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“Trabajo sin parar”:

Para Ana Consuelo Gómez, directora y bailarina de la Nueva Fundación Ballet Ana Pavlova, la cultura colombiana debe mirar a quienes la hacen.

El Espectador

21 de octubre de 2009 - 06:00 p. m.
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¿Todo lo que se propone lo logra?

Casi siempre.

Lo que más la marcó en su juventud.

Mi vida en París.

¿Está de acuerdo con la reelección?

No.

¿Por qué el ballet?

Porque me apasiona.

¿Qué le ha dejado este arte?

La vida.

¿Bailar o dirigir?

Ambas cosas.

El mejor reconocimiento que ha recibido.

No lo he recibido.

¿Qué le falta a la cultura nacional?

Que observe a quienes la hacemos.

Aparte de la danza, ¿para qué más es hábil?

Para escribir.

Un sueño.

Montajes contemporáneos como Alexandros (sobre la vida de Alejandro ‘El Grande’).

Una frustración.

El chisme.

Lo que no soporta.

El chisme.

Se considera malgeniada.

Sí.

¿A quién admira?

A Jaime Díaz, mi amigo.

Su maestro.

Tuve muchos.

¿De qué se arrepiente?

De nada.

Una embarrada.

No observar bien.

¿Es buena mentirosa?

Odio las mentiras.

El último libro que leyó.

Cleopatra La Grande.

Una presentación memorable.

La Bayadère, en el Met de Nueva York, en 2007.

Un aroma.

La rosa.

Una maña.

Trabajar sin parar.

La comida que más le gusta.

La italiana.

¿Qué la estresa?

La insistencia.

¿Y cómo se relaja?

Escuchando música.

Un plan para domingo.

No levantarme.

Lo primero que hace en el día.

Bañarme.

¿Qué tan religiosa es?

Bastante.

Se considera romántica.

Mucho.

Un trago amargo.

La infidelidad de muchos.


Un momento feliz.

Un encuentro con los que uno ama.

Un buen recuerdo.

Un amor.

El trabajo que nunca haría.

Azafata.

¿Qué colecciona?

Libros.

¿A qué le teme?

A la enfermedad.

¿Qué la hace reír?

La vida.

Algo innecesario.

El chisme.

La prenda de vestir que más usa.

Las bufandas.

Algo que quisiera aprender.

El chino o mandarín.

Un lugar inolvidable.

Egipto.

¿Cuál es su mejor montaje?

Juana La Reina.

¿Dirigir el ballet de Anna Pavlova es una labor quijotesca?

Sí.

¿Qué siente cuando se baja el telón?

Nostalgia.

¿Tiene agüeros antes de salir a escena?

Sí.

¿Los aplausos siguen siendo el mejor reconocimiento?

No.

¿Quién le hace ‘show’?

Muchos.

¿Cuál es su lucha perdida?

Tratar de desenredar chismes.

Un recuerdo de Europa.

La libertad.

¿Y de Estados Unidos?

La afición por el trabajo.

Además del talento para el baile, ¿qué heredó de su madre?

Su gusto por la música.

Defina:

Ana Caballero de Gómez.

En la vida, todo me lodio ella.

Jaime Díaz.

Mi compañero.

Jorge Rojas.

Un poeta que creyó en mí.

Carolina Ramírez.

Una bailarina con talento.

¿Qué sacaron Jaime y Felipe de usted?

La disciplina.

¿Qué le ha dejado la Compañía Danza Experimental de Bogotá?

Satisfacciones y poco dinero.

¿Cómo va con su autobiografía?

Bien.

¿Cuántos años lleva de vida artística?

Muchos, ya pasé los que la gente cree.

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