Catherine Millet: hay un poco de sexualidad entre los seres humanos

Se encuentra en la XXIII edición de la Feria del Libro de Bogotá presentando su más reciente obra, "Celos".

Para la escritora francesa Catherine Millet, autora del best seller "La vida sexual de Catherine M.", en todas las relaciones personales existe un punto de sexualidad y atracción, y el deseo es un aspecto indispensable para que "las cosas vayan bien".

"Tengo tendencia a pensar que siempre hay un poco de sexualidad entre todos los seres humanos. Y para los heterosexuales, entre hombres y mujeres, sé por experiencia propia, por las relaciones que tengo en mi trabajo con los colaboradores hombres, que hay siempre un poquito de seducción", dijo.

Además para que las cosas funcionen bien "siempre se necesita un poco de deseo", afirmó la escritora francesa en una entrevista con Efe.

Millet, que se encuentra en la XXIII edición de la Feria del Libro de Bogotá presentando su más reciente obra, "Celos", aseguró que la sociedad actual ya está preparada para leer libros como los que ella escribe y la prueba, señaló, es que éstos han sido traducidos en todo el mundo.

Su primera novela, "La vida sexual de Catherine M.", narra las experiencias sexuales de la escritora dentro y fuera de su matrimonio y este último libro presenta la crisis de celos que sufrió cuando se enteró de que su marido, el escritor Jacques Henric, también gozaba de una vida sexual paralela a su matrimonio.

"No tuve que hacer ningún esfuerzo para abrir simplemente y muy abiertamente mis intimidades. Soy muy púdica cuando vivo las cosas. Cuando por ejemplo viví esa crisis de celos hubiera sido incapaz de contárselo a mis amigos más cercanos. Pero una vez el episodio pasó, todo eso salió de mí y vi la historia como si le hubiera pasado a otra persona", confesó.

Sin embargo, los celos de los que habla Millet no tienen que ver, según ella, con un miedo a perder el amor, sino con un miedo a no poder dar a su marido el placer que otras le proporcionaban.

"Jamás dudé del amor de mi marido y creo que es porque seguía teniendo confianza en ese amor -dijo-. Era capaz de hablarle de mis angustias, de describir lo que eran los celos. Sabía que me hacía mal, pero sabía además que me amaba lo suficiente para tener la paciencia para escucharme", explicó.

"Pienso que eran unos celos sexuales, pero no amorosos. Me preguntaba si podía obtener más placer con otra persona que conmigo", dijo.

Respecto a las relaciones monógamas, Millet considera que hay gente muy feliz y orgullosa viviendo en ellas, pero también subraya la importancia de no culpar a aquellos que tienen una relación pasional fuera del matrimonio.

"Hay mucha gente que tiene a veces una relación por fuera de la relación conyugal y no hay que culparles obligatoriamente, porque es totalmente natural sentir deseos por otra persona sin dejar de amar. Son cosas completamente diferentes", explicó.

"Creo que se puede amar a varias personas. Existe la idea del amor con 'a mayúscula' que heredamos del siglo XIX, del romanticismo y que encierra a la gente en un amor al que está muy ligado el sentimiento de culpa", subrayó.

Sin embargo, a veces se siente el interés por otra persona "y por ello culpabilidad, hay que decirse a si mismo que de pronto hay suficiente generosidad en nosotros mismos y suficientes posibilidades de amor para poder dar amor a varias personas".

Eso sí, "por supuesto la calidad de ese amor y el grado de ese amor es diferente según las personas", especificó.

Temas relacionados

 

últimas noticias

¡Ah, las humanidades!

contenido-exclusivo
contenido-exclusivo
contenido-exclusivo

Un amor en Auschwitz de Francesca Paci