El productor radial del Pueblo Indígena Bari

La historia de Tulio Dadaske, indígena que realizó la serie radial Memoria Histórica del Pueblo Bari.

Cada vez que Tulio Dadaske ?integrante del Pueblo Indígena Bari? viaja desde Yera, su comunidad (ubicada en las espesuras del Catatumbo), hasta Cúcuta, debe emprender un periplo de casi 10 horas en las que atraviesa selvas, trochas plagadas de lodo, ríos salvajes y carreteras derrapadas. “Este recorrido ha doblegado hasta a los más guapos”, explica Dadasde, de 35 años.

Es de madrugada y Tulio debe salir. Camina entre la penumbra y recorre trochas pedregosas hasta llegar, tres horas después, al municipio de Teorama; sigue de largo, dos horas más, al río San Miguel. Casi sin aliento y con sus ropas enjuagadas en sudor, toma una canoa que lo conduce a La Gabarra, población que se hizo visible por ser enclave del narcotráfico y de masacres de los paramilitares. Allí, un bus lo lleva cuatro horas hacia Cúcuta.

Tulio ?cara ancha, piel cetrina?, es uno de los 5.923 indígenas (según cifras del Dane, 2005) que habitan las 23 comunidades Bari asentadas hace siglos en el vasto territorio ubicado entre la Serranía del Perijá (Venezuela) y el Catatumbo (Colombia).

Desde mayo pasado trabaja en Las Fronteras Cuentan, proyecto del Ministerio de Cultura que reúne a colectivos de comunicación y radio comunitaria de cinco departamentos (La Guajira, Cesar, Putumayo, Nariño y Norte de Santander), para fomentar la creación de contenidos culturales de calidad que den cuenta de las vivencias, relatos y tradiciones culturales de estos territorios fronterizos.

A pesar de lo penoso de su viaje y de la situación precaria en que vive él y el resto de su pueblo, no hay tiempo para lamentaciones. Sabe que debe concentrarse para concluir los relatos sonoros de las historias de sus ancestros, a través de www.losfronterascuentan.com, página web donde estarán alojadas esas producciones que ha venido trabajando con el acompañamiento de la Biblioteca Julio Pérez Ferrero y del MinCultura. Sin proponérselo, se convertirá en el primer portavoz cultural del Pueblo Indígena Bari.

La lucha por el reconocimiento
Cuando Tulio escucha que los llaman ‘Motilones’, siente retortijones. De inmediato, explica con su voz pausada que prefiere que les digan Bari. Con la serie radial Memoria Histórica del Pueblo Indígena Bari, que grabó en dos idiomas (español y bari ara), Tulio le enseñará a los ‘räbadora’ (hombres blancos) detalles de sus costumbres: las faenas de la cacería, las curiosidades de los amoríos entre hombres y mujeres Bari, y las historias ancestrales que contaban los más viejos. También explicará cómo descifrar los cantos de la selva y los murmullos que los árboles les han dejado escuchar durante siglos.

Lo primero que se viene a la cabeza, es de dónde le surgió a Tulio esta vocación periodística. Tal vez, como es profesor, le gusta compartir su palabra que aunque escasa, es certera. Le gusta relatarles historias a los niños y niñas de su comunidad, y compartirles la oralidad sagrada que Sabaseba, dios Bari, le transmitió a su pueblo en los orígenes de la creación.

Pero hay otro suceso que también lo impulsó a convertirse en líder de su comunidad: la muerte de Marta Ojuena Bachuna, su esposa y madre de sus cuatro hijas; ocurrió el pasado 26 de abril, cuando la buseta en la que viajaba fue embestida por una tractomula. “Iba de Ocaña a Cúcuta para cumplir con sus obligaciones como lideresa de la Asociación Asopbari (colectivo que lucha por los derechos de estos indígenas)”, recuerda, mientras remueve con sus dedos las lágrimas que le brotan de los ojos.

La tecnología de los ‘blancos’
Cuando MinCultura invitó a los Bari a participar en Las Fronteras Cuentan, Tulio encontró la oportunidad para servirle a su comunidad y de paso, honrar la memoria de su eterna compañera. Le dijo a su amigo Pedro Aso Chimana que lo acompañara en esta misión, no sin antes pedirle permiso a Waibara Arirobara, su cacique.

Para Diana Jaimes (profesora de la Universidad Francisco de Paula Santander de Cúcuta, que fue invitada a los talleres como observadora), Tulio y Pedro no la han tenido fácil en el Taller de Tecnologías Digitales. Ellos le contaron que el computador más cercano lo tienen a tres horas de Yera; además, no cuentan con grabadoras ni cámara de foto y video. Si no fuera por Jhony Nieto, coordinador de Las Fronteras Cuentan en Norte de Santander, que les prestó esos equipos, ellos no habrían podido iniciar sus trabajos.

A las 12 del mediodía, mientras hierven las calles de Cúcuta, Tulio consigna en su cuaderno las instrucciones impartidas por Carlos Mosquera, maestro de radio y tecnologías digitales del MinCultura; para él es un reto dominar las tecnologías de los ‘räbadora’. A veces se queda absorto mirando la pantalla del computador que se torna infinita ante sus ojos redondos y vidriosos, y entonces recuerda la abrupta llegada de las refinerías, los oleoductos y el barullo de los ‘blancos’, que diezmaron la tranquilidad y la vida de sus paisanos. Pero ahora, piensa, usará esa modernidad para bien de los suyos.

Rememora que cinco siglos atrás, los Bari vivían en armonía con animales, ríos, lagunas y bosques. Con la llegada de los ‘räbadora’ fueron expulsados a golpe de sable y arcabuz de sus territorios; y hoy, siguen todavía confinados a vivir en medio de amenazas latentes como el conflicto armado, el narcotráfico y la explotación desmedida de los recursos naturales.

No se sabe hasta cuándo resistirán tantas presiones; conociendo la fortaleza de los Bari, podrían ser otros 500 años. En todo caso, Tulio deja un testimonio valiosísimo en su serie radial, que evidenciará como han mantenido intactas sus creencias, preceptos y costumbres. Siguen siendo, por los siglos de los siglos, hijos de Sabaseba.

 

últimas noticias

Estos fueron los ganadores de Titanes Caracol

Redacción al desnudo - 16 de octubre de 2018

Las historias que dejó el sismo en México