Hasta el 25 de agosto, en Bogotá

“Raíces”, moda con enfoque étnico

El encuentro “Raíces, relatos y artesanías” se lleva a cabo en el Retiro Shopping Center, donde diez grupos artesanales indígenas con vocación textil y de accesorios exhibirán sus productos.

Este artesano de la comunidad indígena de Cumbal, Nariño, de la Asociación Asopicumbes, trabaja el oficio tradicional de telar vertical y horizontal. / Archivo Artesanías de Colombia
Este artesano de la comunidad indígena de Cumbal, Nariño, de la Asociación Asopicumbes, trabaja el oficio tradicional de telar vertical y horizontal. / Archivo Artesanías de Colombia

El tšombiach, o chumbe, palabra quechua que en español significa faja o cinta, es una prenda tejida por mujeres de la comunidad indígena camentsá, que se ubica en el sur del país. Los tšombiach son mucho más que prendas de vestir. Las mujeres que los confeccionan suelen plasmar en ellos, a manera de diario, fragmentos de sus vidas, historias cotidianas, relatos de su comunidad, rituales y espacios sagrados.

De tanto acumular relatos, el tšombiach, que se usa como una prenda femenina, puede llegar a medir hasta cinco metros de longitud. “Esta prenda contiene la historia de nuestros ancestros: nuestras mamitas antiguamente plasmaban todo en el tšombiach”, afirma Ayda Yuleny Juajibioy, artesana del grupo Curarte e indígena de la etnia camentsá.

Las mujeres camentsás, autoras de este objeto que es prenda y bitácora a la vez, utilizan la guanga o telar como fuente catalizadora para hilar de forma detallada y colorida sus tšombiach. A falta de una gramática occidental, cada color y forma del tšombiach contiene un significado. Al final del proceso, cada pieza se convierte en un relato diferente a los demás.

El uso y la elaboración de un tšombiach va enteramente ligado a las mujeres. Al ser portado en la cintura, tiene una connotación maternal: sirve para resguardar el vientre durante el período de gestación y también como manta para cubrir al bebé. Además, se usa para cargarlo en sus primeros meses de vida. El chumbe es una pieza que preserva la tradición y protege la vida, un elemento material que representa la historia y memoria de las comunidades.

La apertura de los tšombiach

Saberes como los de los tšombiach, elaborados por grupos como el camentsá en el sur de Colombia, se han abierto en los últimos años al resto del país. Durante los últimos cinco años, 4.000 artesanos de las regiones colombianas han apostado por compartir sus tradiciones con el resto del país y el mundo, a través del emprendimiento sostenible.

Esto gracias a una alianza entre Artesanías de Colombia y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que recientemente fue renovada por quinto año consecutivo para impulsar el emprendimiento sostenible de los artesanos de comunidades indígenas y afros.

La metodología de esta iniciativa consiste en abrir espacios educativos y comerciales para que grupos étnicos del país dedicados a la artesanía se fortalezcan en diseño e innovación de producto, productividad, ventas, mercados, modelos de negocio y comercialización.

En cuatro años, esta iniciativa ha beneficiado a 3.996 artesanos de 38 grupos étnicos del país, quienes han logrado $3.644 millones en ingresos directos. En 2019 se está atendiendo a 42 grupos artesanales de 20 departamentos.

“Gracias a sus saberes propios, los grupos étnicos en Colombia han logrado posicionar la artesanía como una oportunidad de negocio real, que promueve el desarrollo de la economía local. Para nosotros es importante impulsar las dinámicas de las industrias culturales, a partir del fortalecimiento del patrimonio artesanal de los pueblos indígenas y afrocolombianos”, dice Ana María Fríes, gerente general de Artesanías de Colombia.

Uno de los eventos que hacen parte de esta alianza son los Encuentros Raíces, relatos y artesanías, donde se realizan talleres de formación y los artesanos se foguean en un espacio comercial que representa ingresos directos y oportunidades de negocio a futuro.

En Bogotá, Raíces se realizará hasta el 25 de agosto en el Retiro Shopping Center. Allí, diez grupos artesanales indígenas con vocación textil y de accesorios exhiben sus productos. Un escenario en el que los amantes de la moda encontrarán propuestas con enfoque étnico, de grupos artesanales que elaboran vestuarios y accesorios como parte de su tradición, provenientes de los pueblos indígenas wayuu, misak, camentsá, pasto, arhuaco, embera chamí, inga y koreguaje.

Además, este espacio será la oportunidad para dar a conocer los primeros resultados de las colecciones creadas con metodologías de diseño participativo entre artesanos étnicos y diseñadores de moda y accesorios.

Un proceso que comenzó en un workshop realizado durante tres días en julio de 2019, cuando cuatro grupos artesanales indígenas y cuatro marcas de moda intercambiaron sus historias productivas, dieron a conocer sus oficios y técnicas y crearon en conjunto las piezas que llevarán la identidad de los dos grupos.

Entre los ejemplos de cocreación que se exhibirán en Raíces se destaca el de Hajsú, un grupo de 24 tejedores provenientes del resguardo indígena de Carlosama en Cuaspud (Nariño), cuya experiencia radica en la urdimbre y la trama, y MAZ, la firma de Manuela Álvarez, diseñadora de moda. Hajsú se unió a MAZ en torno a una colección conjunta. El fruto de su trabajo podrá apreciarse durante el evento.

Por su parte, el grupo Espiral Misak, experto en tejeduría, se unió a Religaré para producir un trabajo en torno al agua y la importancia que este recurso tiene para la cosmogonía indígena (y para nuestros tiempos).

Pero, sin duda, uno de los protagonistas de esta muestra será el grupo de artesanos de la etnia catmensá, provenientes del Valle de Sibundoy (Putumayo), quienes sumaron su talento al de la firma Valerio Objetos de Diseño para exhibir una muestra que echa raíces en dos elementos: el imaginario alrededor de los colibríes y el tšombiach.

Lo que viene para el proyecto “Raíces”

Este evento es el segundo de siete que se realizarán en el marco de un convenio impulsado por Artesanías de Colombia y el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo con el fin de fomentar el emprendimiento sostenible de los artesanos indígenas, afros y gitanos del país.

El primero se llevó a cabo en Bucaramanga. Allí participaron veinte grupos artesanales y se reportaron más de $77 millones en ventas directas, con $740 millones en expectativas de negocios a seis meses. La actividad denominada Raíces también se llevará a cabo en ciudades como Cali, Pereira, Duitama y Barranquilla.

877124

2019-08-21T21:00:00-05:00

article

2019-08-21T21:00:01-05:00

[email protected]

none

Redacción Gente

Gente

“Raíces”, moda con enfoque étnico

39

6662

6701