A propósito del foro organizado por el canal Lifetime

Detrás de una gran mujer siempre está ella misma

El sexo débil quedó atrás para dar paso a mujeres poderosas que surgen tras vencer el dolor, el obstáculo o los propios miedos. Aquí los ejemplos de la presentadora Alejandra Azcárate, la diseñadora Miss Balanta, la actriz Kristina Lilley, la chef Leonor Espinosa y la ex ministra María Carolina Hoyos.

Las panelistas Alejandra Azcárate, Miss Balanta, Kristina Lilley, María Carolina Hoyos y Leo Espinosa convocadas por el canal Lifetime coincidieron en que la mujer es poderosa en sí misma.Cortesía Lifetime

Términos como empoderamiento y emprendimiento femeninos se han puesto muy de moda cuando se habla del papel de las mujeres en la sociedad y máxime en estos días previos a la celebración del Día Internacional de la Mujer. Pero ¿qué tan empoderadas creen ellas que están?, ¿es cierto que esté ocurriendo? y qué significa esa palabra que muchos repiten y no todos saben de qué se trata.

Para comenzar el empoderamiento femenino no es nuevo, de hecho, el término se promovió hace más de dos décadas tras una Cumbre de Naciones Unidas enfocada a los derechos de la mujer que impulsaron iniciativas y estrategias en el mundo para que ocupara los mismos espacios, trabajo y accediera a las mismas oportunidades que el hombre. Fue en 1995 cuando se acuñó el vocablo.

Hace pocos días la palabra, que ya es muy familiar en ámbitos académicos, charlas, y en general, en comunidades que impulsan la participación y el valor de la mujer en distintas áreas, se escuchó con fuerza en un foro organizado por el canal enfocado al público femenino Lifetime, realizado en Bogotá al cual acudieron cinco mujeres que han logrado reconocimiento precisamente por sus carreras o acciones que muestran que ya no son simplemente amas de casa, esposas de alguien o novias de algún fulano. Algunas lo pueden ser por decisión, pero siempre hay más que contar.

Una presentadora y una diseñadora

En el foro estuvo Alejandra Azcárate y fue justamente un par de días después de llenarse de gloria en la Quinta Vergara en el Festival Viña del Mar, donde se convirtió en la primera humorista extranjera en presentarse en ese escenario tras más de 20 años. Azcárate no solo se presentó, sino que se llevó dos gaviotas (Plata y Oro) y el aplauso de un público que tiene fama de ser implacable cuando algo no le gusta. Ella es sin duda un ejemplo de empoderamiento, admitió tener miedo antes de subirse al escenario, pero también haber tenido el poder para vencerlo. Para ella ya no estamos en la época en que las mujeres deben responder a expectativas ajenas y el empoderamiento es absolutamente personal por ello afirma que la autoestima es determinante y uno mismo es el que se empodera… “No me interesa ser ejemplo ni referente para nadie, me parece un rol aburrido, es un peso innecesario por más que seamos personajes públicos”. La también actriz cree que en la vida hay suficientes deberes y compromisos como para agotarse poniéndose más y respondiendo a lo que a otros les gustaría que fuera. Para ella el empoderamiento tiene mucho que ver con ser feliz. “No creo que las mujeres tengamos que encajar en el mismo molde, no todas debemos hacer de todo y hacerlo bien”, expresa. Lo primordial en su opinión es no buscar el aval de nadie, encontrar fortaleza y coraje en uno mismo para hacer lo que se quiere, decir lo que se piensa, manifestarse con criterio y dejar de buscar el chulo colectivo.

Angélica Castillo Balanta, conocida como la diseñadora Miss Balanta, quien no imaginó ser empresaria, hoy lo es gracias a ese empeño que ni siquiera sabía tenía, hasta que comenzó a explotarlo. “Ya no es mi emprendimiento, dejó de serlo hace cinco años cuando empecé, ya es una empresa, que surgió de manera espontánea, jamás me imaginé que yo una diseñadora gráfica seria empresaria, daría empleo y podría manejar mi compañía. Para ella ha sido la lucha permanente mezclada con el talento lo que le ha permitido empoderarse porque definitivamente la mujer si se está apropiando del término con acciones concretas.

Una actriz y una chef

La actriz Kristina Lilley, también representa el poder femenino, aunque en su caso tiene que ver más con lo personal, ya que ha sobrevivió a dos cánceres en un periodo de menos de tres años. Padeció cáncer de seno y de cuello uterino y es una convencida de que solo en la fuerza que se halla en sí misma es posible vencer cualquier obstáculo para llamarse empoderada.

Leonor Espinosa, reconocida en 2017 como la mejor chef de la región también habló de esa fuerza. Sus restaurantes ocupan primeros lugares en los listados especializados y se encuentran a la altura de los más reconocidos del mundo; paralelamente trabaja con su fundación FunLeo, que enseña a poblaciones vulnerables a encontrar recursos en la riqueza gastronómica de acuerdo a lo que existe en su entorno. “Aprendí lo que era empoderar verdaderamente a alguien cuando me encontré con la devastadora realidad de nuestras mujeres indígenas y me di cuenta de cuánto podemos hacer para ayudarlas a ser y estar mejor”. Leo, como le dicen los cercanos, ha descubierto que a través de la gastronomía es posible cambiar vidas, dicho de otra forma, la cocina otorga poder a quien la descubre como herramienta.

Poder en la nobleza

María Carolina Hoyos, la ex viceministra Tic, completó el grupo de féminas llamadas a hablar de sus vidas y cómo han logrado poder en sí mismas. La mujer que durante siete años llevó computadores, tabletas y conexión a miles de aulas en el país, encontró la fuerza y el impulso en un hecho más personal porque logró lo que para muchos es imposible: perdonar lo imperdonable y de ahí en adelante ser verdaderamente libre y construir lo que ella desea. Hija de la periodista Diana Turbay, asesinada tras ser secuestrada por orden de Pablo Escobar, perdonó en un diálogo cara a cara con John Jairo Velásquez Vásquez (Popeye), luego de que él le contara detalles de los últimos días de Diana en cautiverio. “La resiliencia, el amor y el perdón son determinantes en definir y crear la verdadera fortaleza de una mujer”. La también periodista mencionó que el verdadero empoderamiento también llega cuando se supera el dolor.