usted de las personas que sueñan con ir a la India porque está buscando su camino espiritual y, como allá todo el mundo se la pasa haciendo yoga, seguramente encontrará esa paz que tanto anhela? O mejor, ¿alguna vez se planteó la posibilidad de tatuarse el símbolo de Om porque significa tranquilidad? Si no fue así, es probable que por su mente se haya cruzado la idea de poner en la pared de su cuarto o en su hombro derecho, la famosa imagen del ying yang, esa que estuvo tan de moda en la década de 1990 y que, obviamente, significa equilibrio entre el bien y el mal.

¿No? Bueno, si no, piense si tiene una tía o algún amigo en Facebook que haya puesto una imagen de Buda con alguna frase inspiradora -que probablemente él no dijo-, y que tuvo unos cuatro comentarios diciendo “muy cierto” o “gracias por esto”. Si se salvó de todas, ¡le cuento que es de las pocas personas que no han tomado símbolos provenientes de Asia para transformarlos en objetos decorativos! Felicitaciones. Si por el contrario, usted es culpable, no se sienta mal, pero tristemente ha reducido imágenes que tienen un significado muy complejo y las ha banalizado para su disfrute. Es decir, ha incurrido en un acto de orientalismo, al igual que los más de cincuenta amigos de mi Facebook que aceptaron haberlo hecho.

Para poder sermonear internamente a cada persona que vea con alguna de las figuras que va a ver a continuación o para no caer en la ignorancia usted mismo, en pocas palabras encontrará el verdadero significado de cada una de ellas.

Buda. Si usted no había visto esta imagen, seguramente se había topado con una similar en alguna tienda de objetos decorativos, en una clase de yoga o en un sitio oscuro con luces rojas y sillas reclinables donde puede hacerse piercings o tatuajes a buen precio. Buda es representado con facciones diversas, a veces tiene los ojos abiertos y sus manos tienen posiciones diferentes, pero nada es en vano, todo tiene un significado.

Hasta la posición de sus manos (mudra) quiere decir algo específico. Sí, no es lo mismo si tiene una mano sobre la rodilla o si está levantada, por ejemplo. En este caso, la mano izquierda indica transmisión de conocimiento (Vitarka mudra), pero si la mano estuviera recta, querría decir algo completamente diferente: no miedo (Abhaya mudra).

Lo primero que tiene que saber sobre este personaje, es que su verdadero nombre era Siddharta Gautama. Sí existió, no era un Dios mágico ni nada por el estilo, sino un príncipe que vivió alrededor de 500 años antes de Cristo en un sitio llamado Bodh Gaya, al norte de la India. De hecho, hoy es entendido como un guía y un maestro, no como una deidad. El budismo no es una religión teísta, porque se supone que cada uno esta cargo de su propia salvación. ¿Raro, no?

Gautama estaba cansado de la vida lujosa y decidió salir a ver el mundo real, pero se encontró con la enfermedad, la vejez, la muerte y otros males de la humanidad. Básicamente, conoció cómo era la vida del resto del planeta, mientras él estaba muy tranquilo en la comodidad de la realeza. Por eso decidió emprender un camino de austeridad y lo primero que hizo para lograrlo fue ir a un lugar que hoy se conoce como el Templo del Gran Despertar o Templo Mahabodhi. Allá lo que quería era encontrar la causa del sufrimiento humano que había podido presenciar en su choque con la realidad.

El nombre del templo es ese, porque el príncipe se sentó bajo un árbol que se llama Bohdi y no se movió hasta que llegó a la iluminación, convirtiéndose en Buda. ¿Qué significa eso de la iluminación? En pocas palabras, descubrió porqué los humanos sufrimos y la manera en que este sufrimiento puede eliminarse. Estas son las Cuatro nobles verdades que Siddharta Gautama descubrió después de mucho pensar:

1. La vida es sufrimiento (dukkha), no hay forma de escapar de él. Literalmente, cuando usted está feliz, en el fondo también está triste. Siempre.

2. Lo que causa el sufrimiento es el apego y el deseo,

3. Y si quiere parar de sufrir, lo mejor que puede hacer es eliminar el deseo que es la causa del apego.

4. Si logra hacerlo, es probable que pueda alcanzar el Nirvana -estado mental de liberación al que llegó Gautama para convertirse en Buda-, pero para esto debe recorrer un sendero de rectitud: recto entendimiento, recto pensamiento, recto lenguaje, recta acción, recta vida, recto esfuerzo, recta atención y recta concentración.

Además de basarse en las cuatro nobles verdades, también están los Tres Principios o las Tres Joyas del Budismo que dictan los principios que todo budista debe tener en cuenta. Primero, el ejemplo de Buda y de su vida es un modelo para todos y es fundamental, así como la tradición monástica -monjes y monjas- y, de tercero, la predicación y la enseñanza de Buda, es decir, la verdad. A partir de estas ideas nació una de las religiones más importantes y complejas del mundo que hoy tiene cerca de doscientos millones de seguidores.

Om. ¡Este sí es un tatuaje clásico! ¿Lo vamos a negar? Claro que no. No se preocupe, no tiene nada de malo si usted casualmente tiene este símbolo pintado sobre su piel por el resto de su vida. Pero, ¿sabe qué significa?

Esta imagen proviene de la filosofía védica, que es precursora del Hinduismo. Este último es un sistema de creencias politeísta bastante complicado, porque no cuenta con un texto sagrado que marque los parámetros que rigen a todos los fieles como sí pasa con la Biblia cristiana o el Corán musulmán.

El significado del símbolo es creación, continuidad y destrucción. Los tres conceptos son representados por los dioses Brahma, Vishnu y Shiva en el Hinduismo, y por eso se dice que es la sílaba sagrada de la que emergen todos los demás sonidos que existen.

Ahora se viene lo complejo de verdad, que es el efecto que tiene esta sílaba al ser recitada. Lo que se cree en la tradición védica es que al interior de cada persona que recita Om, se crea una lógica fractal. Un fractal es un reflejo eterno de una misma imagen, es una figura que se repite infinitamente, como pasa con el principio y el fin (creación, continuidad, destrucción). Cuando se hace esto, se pierde el concepto del “yo”, se elimina, se alcanza lo que nosotros llamaríamos paz.

Dijimos que íbamos a tratar de explicar las cosas en palabras y conceptos fáciles, entonces no vamos a entrar en demasiado detalles, porque eso nos tomaría varias líneas más.

Yin-yang. Si usted nació en los años 90 o antes, es muy probable que por su cabeza haya pasado la idea de tatuarse esta imagen. Incluso es probable que tenga una camiseta o algún accesorio con ella estampada. ¿Sabía que cada partecita de este símbolo, que parece tan simple, tiene un significado? Así es.

Primero que todo, el yin-yang es la representación simbólica del Tao, pero por favor no pregunte específicamente qué es eso, porque no se puede definir. Aunque se puede entender como una disposición del alma a fluir, es decir, significa la acción por medio de la no acción. Eso suena complicado y, desafortunadamente para nosotros los occidentales, lo es.

El Taoísmo es una religión antigua que nació en China y se basa en la liberación de toda estructura rígida, la capacidad de adaptarse y la armonía entre los humanos y la naturaleza. Desde el punto de vista del Tao, no existe lo bueno ni lo malo, porque todo es una combinación de ambas cosas. La mitad blanca (yang) representa lo positivo: el sol, el calor, el hombre y la vitalidad. Por el contrario, la parte negra (yin) representa lo negativo: la luna, el frío, la mujer y la pasividad.

Los dos puntos significan que el yin da origen al yang y viceversa, como el ejemplo que le poníamos hace un momento del bueno y el malo. La parte inferior donde se ve la unión de ambos colores representa la creación de la vibra constante y eterna, la energía del todo del universo, aquella que mueve todo en este mundo y fluye de manera pasiva. ¿Usted sabía esto? ¡Siempre es mejor tarde que nunca!

Acá podríamos quedarnos varias horas, no sólo describiendo con mayor detalle cada imagen, sino añadiendo algunas a la colección. Pero por ahora nos vamos con estas tres. Investigue, busque libros en su biblioteca y descubra un poco más sobre la riqueza de los sistemas de creencias ajenos al suyo, porque vale la pena expandir la mente y no quedarse pensando que eso que llamamos “Oriente” se trata de sushi, Gangnam style e idiomas imposibles para muchos de nosotros.

 

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